El pájaro Rubén Felgaer recuperó su mejor nivel y se consagró en el mayor certamen vernáculo Foto: Julián Bongiovanni
Al gran maestro argentino Rubén Felgaer la felicidad lo desborda. Parpadea cuando quiere asociar lo que ve con lo que escucha.
Está de vuelta; acaba de recuperar el reinado del ajedrez vernáculo. Por segunda vez en su carrera obtuvo el principal certamen del calendario doméstico y ratificó su liderazgo como N° 1; a los 27 años es el mejor ajedrecista del país ante la Federación Internacional (FIDE).
Felgaer, a quien sus amigos apodan El Pájaro , visitó la redacción de LA NACIÓN tras su regreso de Mendoza, donde superó en el desempate del primer puesto del 82º Campeonato Argentino Superior 2007 a los maestros Fernando Peralta y Diego Valerga, respectivamente. Por eso ahora camina, saluda y posa distendido; denota que disfruta con lo que hace y arrastra ese rictus permanente que le cruza la cara como un garabato. Al joven Felgaer la vida le ríe y canta.
"En verdad estoy muy feliz con todo lo que me está pasando; este año he superado algunos problemas de salud, recuperé mi lugar en el ranking local e internacional, encontré en Ana, mi pareja, la mujer con quien disfrutar de las pequeñas cosas de la vida y por si hiciera falta algo más, ahora recuperé el título de campeón argentino", cuenta el joven gran maestro hincha de River Plate y vecino de Almagro.
-¿Qué diferencias hubo entre la conquista de este campeonato y aquel de 2001?
-Y (se ríe) son dos sabores distintos; aquel fue especial por tratarse de la primera vez y tener sólo 20 años. Ahora me encontró jugando un mejor ajedrez, más maduro y preparado para disfrutar de lo que hago.
-¿Y eso cómo se consigue?
-En mi caso, con terapia; trabajé con psicólogos para lograr un mayor equilibrio en mi juego, no bajonearme ante las derrotas y disfrutar la partida más allá de la importancia que puede tener un triunfo. Antes estaba muy tensionado y el jugar me había convertido en una máquina y me lastimaban mucho las derrotas. Creo que aprendí a sobrellevarlas y mi juego se ha fortalecido.
-¿Cómo ves el panorama del ajedrez local?
-De política no voy a hablar porque no estoy muy informado con las cosas que están pasando en el nivel federativo. Que a mí me cumplan en ciertas cosas tal vez no quiera decir que sea así con todos. Yo veo que hay muchos jóvenes, como Damián Lemos, Gastón Needleman, Cristian Goldwaser, Sebastián Iermito o Anton Kovalyov, que tienen un futuro bárbaro en el ajedrez, pero que sufren la falta de competencias y de apoyo a sus sueños.
-¿Qué cosas buenas observás?
-La creación de la Liga Nacional es un tema interesante porque atrae a nuevos auspiciantes. Mi trabajo y el de otros profesores en el Cenard, asistiendo a los chicos para los campeonatos argentinos, panamericanos y mundiales, creo que es muy valioso y la organización de los dos últimos campeonatos argentinos, en San Luis y Mendoza, han sido muy buenos.
-¿Quiénes hicieron posibles tus sueños en el ajedrez?
-Yo empecé en Hebraica a los 9, después fui socio del Círculo Torre Blanca y tuve como profesores a Ariel Sorín y Oscar Panno. Con Oscar trabajamos mucho en River, una institución que me brindó lo mejor durante mis primeras experiencias en Europa. Por eso siempre llevo la remera con el escudito de River a modo de agradecimiento por representar a ese club.
Felgaer, con los reflejos a flor de piel, como si estuviera frente a una "partida viva", suelta un reconocimiento hacia el gran maestro danés Bent Larsen. "Sin duda se trata de una de las mayores leyendas del ajedrez mundial, que se radicó aquí en la Argentina hace algunos años y con quien tuve el placer de charlar y compartir horas de ajedrez. Creo que escuchándolo descubrí los mejores momentos de mi vida con este juego", dice el campeón argentino.
En noviembre próximo, en Dresden, Alemania, se jugarán las Olimpíadas de ajedrez y Felgaer será el primer tablero del equipo nacional.
-El plantel estará integrado por cinco maestros. ¿Con quién te gustaría formar el equipo?
-Creo que Peralta y Flores deberían estar por su nivel del juego y las otras dos plazas deberían estar formadas por la experiencia de jugadores como Cámpora o Ricardi, o de fuerza joven, como Kovalyov o Lafuente.
Rubén Felgaer habla como juega: todo un maestro, antepone el pensamiento a la acción. Es el verdadero N°1 del ajedrez argentino.
Por Carlos A. Ilardo
Para LA NACION
12.06.0823:54