Durante un acto en Avellaneda
Cristina cuestionó la intolerancia en pleno conflicto con el agro
Al destacar la tarea de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, afirmó: “Más de 30 años reclamando y nunca un acto de violencia o una amenaza, y eso que no les habían cobrado un impuesto”

En su segunda aparición pública desde que el conflicto con el agro ingresó en una nueva fase de máxima tensión, la presidenta Cristina Kirchner deslizó críticas al sector en una elíptica comparación con las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
Promediaba su discurso durante un acto de entrega de viviendas en Avellaneda cuando se detuvo para referirse al inicio del juicio oral contra el general Luciano Benjamín Menéndez, por violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura.
Tras destacar el inicio de ese proceso en Córdoba, la jefa del Estado elogió la tarea de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y afirmó: "Más de 30 años pidiendo y reclamando, y nunca un acto de violencia, nunca una amenaza o un ejercicio de intolerancia hacia el otro, y eso que no les habían cobrado un impuesto ni les habían pedido plata, sino que buscaban a sus hijos".
La Presidenta buscó reforzar el contraste con más elogios a las mujeres que se pusieron al frente de la denuncia y la búsqueda de las personas desaparecidas durante la última dictadura.
"Esas mujeres son un verdadero ejemplo de reclamo cívico y democrático, ejemplo de cómo construir una Argentina más tolerante y democrática", afirmó.
Redistribución. En otra parte de su discurso, insistió con su reclamo de que "los que más tienen" sean quienes más colaboren con el desarrollo del país y volvió a defender la política de redistribución que, aseguró, lleva adelante el Gobierno.
“La redistribución del ingreso no es sólo un discurso sino una realidad y debe ser el compromiso de los que gobernamos en nombre del pueblo”, exclamó. .
