River
"Con mi nombre se tapan un montón de cosas"
Después de las versiones sobre un conflicto con el plantel, Ortega rompió el silencio: "quiero terminar mi carrera acá"
Por Alberto Cantore | LA NACION
La diáfana mañana en el predio de Ezeiza, donde ayer se entrenó el plantel de River, contrastó con el fastidio que reflejaron los rostros de los futbolistas. En los ejercicios que ordenó el preparador físico Oscar Ortega no se percibió un clima festivo. Las pocas risas y las escasas bromas no tenían como único justificativo el último resultado -empate 0 a 0 con Independiente-, que bajó al equipo de la cima de la tabla de posiciones. El malestar se concentró en las versiones sobre un conflicto entre Ariel Ortega y parte del plantel, que determinaría el alejamiento del ídolo millonario del club. El jujeño, incómodo por la situación, rompió el silencio con declaraciones altisonantes. En el discurso involucró a sus compañeros, los dirigentes, el técnico, los hinchas y la actualidad del equipo. Como si por estas horas hiciera falta, el Burrito le añadió una cuota más a la confusión que predomina en Núñez.
Ortega acumuló hastío en las últimas horas. Anteayer, en Avellaneda, entregó una señal, cuando se marchó presuroso de la cancha sin saludar al público. Toda una rareza en el habitual comportamiento del ídolo. "Yo estoy a muerte con mis compañeros; nunca dudé de ellos: siempre estuvieron a mi lado en los momentos más delicados", empezó diciendo, como para sepultar las dudas sobre un enfrentamiento. Y agregó: "Sinceramente, si hubo una reunión fue por lo que pasó la semana pasada con [Oscar] Ahumada; después, no se habló de otra cosa". Las palabras del jujeño fueron avaladas por otros jugadores, y algunos allegados al cuerpo técnico desmintieron que haya existido un pedido corporativo por desestabilizar al delantero del grupo. En la nómina de implicados estaban los supuestos referentes. No conforme con el mensaje, sentenció cuál es el sentimiento con miras al futuro: "Nunca pensé en irme de River; al contrario, me quiero quedar toda la vida. Quiero terminar mi carrera acá, donde soy feliz y tengo un año más de contrato".
Cuando asumió, Simeone intentó revalorizar el rol de Ortega en el plantel. Lo ungió capitán y el jujeño respondió. La lesión sufrida ante Racing, el 16 de marzo último, y la recaída en su adicción al alcohol resintieron la relación con el DT. Mientras el Cholo sostiene que el futbolista está para jugar un tiempo o la última media hora, él opina lo contrario. "Creo que mi puesto no lo perdí en el campo de juego. Si mantengo mi nivel, en cualquier momento voy a jugar. Siempre me gustó jugar. Estar afuera me pone fastidioso; no me gusta. Eso está claro. Hay jugadores que tal vez estén cómodos en el banco de suplentes; yo, no", comentó con gesto adusto. Y le lanzó un aviso al entrenador: "Estoy para jugar. Estoy bien física y futbolísticamente. La relación con Simeone es normal. El es DT y yo, jugador". En la conferencia, Ortega también cayó en algunas contradicciones, como cuando se le preguntó si jugar el clásico con Boca, desde el comienzo, lo perjudicó. "En ese momento, llevaba casi un mes sin jugar", fue la escueta respuesta. En ese sentido, el DT no aflojará en su postura. Su pensamiento es que el atacante, en la actualidad, puede ser figura en el último lapso de los cotejos. Y, por lo visto, Ortega no lo entiende ni entenderá así.
Un síntoma del dolor que le provoca a Ortega no ser titular y no jugar se insinuó en la eliminación de la Copa Santander Libertadores, frente a San Lorenzo. "Me daban ganas de ponerme solo; en algún momento lo pensé. Cuando estoy en el banco y veo que no voy a entrar, me dan ganas de pararme e irme al vestuario", confesó en el programa Superclásico , de la señal de Metro.
La charla se encaminaba al final, pero el jujeño tenía guardadas un par de declaraciones rutilantes. "Si digo lo que pienso sobre algunos temas, se arma un lío bárbaro; hay otros problemas en el club, y con mi nombre se tapan un montón de cosas. Todo lo que logré en River lo hice dentro de la cancha; no lo hice vendiendo humo. Hoy pienso sólo en jugar en River: es mi deseo; la decisión de lo que pueda pasar en junio la tienen el entrenador y los dirigentes."
14 partidos sobre 23 jugó entre el torneo local y la Copa Libertadores.
2 goles convirtió; frente a Gimnasia LP y América, de México.
860 minutos jugó en los 14 cotejos; el total habría sido de 1260. .
