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Dos monos logran mover con la mente un brazo mecánico

El experimento se realizó en Pittsburgh

Jueves 29 de mayo de 2008
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NUEVA YORK ( The New York Times ).- Dos monos con diminutos sensores en sus cerebros aprendieron a controlar una prótesis de brazo sólo con sus pensamientos y la utilizaron para procurarse alimentos e incluso ajustar el tamaño de los trozos cuando era necesario, informaron científicos de la Universidad de Pittsburgh en Nature .

Se trata de la más asombrosa demostración de una interfase cerebro-máquina, una tecnología que los científicos esperan que permita una mejor calidad de vida a las personas con condiciones que producen parálisis. El hallazgo sugiere que las prótesis controladas por el cerebro, si bien todavía no son prácticas, por lo menos están al alcance de la ciencia.

En estudios previos, los investigadores habían mostrado que personas que habían estado paralizadas durante décadas podían aprender a controlar un cursor en una pantalla de computadora con sus ondas cerebrales y que los pensamientos podían mover un brazo mecánico, e incluso un robot en una cinta para caminar.

Sin embargo, el nuevo experimento demuestra lo rápido que el cerebro puede adoptar un apéndice mecánico como si fuera propio, refinando el movimiento mientras interactúa con objetos reales en tiempo real.

El doctor John P. Donoghue, director del Instituto de Ciencias del Cerebro de la Universidad de Brown, dijo que el trabajo "muestra cómo un animal interactúa con objetos complejos utilizando sólo el cerebro". Donoghue no participó en la investigación.

Los científicos primero hicieron que los macacos utilizaran un joystick para que tuvieran la experiencia de sentir la prótesis, que tenía las articulaciones del hombro, codo y una "garra" con dos dedos mecánicos.

Además, dentro del cráneo de los monos, los científicos implantaron un pequeño sensor del tamaño de un lunar sobre el córtex motor, en un parche de células conocidas por estar vinculadas con el movimiento del brazo y las manos. Contenía 100 diminutos electrodos, cada uno conectado a una única neurona, con sus cables emergiendo del cerebro y conectados con una computadora.

La máquina estaba programada para analizar la activación colectiva de estas 100 neuronas, trasladarla a un comando electrónico y enviarla instantáneamente al brazo, montado sobre el hombro izquierdo del mono.

Primero, los científicos utilizaron la computadora para ayudar a los monos a mover el brazo, enseñándoles mediante la técnica de biofeedback .

Después de varios días, los monos pudieron prescindir de la ayuda. Sentados en una silla, manipulaban repetidamente el brazo con su cerebro para alcanzar uvas, golosinas y otros alimentos sabrosos colgados frente a ellos. Los bocadillos llegaban a sus bocas en dos de cada tres intentos -un resultado impresionante si se lo compara con otros experimentos-. Los monos aprendieron a abrir la pinza al acercarla a la comida, cerrarla sólo lo suficiente como para sostenerla y abrirla gradualmente para comer.

Sin embargo, según los expertos, todavía es necesario resolver diferentes obstáculos antes de que esta tecnología esté disponible para su uso.

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