Inseguridad en Olivos
Murió el canillita baleado en un asalto
El viernes habían querido robarle la moto
El vendedor de diarios que había sido baleado el viernes por la noche luego de que dos delincuentes le robaran la motocicleta en la localidad bonaerense de Olivos, falleció ayer a la madrugada como consecuencia de la grave herida producto de un balazo en la nuca, que en la tarde de anteayer le había causado muerte cerebral.
El hecho, tal como informaron fuentes policiales a LA NACION, ocurrió a las 21 del viernes en el cruce de Juan B. Justo y Pelliza, en el barrio La Loma, cuando el canillita, identificado como Juan Ignacio Mancuso, de 25 años, viajaba en ciclomotor hacia su casa. Por el homicidio, hay un sospechoso identificado, que está prófugo, y una pistola secuestrada que, se cree, fue la que se usó en el crimen.
Según el relato de los testigos, el diariero, que trabajaba en La Lucila, en el puesto de su padre, se detuvo ante el semáforo y fue abordado por dos delincuentes que se movilizaban en bicicleta. Tras interceptarlo, uno de los asaltantes le disparó un balazo a la cabeza. Rápidamente asistido, Mancuso fue trasladado al hospital municipal de Vicente López, donde murió ayer, aproximadamente a las 5.
Con respecto a los motivos que habrían desencadenado el crimen, una versión indica que Mancuso habría intentado escapar y que uno de los delincuentes, al caer al piso en aquel intento de fuga, le disparó por la espalda.
Los investigadores sostuvieron que los dos agresores huyeron con el ciclomotor, de la marca Guerrero.
Ignacio Mancuso, padre de la víctima, criticó la actuación de la policía, ya que, según los testigos, un patrullero se acercó inmediatamente después de que se oyera el disparo, pero se quedó allí para asistir al joven herido, sin ir detrás de los asaltantes.
"Para mí, hubo zona liberada, ya que los policías no salieron a perseguir a los asesinos de mi hijo y prefirieron quedarse con él, que ya estaba malherido", señaló a LA NACION. .
