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Política
Publicado en la ed. impresa: Política
Sábado 13 de marzo de 2004
 
Tras los cortocircuitos: signos de distensión en la relación entre el Episcopado y el Gobierno
 

La Iglesia no objetará a la jueza Highton

 

Luego de concluir que no tiene una postura en favor del aborto, no se opondrá a su postulación para integrar la Corte Suprema

 

  • Altas fuentes eclesiásticas reconocen que se preocuparon por un artículo escrito por la jurista
  • Luego de estudiar y entrevistar a la candidata, el tema se aclaró

 
 
 

"La Iglesia quedó tranquila. Entendemos que la doctora (Elena) Highton no es partidaria del aborto."

Una alta fuente de la Iglesia, de contacto diario con el cardenal Jorge Bergoglio, confirmó a LA NACION que la institución no tiene objeciones que formular a la postulación de la jurista para la Corte Suprema.

La Iglesia, siempre prudente, se tomó tiempo antes de llegar a una conclusión. Sus principales prelados se preocuparon por hacer las averiguaciones del caso y hubo varios contactos, directos e indirectos, con la jueza de la Sala F de la Cámara Civil.

Por cierto, el hecho de que el aborto se haya convertido en un tema central durante la selección de candidatos al máximo tribunal no se debe a Highton, sino, obviamente, a Carmen Argibay, la otra candidata propuesta por el Gobierno para la Corte.

El mismo día en que el presidente Néstor Kirchner nominó a Argibay, en enero último, la ex camarista penal se definió ante el periodismo como atea militante y partidaria del aborto, manifestación que le valió casi 16.000 impugnaciones.

Poco después, desde Roma, la Iglesia también hizo saber sus observaciones, aunque por un camino mucho más elegante y elíptico: a pesar de que no hay en el Congreso proyectos con posibilidades de prosperar que tengan la pretensión de despenalizar el aborto, en la Santa Sede hicieron saber su preocupación al respecto. Más claro, imposible.

El destinatario del mensaje, Kirchner, parece haber entendido que es necesario un acercamiento y ayer viajó a la cordillera de los Andes para participar hoy de un acto por el centenario del Cristo Redentor (sobre lo que se informa por separado). Y, por cierto, aun cuando ya está vencido el plazo, el primer mandatario todavía no envió el pliego de Argibay al Senado.

En ese contexto, el debate del aborto salpicó a Highton, una jurista que tiene en su haber importantes antecedentes académicos, mereció varias distinciones por su labor científica, tiene una dilatada trayectoria en la Justicia y cuenta con el amplio respaldo de la comunidad jurídica.

En 1993, Highton publicó, en la revista de Derecho Privado (editorial Rubizal-Culzoni) un extenso artículo sobre el aborto. En el texto se explaya sobre el tratamiento del asunto en los Estados Unidos y señala que "en otros países (que no son la Argentina) se considera daño el derecho a haber nacido e imprudencia médica el haber dejado nacer".

Pero, en ese mismo artículo, Highton cita varios fallos de jueces argentinos que tomaron decisiones contrarias al aborto y, además, dice expresamente que la legislación argentina prohíbe el aborto. Y finaliza: "Tomar decisiones en este asunto es casi asumir facultades divinas, apostar a ser Dios".

La semana última, el diario Ambito Financiero publicó, a partir de la lectura parcial de ese texto, que Highton tenía una postura abortista.

En la intimidad, la jueza cree que algún manlintencionado usó ese artículo, no para perjudicarla a ella, sino para impulsar una operación política contra el Presidente.

Preocupación

Pero la Iglesia también se preocupó por este asunto. Por eso, el padre Guillermo Marcó, director de prensa del Arzobispado de Buenos Aires y hombre de confianza de Bergoglio, se contactó con la hija de Highton, que se desempeña como abogada en un importante estudio jurídico porteño.

"Marcó no estaba tan preocupado por cuál es la opinión de un futuro juez, sino por el hecho de que la Constitución prohíbe el aborto, es decir, el tema ya está resuelto. Y le llamó la atención que se estuviese nombrando a un juez que pudiera malinterpretar la Constitución. No es un problema de opinión, sino de interpretación correcta de la Constitución", dijo una fuente de la Iglesia.

La letrada explicó que su madre escribió el artículo en 1993, antes de la reforma de la Constitución, que incorporó la protección de la vida desde la concepción. Y que en momento alguno de ese artículo ella toma posición. Simplemente hace un análisis descriptivo, que fue sacado de contexto.

Un jurista católico y ex juez de la Corte también se pronunció en forma favorable a Highton y el diputado porteño Jorge Enríquez (Compromiso para el Cambio), de conocidos vínculos con la Iglesia, también se llevó de Highton la tranquilidad de que no es abortista.

Nadie confirma si el mismo Bergoglio se acercó a Highton, pero el tema parece definitivamente aclarado.

Por Adrián Ventura
De la Redacción de LA NACION


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