El nuevo paro del campo / La estrategia del oficialismo
La Presidenta acusó al campo de mostrar "avaricia"
En La Matanza dijo que ése es "uno de los pecados que Dios más condena"
Después de dos meses de críticas solapadas e indirectas, la presidenta Cristina Kirchner volvió ayer a embestir contra el campo. Acusó a los ruralistas de avaros, de provocar inflación y de ser un sector que puede "darse el lujo", según sus palabras, de estar "90 días sin trabajar".
No hubo en su discurso ningún atisbo de convocatoria al diálogo en medio del conflicto que ya lleva casi tres meses y que se agravó en las últimas horas con la amenaza de desabastecimiento por el corte de rutas que realizan los transportistas de cereales.
"Yo me pregunto qué empresa puede estar tres meses cerrada, sin trabajar. Solamente las que han acumulado una gran renta y un gran capital. Deben ser solidarios. La avaricia es uno de los pecados que Dios más condena", lanzó la Presidenta en referencia al paro agropecuario, ante una tribuna de trabajadores con cascos amarillos que respondían eufóricos ante cada embestida de Cristina Kirchner.
Fue ayer por la tarde, en la inauguración de una red de agua potable para Rafael Castillo, en el partido de La Matanza. Citando a Dios, como pocas veces en sus discursos, la Presidenta agregó: "La avaricia congela el corazón de los ricos y no les deja ver el sufrimiento de los pobres". En la tribuna, unas 2000 personas siguieron sus palabras con entusiasmo. "¡Dale para adelante, Cristina!", le gritó un hombre a quien ella le dedicó un "gracias" desde el atril. "Frente a ustedes, en La Matanza, quiero decirles que voy a gobernar para todos, ¡pero sepan que mi opción siempre va a ser por los pobres!", gritó la Presidenta sobre el final, casi sin aire.
Cristina Kirchner se quejó, además, por haber visto en los medios "las imágenes de la leche derramada", que tiraron las empresas por no poder transitar por las rutas. "Por favor, en nombre de los que todavía no tienen agua potable, trabajo, casa y que todavía tienen hambre, piensen un poco más en todos ellos", rogó enojada.
El regreso de la Presidenta al atril para criticar al campo se decidió ayer en la Casa Rosada. Según pudo saber LA NACION, entre los hombres que visitan a diario a Cristina Kirchner existía un reclamo para que fuera ella la que retomara la iniciativa. De hecho, anoche, en la sede del PJ, y después de encabezar una reunión con los miembros del consejo del partido, el ex presidente Néstor Kirchner evitó hacer un documento en defensa de la gestión de su esposa, como se esperaba, y les dejó el protagonismo a las palabras de la Presidenta.
Culpas
La estrategia de la Casa Rosada fue culpar al campo por la nueva crisis desatada por el corte de rutas. Descartaron de manera terminante que el Gobierno pudiese aplicar la ley de abastecimiento, tal como amenazaron desde Balcarce 50 cuando era el campo el que cortaba las rutas.
Al unísono, la Casa Rosada eligió a los ruralistas como los enemigos a los que todos los sectores del país apuntaban con sus reclamos. Un ministro con despacho en la Casa de Gobierno dijo a LA NACION: "Hasta la Iglesia les pidió que modificaran el método de protesta. Está claro que son ellos los que tienen que dar el próximo paso".
Para descartar cualquier acusación de falta de diálogo, la Presidenta decidió concederle el próximo martes, a las 12, la audiencia que le había pedido el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, debió aclarar públicamente que no consideraba legítimo el corte de rutas, como había dicho en un comunicado el día anterior. "Los camioneros han dicho basta a esta situación con legitimidad", decía el texto difundido por el funcionario anteayer. "No avalamos ningún corte de ruta de ningún sector, pero comprendemos que hay transportistas que hace 90 días que no pueden trabajar", descargó.
Scioli: "Con la comida no se jode"
- En una de sus más duras intervenciones en el conflicto, el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, criticó ayer a los dirigentes de las entidades del campo y sostuvo que "hay que empezar a hacerse cargo de las consecuencias" de las medidas de fuerza. "Con la comida no se jode", enfatizó. Desde el estudio central de radio Provincia, donde agasajó a la prensa por la proximidad del Día del Periodista, Scioli expresó: "El Gobierno dialogó, corrigió para compensar a pequeños y medianos productores, pero hay dirigentes que siguen alentando medidas de fuerza que traen gran perjuicio para el conjunto de los argentinos".
