Según un trabajo norteamericano
Dónde reside la capacidad mental
La complejidad de las sinapsis es la clave
NUEVA YORK (The New York Times) .- La receta de la evolución para hacer más complejo el cerebro parece, desde hace tiempo, demasiado simple: basta con aumentar el número de células nerviosas o neuronas, y las interconexiones entre ellas. Un cerebro humano, por ejemplo, tiene un volumen tres veces mayor que el de un chimpancé.
Sin embargo, ahora emerge una nueva dimensión de la complejidad evolutiva a partir de un estudio sobre las especies conducido por el doctor Seth Grant, del Instituto Sanger, en Inglaterra.
Grant observó las interconexiones entre las neuronas, conocidas como sinapsis, que hasta ahora habían sido consideradas un elemento estándar de las neuronas. De hecho, las sinapsis se vuelven más complejas a medida que se asciende en la escala evolutiva, informó Grant en Nature Neurosciences . En los gusanos y en las moscas, las sinapsis sirven como mediadoras de formas simples de aprendizaje, pero en los animales superiores están construidas a partir de una más rica variedad de componentes de proteínas, y permite un aprendizaje y patrones de reconocimiento más complejos, dijo Grant.
El hallazgo quizás abra una nueva ventana para acceder a cómo opera el cerebro. "Una de las más grandes preguntas de las neurociencias intenta responder cuáles son los principios de diseño según los cuales se construye el cerebro humano, y éste es uno de esos principios", dijo Grant.
Si se piensa que las sinapsis son como los microchips de las computadoras, entonces la capacidad mental está moldeada a partir de la sofisticación de cada chip, tanto como de su número.
"Desde una perspectiva evolutiva, los grandes cerebros de los vertebrados no sólo tienen más sinapsis y neuronas, sino que cada una de esas sinapsis es más poderosa. Los vertebrados tienen una Internet de banda ancha con grandes computadoras, mientras que los invertebrados tienen un acceso más reducido a Internet y computadoras pequeñas."
En su estudio, Grant incluyó células de levadura y halló que contienen muchas proteínas equivalentes a las de las sinapsis humanas, aun cuando sólo son microbios unicelulares carentes de sistema nervioso. Las proteínas de las levaduras, utilizadas para detectar cambios en el medio ambiente, sugieren que el origen del sistema nervioso o, al menos, de las sinapsis, comenzó de esta forma. .
