Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Deportiva

 
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan
Sábado 12 de julio de 2008 | Publicado en edición impresa

Juegos Olímpicos

Isinbayeva, la mujer sin límites

En Roma, la rusa batió por 12a vez el récord mundial en salto con garrocha, con 5,03 m

 
 
 

ROMA.- La ceremonia, que dura un puñado de segundos, es bien conocida para ella. Sus ojos claros apuntan fijamente hacia el reto en forma de varilla y la gente, que intuye algo especial, la estimula con palmas. Firme con la garrocha, corre, salta, vuela... Y marca un récord mundial. La extraordinaria Yelena Isinbayeva repitió ese rito por decimosegunda vez al aire libre, justo en los prolegómenos de los Juegos Olímpicos. Esta rusa que desde hace rato figura en las páginas más notables de los libros del atletismo se propuso subir dos centímetros su propia plusmarca y lo logró en el tercer intento, durante la etapa de la Golden League que se desarrolla en la capital italiana: la pizarra marcó 5,03 metros e inmediatamente quedó en el archivo el registro que la propia Yelena conservaba desde tres años atrás, cuando se coronó campeona mundial en Helsinki.

Que la primera mujer en superar la barrera de los cinco metros esté acostumbrada a este tipo de impactos no quiere decir que haya perdido sensibilidad para sentirse emocionada. Después de gritar y festejar en la colchoneta, salió corriendo hacia la pista en busca de su entrenador, Vitaly Petrov, con quien se abrazó durante varios segundos, feliz. Inmediatamente fue a buscar la bandera rusa preparada para la ocasión y se vistió con ella para el breve paseo triunfal en el estadio Olímpico. Para completar la impecable escena emotiva, después le acercaron un micrófono y terminó de meterse en el bolsillo al público: "Grazie a tutti", les dijo.

Su récord mundial número 12 al aire libre llegaba casi justo en el quinto aniversario de aquella primera marca universal, que consiguió el 13 de julio de 2003, en Gateshead, Inglaterra. Y, lo más importante, acaba de ocurrir en plena recta final previa a Pekín, como un vaticinio: Yelena está lista para volver a brillar, para ratificar su título olímpico y, probablemente, para más récords. Eso hizo pensar el buen margen con el que superó la varilla.

"Estoy contentísima... Mi intención era batir el récord justamente aquí, en Roma. Desde hace algo de tiempo pongo más intensidad en los entrenamientos y en las competencias. De hecho, me siento más fuerte tanto mental como anímicamente. Y ahora me quedan tres citas antes de los Juegos", dijo después Isinbayeva, que relegó a la polaca Monica Pyrek (4,75 m) y a la alemana Silke Spiegelburg (4,70 m). Contó, también, que su buena sensación en la prueba la llevó a intentar el récord tras superar los 4,95 m, sin pasar por registros intermedios.

A los 26 años -los cumplió el 3 de junio último-, Yelena, la chica que a los 14 años practicaba gimnasia artística y que sólo a los 16 empezó a probar con la garrocha, avisa que a su lista de récords todavía hay que dejarle varios espacios en blanco. Aunque éste llega después de un prolongado paréntesis sin plusmarcas; su último intento trascendente y fallido de superar los 5,01 m había tenido lugar en el Mundial de Osaka, el año pasado. Nada de eso la frustró.

"Soy invencible... No me fijo ningún límite. A lo sumo, el cielo es la última estación", dijo el año pasado, en Japón. En boca de otra podría sonar pedante y desmedido; dicho por Isinbayeva, no merece ningún reparo.

  • 22 récords mundiales totaliza Isinbayeva: además de los 12 al aire libre, es dueña de otros diez bajo techo
.

TEMAS DE HOYLa muerte de SpinettaMalvinasMoyano vs. GobiernoInseguridadQuita de subsidios