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La residencia está en la Riviera francesa

Abramovich se compró la casa más cara del mundo

El Mundo

El magnate ruso pagó por una villa 500 millones de dólares

 
 

LONDRES (AP).- Algunos creen que lo hizo para olvidar la derrota de Chelsea frente a Manchester United en la final de la Liga de Campeones de Europa. Otros, para no desanimarse tras la negativa de Milan a ceder al jugador brasileño Kaká, pese a su oferta récord de 150 millones de dólares.

Tal vez lo hizo para que su novia, la modelo Daria Zhukova, se sienta "como en casa". O bien, simplemente, porque para quien amasa una de las fortunas más grandes del mundo, un objeto que se puede comprar "no tiene precio".

Lo cierto es que, más allá del motivo, el magnate ruso Roman Abramovich se dio otro gustito y se compró la casa más cara del mundo por la módica suma de... 500 millones de dólares.

Así lo revelaron ayer medios británicos, según los cuales el multimillonario petrolero, de 41 años, adquirió la villa La Leopolda, situada en Villefranche-sur-Mer, en la Riviera francesa, a pocos kilómetros de Monte Carlo.

Construida al estilo de una villa romana, la mansión está adornada con decenas de estatuas y techos pintados con frescos, y posee un inmenso parque que cae sobre el mar.

La propiedad, que ocupa una superficie de cuatro hectáreas, fue construida en el siglo XIX por el rey Leopoldo de Bélgica, como obsequio para su amante. Y en 1952 fue adquirida por el ex dueño del grupo Fiat Gianni Agnelli, por 100.000 dólares.

En manos de Bill Gates

En la década del 80, Agnelli intentó vendérsela a Lily Safra, la esposa del banquero Edmund Safra, por 3 millones de dólares. Pero, alegando que no estaba interesada en contratar a los 50 jardineros que requiere el parque de la mansión para su mantenimiento, ésta rechazó la oferta, hasta que finalmente su marido decidió comprarla, en 1999.

En 2006, la propiedad pasó a manos del creador de Microsoft, Bill Gates, y ahora comenzó a formar parte del megapatrimonio de Abramovich, que parece dispuesto a comprarse las propiedades más caras del mundo.

Su reciente cruzada inmobiliaria comenzó el año pasado, cuando decidió adquirir por casi 80 millones de dólares el castillo Bran, en Rumania, conocido por ser el supuesto hogar del príncipe Vlad El Empalador, alias Drácula. En ese entonces, los diarios mencionaron que se trataba de un capricho del magnate, que le ganó la subasta a la ciudad rumana de Brasov, cuyas autoridades planeaban convertir el inmueble en un parque temático.

No contento con esta residencia, en donde sólo habría pasado una temporada, Abramovich presentó, dos meses atrás, los planos para construirse la casa más cara de Inglaterra, en la elegante zona londinense de Knightsbridge, cuyas obras rondarán los 300 millones de dólares. Y, ahora, se compró la casa más cara del planeta.

El multimillonario, que construyó su fortuna a principios de los 90, cuando grandes sectores de la economía rusa fueron privatizados por el ex presidente Boris Yelstin, posee además varias propiedades en Rusia y en Sussex.

Yates, aviones y obras de arte

Con una fortuna valuada en 23.000 millones de dólares, Abramovich, que además de ser el propietario del equipo inglés de fútbol Chelsea es el dueño de Corinthians, de Brasil, y de CSKA Moscú, fue señalado por la revista Forbes como el decimoquinto hombre más rico del mundo.

Entre otras "cosas", el magnate, que vive en Londres, posee una flota de yates, dos submarinos, un avión Boeing 767 y una Ferrari FXX de carrera.

En mayo pasado, además, la revista londinense The Art Newspaper reveló que Abramovich fue el comprador de los cuadros B enefits Supervisor Sleeping , de Lucian Freud, y Tríptico , de Francis Bacon, que hicieron historia al ser vendidos en cifras récord por Christie´s y Sotheby´s. .

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