El secretario general de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), José Luis Machinea, afirmó ayer que la Argentina seguirá gozando de un contexto internacional favorable y de una mayor inversión directa, que deberá sostener con un buen acuerdo con los acreedores privados.
Tras presentar el informe económico de la Cepal, Machinea dijo en un diálogo telefónico con LA NACION desde Santiago, Chile, que los principales países de la región deberían cuidarse de subir sus tasas de interés "para no ahogar la reactivación" y opinó que el sistema financiero argentino "ha tendido a regularizarse, aunque queden asignaturas pendientes". El informe indica que el PBI crecerá en la Argentina un 7,1%, y un 4,5% en la región en general.
-¿Finalizó el contexto internacional favorable para la región?
- El panorama es más complicado que a principios de año, cuando había una tasa del 1% en Estados Unidos y los precios de la soja eran muy altos; pero de todos modos el precio de las materias primas va a seguir siendo muy elevado, la demanda mundial alentará las exportaciones con mayor valor agregado y las tasas norteamericanas continuarán siendo bajas. Por lo tanto, el contexto seguirá siendo favorable para América latina y para la Argentina en particular, aunque persisten ciertas dudas sobre cómo resuelve China el sobrecalentamiento económico y si EE.UU. comienza a combatir su déficit después de las elecciones de noviembre.
-¿Se mantiene el bajo nivel de inversión extranjera directa (IED) que reflejan en el informe?
- En el nivel regional, en 2003 bajó a los niveles de 2001; pero en parte es lógico porque entre 1998 y 2001 había subido mucho por las privatizaciones, como el caso de YPF en la Argentina. Pero para este año vemos un repunte en la región como efecto de los acuerdos de libre comercio que se firmaron.
- ¿La inflación seguirá baja?
- Sí, de un dígito. El alto desempleo impide que la inflación aparezca como un factor importante aun cuando suban los salarios.
- ¿Qué opina sobre la política de metas de inflación?
- Me parece bien, aunque también me parece correcto que la Argentina se haya tomado un tiempo antes para acomodar su sistema monetario para implementarla. Por otro lado, hay que ser cuidadoso para tener una cierta flexibilidad en la política monetaria. No es positivo intentar bajar la tasa de inflación en el corto plazo con metas ambiciosas.
- ¿Por qué afirma que la región se cuida más que antes en materia fiscal?
- Por la mala experiencia de la década del 90. Ahora la región aprendió que hay que ahorrar en la fase de crecimiento.
- ¿No hay un cuidado excesivo?
- Depende del nivel de deuda de cada país; por el nivel de endeudamiento soberano no parece que la política fiscal sea demasiado conservadora. Y la política monetaria ha sido más proactiva en los últimos meses y eso contribuyó con el crecimiento.
- ¿Cuál es el panorama argentino?
- Este año crecerá por encima del 7% y si bien es difícil que el año próximo logre un resultado similar, lo seguirá haciendo a tasas razonables. El crecimiento de largo plazo tiene que ver con la posibilidad de que la inversión logre un aumento sostenido.
- ¿Y esto de qué depende?
- Sobre todo de las expectativas de crecimiento, pero también de las certidumbres que haya. Desde ese punto de vista, el fin de la renegociación ayudará, aunque es verdad que existe un dilema: por un lado, el país necesita una quita importante para crecer más y eso implica una negociación más larga; pero, por el otro lado, debe negociar rápido para ganar credibilidad. Si se demora seis meses más no es el fin del mundo.
- ¿La tensión con los acreedores afecta el nivel de crecimiento?
- No en el corto plazo. El superávit en la cuenta corriente es muy grande, aunque en dos años más tenderá a disminuir.
- ¿Por qué observan una recuperación lenta del crédito en el país?
- En parte por la recesión que afectó a América latina y a la Argentina. Además, en el país los cambios complicaron los patrimonios y hubo una modificación general de precios relativos que impide determinar con claridad quiénes son los ganadores.
- La recuperación hasta ahora se observó casi sin crédito bancario.
- Porque hubo utilidades fuertes que se reinvirtieron; el agro es el caso más típico. Pero a la larga toda la región necesita financiamiento interno y externo.
- ¿Cómo ve a los bancos argentinos?
- El sistema financiero tendió a regularizarse, aunque quedan cosas pendientes. Su situación dependerá de la renegociación de la deuda y del tiempo.
- ¿Se dejaron de lado las reformas del Consenso de Washington en la región?
- Cambió el énfasis; no es que los países se olvidaron de las reformas, pero ahora se cree que no alcanza con una macroeconomía sana, sino que requiere una estrategia que contemple el desarrollo, diferente a la del pasado, sin cerrarse, y con un mayor acento en la política social.
Por Martín Kanenguiser
De la Redacción de La Nacion
Crítica al Fondo Monetario