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En Sydney fue Mussambani; en Pekín, el congoleño Ngangola

Deportiva

PEKIN (AFP).- Desde que el ecuatoguineano Eric Moussambani casi se ahoga en las series de una prueba de 100 metros libre de los Juegos de Sydney 2000, los nadadores de países exóticos son observados de cerca por la prensa cada vez que se realizan las carreras clasificatorias de esa prueba o de los 50 metros, como ocurrió ayer en Pekín.

El Comité Olímpico Internacional (COI) invita a nadadores de varios países para brindarle a la mayor cantidad de naciones posibles al menos una competencia al más alto nivel. Así, cada país recibe dos invitaciones o wild cards, y aunque los deportistas no están obligados a participar en 50 metros, ésta es, muchas veces, la distancia más segura.

Como se recordará, hace ya ocho años, Eric Moussambani, de Guinea Ecuatorial, nadó esos 100 m en 1m52s72/100, un tiempo que ya era una eternidad en ese entonces (de 48 a 49s podía ser una marca respetable), como lo fueron ayer en el Cubo de Agua de Pekín los 35s19/100 para los 50 metros del representante de la República Democrática del Congo, Stany Kempompo Ngangola.

Este nadador relató que envió su currículum al COI y de pronto le notificaron que lo habían autorizado, pero Stany reveló que en su vida cotidiana es electricista y que de ello vive. Una breve frase alcanza para demostrar sus habilidades: "La gente recurre a mí cuando tiene problemas con sus electrodomésticos".

Sabido es que el agua y la electricidad no son buenas amigas y, por lo tanto, el electricista poco pudo hacer en Pekín, donde sus últimas brazadas revelaban su esfuerzo estéril a la hora de lograr un registro decente, cercano a los 22-25 segundos.

Todos los grabadores del grupo de periodistas internacionales se volcaron sobre Stany, de 34 años, en la zona reservada para la prensa, ya que los representantes de los medios intentaban convertirlo en la más actualizada versión de Moussambani.

Con tanto alboroto, casi nadie se percató del joven, o mejor dicho, del niño de Seychelles, Dwayne Benjamin Didon, quien a los 13 años logró el puesto 85° sobre un total de 97 competidores, con un tiempo de 28s95/100. "Cada día de mi vida soñaba con venir a los Juegos", dijo, antes de asegurar que la figura del norteamericano Michael Phelps lo inspirará "para ser mejor nadador en el futuro".

Pero Didon no se conforma con emular al hombre más laureado en la historia de los Juegos. "Quiero ser mejor", advirtió, y como objetivo inmediato se puso Londres 2012.

El quizá desmesuradamente ambicioso joven nadador dijo que se inició en el deporte a los nueve años y que cuando se enteró de que venía a Pekín pensó que eso no podía ser cierto, antes de expresar: "Solía sentarme en la cama y pensar: «Quiero ser como esos deportistas de los Juegos Olímpicos»".

Algunos de los competidores tuvieron que ser conminados a dejar la piscina una vez que terminó su prueba. Quizá sea como resumió Alain Brigion Tobe, representante de Camerún, que acabó en el puesto 61° con 24s53/100: "Estamos dando una nueva imagen de la natación en Africa y espero que, algún día, alcancemos el nivel de las grandes naciones de este deporte".

Claro que Stany Kempompo Ngangola no figura, al menos por ahora, entre quienes están colaborando en cambiar esa imagen. .

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