El conflicto en Medio Oriente: esperanza tras un año de bloqueo en Gaza
Hamas e Israel acuerdan una tregua
El cese del fuego en la Franja de Gaza entraría en vigor mañana y duraría seis meses; lo anunció Egipto, que actuó como mediador
JERUSALEN.- En una iniciativa que podría poner fin a meses de derramamiento de sangre en Medio Oriente, mediadores egipcios anunciaron ayer que el grupo extremista Hamas había acordado una largamente esperada tregua con Israel en la Franja de Gaza.
El acuerdo apunta a aliviar el bloqueo israelí que desde hace un año asfixia a ese empobrecido territorio palestino controlado por Hamas y a permitir la liberación del soldado israelí Gilad Shalit, retenido por el grupo extremista en Gaza desde hace dos años.
El cese del fuego, que implicaría el fin de los ataques palestinos con cohetes contra Israel, que en el último año dejaron siete muertos, y de las represalias militares israelíes, que mataron a más de 400 habitantes de Gaza, entraría en vigor mañana a las 6 y duraría seis meses.
Hamas confirmó anoche la tregua, pero Israel se negó a ratificar o desmentir oficialmente el acuerdo. Fuentes del gobierno israelí dijeron que estaban dispuestas a respetar un cese del fuego, pero que aún había que ultimar algunos detalles.
El acuerdo fue recibido con escepticismo por los habitantes de los poblados israelíes que limitan con Gaza, donde recordaron lo rápido que habían fracasado las treguas pasadas (ver aparte). La última de ellas, en noviembre de 2006, duró apenas unas semanas.
En un indicio de la frágil situación y de las dificultades que podría enfrentar este nuevo cese del fuego, seis palestinos murieron ayer en ataques israelíes contra Gaza. En respuesta, militantes palestinos lanzaron siete cohetes de fabricación casera hacia la vecina ciudad israelí de Sderot, donde un niño resultó levemente herido.
Pese a esta nueva jornada de violencia, los dos lados están interesados en lograr un período de calma, después de meses de derramamiento de sangre a ambos lados de la frontera.
Israel quiere poner fin a la incesante caída de cohetes en los poblados que limitan con Gaza, que han trastornado la vida de miles de personas. También quiere detener el contrabando de armas desde Egipto hacia Gaza y facilitar el retorno de Shalit, capturado por militantes de Hamas en junio de 2006.
Las sanciones
Hamas, por su parte, aspira a que Israel levante las asfixiantes sanciones que mantiene sobre Gaza, que han provocado un fuerte desabastecimiento de bienes de primera necesidad, combustible y electricidad. Israel impuso esas sanciones el año pasado, después de que Hamas tomara el control de Gaza, y las reforzó recientemente, en respuesta a un incremento en el lanzamiento de cohetes contra su territorio.
El grupo extremista, además, está debilitado por la ofensiva israelí del último año, en la que habría perdido a unos 350 combatientes.
La actual crisis se desató en junio del año pasado, cuando Hamas, un grupo islámico que llama a la eliminación de Israel y que tiene vínculos con Irán, desplazó violentamente de Gaza al movimiento moderado Al-Fatah, del presidente Mahmoud Abbas.
El anuncio de la tregua se produjo después de meses de negociaciones en las que Egipto ofició de mediador, dado que Israel se niega a dialogar directamente con Hamas, al que considera un grupo "terrorista".
Fuentes de la cancillería egipcia fueron las primeras en anunciar el "cese total de las hostilidades" entre Hamas e Israel y describieron la tregua como un "primer paso" hacia un acuerdo más amplio, que incluirá los temas del bloqueo y la liberación de Shalit.
Las fuentes dijeron que Israel comenzará a abrir los puestos fronterizos de Gaza en tres días, para permitir la entrada de provisiones, y que en una semana dejaría entrar más productos. El domingo comenzarían las negociaciones por Shalit.
En una fase final, Israel consideraría la reapertura del paso fronterizo de Rafah, que separa a Gaza de Egipto, y que es el única salida al exterior para el millón y medio de habitantes de la Franja. Ese paso está cerrado desde hace un año (sólo se abrió durante dos semanas, en enero pasado), lo que ha impedido a los palestinos viajar al exterior por motivos médicos, de estudio o para visitar a familiares.
Mahmoud al-Zahar, uno de los principales dirigentes de Hamas, confirmó la tregua y afirmó que el acuerdo había sido aprobado por todos los grupos armados de Gaza. Al-Zahar, no obstante, advirtió que su organización no depondrá las armas, ya que no cree que Israel cumplirá la tregua. "No confiamos en ellos, pero veremos qué pasa", dijo.
El gobierno israelí, por su parte, se mostró cauteloso y se negó a confirmar el cese del fuego. El Ministerio de Defensa informó que un alto funcionario involucrado en las negociaciones estaba viajando a Egipto para verificar que todas las condiciones israelíes hubieran sido aceptadas.
"Es demasiado pronto para anunciar una tregua o cuándo comenzará. Y, si comienza, es también difícil estimar cuánto durara", dijo, escéptico, el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak. "El test tendrá lugar sobre el terreno", afirmó Barak.
Por su parte, Abbas, que mantiene negociaciones de paz con Israel, dio la bienvenida al acuerdo y dijo que la tregua respondía al "interés del pueblo" palestino.
También el gobierno norteamericano, que impulsa un acuerdo de paz en Medio Oriente para antes de que el presidente George W. Bush deje el poder, en enero de 2009, expresó su escepticismo.
"Decir que tienes un arma cargada apuntando a mi cabeza, pero que hoy no la dispararás, no es lo mismo que dejar el arma y prometer que nunca más la usarás", dijo el vocero del Departamento de Estado, Tom Casey, en una dura crítica a la postura de Hamas. .
