"El proceso de globalización puede ser resistido, desacelerado, pero no frenado", sentencia Carleton "Carly" Fiorina, máxima ejecutiva de Hewlett-Packard (HP) -fabricante de impresoras, computadoras personales y servidores- para subrayar que tanto empresas como países, Estados Unidos incluido, deberán prepararse para lidiar exitosamente con el "siglo de la tecnología".
Considerada la mujer de negocios más poderosa de América del Norte, Fiorina está de visita en Buenos Aires para controlar los negocios locales de HP. En una charla con un grupo de periodistas, se refirió a la situación de la filial argentina tras la crisis económica de 2001/2002, al clima social del país y a su visión sobre el siglo XXI.
-¿Cómo vivió HP la crisis argentina y cómo ve ahora el país?
-La vivimos desde el punto de vista de una empresa que está en este mercado desde hace mucho tiempo y que por lo tanto percibe una crisis como un período temporario, no definitivo. No entramos en pánico, nos enfocamos en trabajar con nuestros clientes importantes. Es muy bueno ver el progreso que hubo aquí en los últimos años y si la Argentina sigue haciendo progresos reconsideraremos algunas de las precauciones que habíamos tomado en 2001 y 2002.
-¿Qué tipo de precauciones?
-Aquellas vinculadas con el clima crediticio en el que operan nuestros clientes y a medida que la calificación del crédito privado en la Argentina mejore iremos reevaluando algunas medidas preventivas que tomamos.
-A muchas empresas les preocupa la crisis social y las manifestaciones de violencia callejera. ¿Este clima puede desalentar la inversión?
-No es apropiado comentar la situación social por el sólo hecho de estar un día en la ciudad. Son cuestiones que la Argentina tiene que solucionar por sí misma. Nuestros empleados aquí están interesados y preocupados como cualquier otro argentino. Cuando pienso como CEO, durante cualquier período de tiempo, particularmente en aquellos de incertidumbre, pienso en la seguridad y el bienestar de nuestros empleados, en si estamos apoyando a nuestros clientes y en si estamos aprovechando las oportunidades que el país presenta.
-¿Qué oportunidades de negocio ve HP en la Argentina y en la región?
-La región representa un mercado importante, que crece rápidamente y el crecimiento que experimentamos en la Argentina supera al de mercados como Estados Unidos y Europa. Esto se debe a que tanto empresas como sector público están invirtiendo en tecnología. Además es un mercado que posee mucho apetito por la tecnología.
-¿Esto hace que pese a todo la ecuación de negocios sea atractiva?
-Con las oportunidades siempre hay riesgo y con el riesgo hay oportunidades. Por supuesto que todavía hay riesgo en este mercado, pero también una gran oportunidad de crecimiento. Las compañías líderes siempre tienen que balancear el riesgo y la certeza. Es fácil tener siempre certeza, pero si siempre hay certeza se pierden las oportunidades. En la Argentina tenemos ambos.
-¿Con una creciente desigualdad en América latina, cómo hacer para acercar la tecnología a la gente?
-La tecnología no es la amenaza, sino una "posibilitadora". En el siglo XXI cada proceso físico se convertirá en digital, móvil y finalmente virtual, en el sentido en que casi todo se podrá hacer en casi cualquier lugar. Algunos temen este cambio, pero si se lleva este ejemplo al ámbito gubernamental todo podría ser más transparente y de respuesta más eficiente para los ciudadanos.
-¿Pero qué deberían hacer los gobiernos para poner a sus pueblos en la senda de conocimiento?
-Los países y las compañías no son tan diferentes. En el siglo XXI, ambos tendrán que invertir en ganar competitividad. Para las empresas es capacitación; para los gobiernos, educación para que la gente tenga fluidez en el manejo del lenguaje del siglo XXI. Este será el siglo de la tecnología. El mayor activo de una nación es y será su gente.
Todas las naciones deben invertir en su competitividad, incluido Estados Unidos. El proceso de globalización puede ser resistido, puede ser administrado, puede ser desacelerado, pero ya no puede ser frenado. Será un mundo más seguro si más gente tiene más participación en la economía mundial.
Carly Fiorina
Por José Luis Brea
De la Redacción de LA NACION
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