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Teatro a orillas del mar Cantábrico

La XIV dFERIA reúne a elencos de tres continentes

Jueves 10 de julio de 2008
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LA NACION

SAN SEBASTIAN.- Bordear la Bahía de la Concha, con el monte Igeldo que presume, engreído, y contemplar ese mar tan azul que se funde con el cielo sin dejar saber dónde empieza uno y termina el otro, es de una belleza suprema. Los donostiarras tienen el orgullo justificado: viven en una de las ciudades más hermosas del mundo. Aquí se ven ancianos felices, orden y respeto, y vascos orgullosos de saber que tradición y cultura van de la mano. Aquí, hace unos días, el gran Lindsay Kemp hizo su majestuosa Elizabeth I ; dentro de una semana la ciudad acogerá al Festival Jazz al Día 2008, que reunirá a Keith Jarret, Gary Peacock, Bobby McFerrin y Liza Minnelli, entre otros gigantes. Y dentro de unos pocos meses más se llevará a cabo uno de los festivales de cine más importantes del mundo. Moneda corriente para estos vascos afortunados. Y desde el martes pasado, a pesar de los espléndidos días de playa y de que se palpa a pleno cada jornada de los sanfermines en la cercana Pamplona, los donostiarras se llenan de orgullo teatrero con su XIV dFERIA, un pequeño pero contundente festival que reúne una variada gama de expresiones escénicas de Europa, América y Asia. Han llegado cerca de 300 acreditados, además de unos 200 artistas que se reparten en 35 espectáculos.

A los organizadores no los amedrentó ni el sol (que se esconde pasadas las 22). Con anuncios en los principales paseos y numerosa folletería, se ocuparon de informarles a los donostiarras que, por 10 o 30 euros, pueden ir a ver obras de primer nivel.

Sin preámbulos ni discursos, la dFERIA comenzó en el espacio alternativo Lugaritz, de una paquetísima zona de la ciudad. Allí, lejos del protocolo político, el director de cultura del gobierno vasco, Iñaki Gómez Sarasola, acude a cada función, con el mismo entusiasmo de cualquiera. La apertura estuvo a cargo de la compañía portuguesa Chapito, que tuvo una discreta participación con Drákula .

Sus tres integrantes encarnan a decenas de personajes en una particular parodia del conde vampiro imaginado por Bram Stoker. El montaje de John Mowat apuesta a la imaginación del espectador, con la creación de escenografías y vestuarios a partir de pocos objetos, y talento en el teatro físico. Pero se hace algo extenso.

Al finalizar, el cincuenta por ciento del público partió raudo hacia el centro cultural Egia, donde hizo su presentación El nombre , el trabajo de danza teatro de Silvia Vladimivsky y Salo Pasik. Carlo Argento y Marisa Villar pusieron tensión en su relato corporal y con pocas palabras mostraron el autoritarismo, la desaparición de personas y la apropiación de niños durante la dictadura militar argentina.

Afuera, en la calle, la Compañía de Teatro Gestual de Chile alteraba el orden urbano vasco con su espectáculo Su-Seso Taladro . En su performance desafían a los automovilistas, se ríen con la gente, se arrojan debajo de camiones y concretan una propuesta de teatro interactivo que resulta lo más efectivo de la jornada. Mientras tanto, dentro del bellísimo teatro Victoria Eugenia Antzokia, comienza una de las propuestas más prometedoras: Shoku (tacto), de la compañía japonesa Batik, dirigida por Ikuyo Kuroda. Esta propuesta, basada en movimientos elementales, pretende expresar el sentimiento interior femenino y la revolución hormonal, contrapuesta al orden machista oriental. Pero resulta más interesante apreciar la belleza de este teatro de 1912, con más de 900 localidades. Y soñar en que alguna vez nuestro Teatro Cervantes pueda quedar así de bello.

Y para finalizar la primera jornada, el grupo local Agerre Teatro, recrea su obra existencialista Secando charcos , dirigida por Garbi Losada, con un grupo de correctos actores (Maite Aguirre y Ander Lipus, sobre todo) en el Teatro Principal.

Todavía falta mucho. Se espera la presencia de la compañía de Peter Brook, con Fragmentos , de Samuel Beckett; Méli-Mélo II La vuelta , dirigida por Philippe Tarride, con su compañía francesa Chicos Mambo; y al Chekhov International Theatre Festival, con su montaje de Noche de reyes , dirigida por Declan Donnellan, y su compañía rusa, compuesta por 35 artistas.

La presencia latinoamericana se impone en este encuentro a partir del proyecto Itinerarte (artes escénicas latinoamericanas en gira), que lleva a nueve compañías de la Argentina, Brasil y Chile a un itinerario por distintas ciudades españolas. La propuesta proviene de una argentina, Ariela Mancke. "Surgió con la idea de hacer una plataforma latinoamericana para girar por España. Es un proyecto con vocación de continuidad, que ofrece la oportunidad a varias compañías latinoamericanas de presentar sus espectáculos en España", explica la entusiasta programadora. Los espectáculos argentinos son: No me dejes así , Perras , Algo de ruido hace , El nombre y Escrito en el barro ( Alaska participa en la dFERIA, pero no en el proyecto).

"Pensamos que sería una buena idea lanzarlo desde nuestra feria. Desde Europa no podemos obviar esta realidad escénica y, aprovechando esta oportunidad de intercambio, debemos encontrar puentes de comunicación para lograr un enriquecimiento mutuo, distintas formas de creatividad que puedan significar un camino de innovación en nuestro sector", expresa, por su parte, Norka Chiapuso, director de dFERIA. Un detalle importante: los elencos argentinos que viajaron a España sólo contaron con todo el apoyo de organismos ibéricos.

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