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Se fracturó la CGT tras la reelección de Moyano

Política

Barrionuevo lo desafía con 40 gremios de escaso poder

El congreso sindical de la CGT renovó ayer la conducción de Hugo Moyano, cabeza de la única lista que se presentó, aunque para eso el líder camionero debió pagar un precio alto: cedió poder al aceptar como secretario adjunto al metalúrgico Juan Belén, nombró en el consejo directivo a "los Gordos" de los grandes gremios y se topó con un desafío público del gastronómico Luis Barrionuevo, que anunció la conformación de una central disidente.

Barrionuevo le frustró a Moyano el sueño de la "unidad total" del sindicalismo, al denunciar que "no estaban dadas las garantías para votar" en Obras Sanitarias, sede del congreso de la CGT, porque la junta electoral no le habilitó representantes en la Comisión de Poderes. Lo acompañan 40 gremios de pequeña representación, mientras que 134 organizaciones quedaron alineadas con Moyano.

En su presentación de la "CGT rebelde", Barrionuevo criticó a Moyano y al Gobierno y expresó que Eduardo Duhalde es su "referente político". Moyano, en cambio, ratificó su alianza con la Casa Rosada y prometió que, a partir de ahora, la central obrera tendrá "una conducción colegiada". Con eso tentó a los sectores críticos que cuestionaban su estilo personalista; entre ellos, "los Gordos" de Sanidad, Comercio y Luz y Fuerza, que vuelven a la CGT después de cuatro años.

La central oficial desestimó las denuncias de Barrionuevo. El diputado Héctor Recalde negó categóricamente que al líder gastronómico se le hubiera impedido competir en el congreso de Obras Sanitarias y dijo que "no presentó lista alguna" para competir con la oficial.

Luego de más de seis horas de deliberación, Moyano enfatizó que el congreso se hizo "con la mayor responsabilidad, aplicando todos los pasos legales" y que "nadie podrá quitarle representatividad", en obvia respuesta a Barrionuevo. Y para quedar bien con los metalúrgicos, el camionero elogió y ponderó una frase que una vez le dijo Lorenzo Miguel, según contó. "El decía que la unidad puede venir antes o después de las elecciones sindicales, pero lo importante es buscarla."

Fuentes consultadas por LA NACION aseguraron que Moyano se refirió indirectamente a la, para muchos, frágil convivencia que deberán sostener sus gremios aliados con "los Gordos" y con los metalúrgicos. Si bien en un primer momento los metalúrgicos aspiraban a la secretaría general de la CGT y "los Gordos" no querían la unidad con Moyano, ambos sectores fueron funcionales a los pedidos de unidad que hizo Néstor Kirchner.

Un dirigente metalúrgico argumentó a LA NACION que "a pesar de que su gremio no abandonará ninguna tratativa" para que Barrionuevo vuelva a la CGT, la posibilidad hoy parece lejana: "El se ubicó en el sindicalismo opositor mientras que nosotros apoyamos a Cristina y a Néstor Kirchner".

El nuevo consejo directivo de la CGT quedó compuesto por 35 miembros. Se crearon dos nuevas secretarías: de Industria, a cargo de Smata (José Rodríguez), y de Política Educativa, conducida por Nelson Fariña (de trabajadores universitarios nacionales).

Después de siete horas de deliberaciones, de los 1711 congresistas habilitados, votaron 1324 congresistas, de los cuales 1294 lo hicieron por la lista única y hubo 30 sufragios en blanco.

Además de Moyano y Belén, la conducción de la CGT quedó constituida por las secretarías que obtuvieron "los Gordos": José Pedraza (Unión Ferroviaria), en Cultura, Ciencia y Técnica; Héctor Daer (Sanidad), en Prensa y Comunicación; Oscar Lescano (Luz y Fuerza), en Vivienda y Turismo, y Armando Cavalieri (Comercio), en Acción Social.

Conservaron sus cargos los "independientes" Gerardo Martínez (Uocra), en Relaciones Internacionales, y Andrés Rodríguez (UPCN), en Relaciones Institucionales; además de Amadeo Genta (municipales porteños), en Finanzas, y Juan José Zanola (bancarios), en Seguridad Social.

Los "moyanistas" que mantuvieron secretarías fueron Jorge Omar Viviani (peones de taxis), en la Secretaría Gremial, y Julio Piumato (judiciales), en Derechos Humanos. Mientras que Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento) pasó a ocupar el área de Formación y Capacitación, y la de Estadísticas y Defensa del Consumidor será para Horacio Ghillini (Sindicato de Docentes Privados).

Otras nominaciones fueron para Carlos Ríos (Obras Sanitarias), en la secretaría Administrativa, y para Roberto Fernández (UTA, choferes de colectivos), en la secretaría de Actas. El secretario de Interior seguirá siendo el titular de las 62 Organizaciones y secretario general de Uatre (trabajadores rurales), Gerónimo Venegas.

Otras novedades serán la presencia de Viviana Córdova (Federación de la Industria de la Alimentación), en la Secretaría de Políticas de Empleo, así como Norberto Di Próspero (Asociación de Personal Legislativo), precisamente en la Secretaría de Asuntos Legislativos.

Los dirigentes que integrarán las 10 vocalías son, entre otros, Omar Maturano (La Fraternidad), Abel Frutos (Federación de Panaderos), Ramón Baldassini (Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telegrafos).

De acuerdo con lo resuelto por el congreso, las nuevas autoridades quedaron "de inmediato" en funciones.

Como gesto de reciprocidad por la visita que hicieron anteayer Cristina y Néstor Kirchner a la CGT, los dirigentes sindicales harían lo propio hoy a Tucumán para presenciar el acto por el Día de la Independencia. .

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