Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

El iPhone 3G ya se vende en la Argentina

El ansiado teléfono celular de Apple sale hoy a la venta en el país para clientes de Claro y Movistar. Qué deben tener en cuenta quienes piensen en adquirir este equipo, que combina un iPod, un móvil y un navegador Web de bolsillo

Viernes 22 de agosto de 2008
SEGUIR
LA NACION
0

Ya está. Desde hoy es posible adquirir en el país a proveedores oficiales el iPhone 3G, la segunda versión del teléfono móvil de Apple. Para muchos, es un dato anecdótico. Para los seguidores de los productos de la empresa de la manzanita, es la culminación de una larga espera: se inició con el anuncio de la primera versión, el 9 de enero de 2007, y luego tuvo un momento tenso un año después, el 11 de julio, cuando salió a la venta en 22 países y se supo que la Argentina quedaría relegada a una segunda tanda. Hoy es el lanzamiento oficial local y en una veintena de países, la mayoría de América latina, donde Telmex y Telefónica tienen amplia presencia con sus marcas Claro y Movistar. En el país, Personal también lo venderá, pero no anunció una fecha oficial. (Actualización: tras el cierre de la edición, Personal confirmó que distribuirá el teléfono en el último trimestre del año.)

Hasta ahora, ningún otro teléfono celular generó una expectativa semejante, con gente haciendo cola en Estados Unidos durante varios días para asegurarse la compra de un equipo. Sólo puede compararse con los lanzamientos de las consolas de videojuegos, con fanáticos acampando frente a las tiendas en todo el mundo.

Pero, ¿por qué hacer semejante esfuerzo por comprar algo que, en definitiva, es un teléfono? En principio, y más allá de los gustos personales, por dos grandes motivos.

Uno tiene que ver con el móvil en sí, y otro depende de la historia de sus creadores. Nunca estuvo Apple tan bien posicionada, a la cabeza del mercado de reproductores multimedia portátiles, y aprovechando lo que en el mejor de los casos puede considerarse una pobre recepción de Windows Vista para ampliar el margen de adhesión de su Mac OS X.

A esto hay que sumarle su legión de envagelizadores, y la capacidad de Apple para comunicar las bondades de sus equipos: la enorme mayoría de las funciones que ofrece el iPhone ya estaba disponible, de una u otra forma, en equipos de otros fabricantes, pero éstos no lo habían difundido lo suficiente. O no lo habían hecho, al menos, al estilo Apple.

El iPhone no es, por supuesto, pura cáscara: la conjunción de aciertos en la elección del hardware y el software transformaron este teléfono en uno de los parámetros actuales de la industria.

Cuando lo presentó, Apple nombraba al equipo como iPhone 2.0, temiendo que el nombre iPhone 3G se tomara como la tercera generación de celulares de la compañía, siguiendo la tradición aplicada hasta ahora con los iPod, que se diferencian precisamente por su generación; actualmente estamos en la quinta. Así que si le hablan de iPhone 3G o de 2.0, es lo mismo.

La versión que llega al país es un teléfono móvil para redes celulares GSM y 3G. Es GSM cuatribanda y 3G tribanda, por lo que es posible usarlo en cualquier red GSM y 3G del mundo. El uso del 3G, que permite tener un servicio de banda ancha en el móvil, no es excluyente: si se está en una zona donde no hay 3G, el móvil usará sin inconvenientes la red GSM convencional para hacer llamadas. También podrá acceder a Internet, pero a una velocidad mucho menor. El móvil dispone, además, de una antena Wi-Fi para navegar mediante un hotspot.

En la conectividad está buena parte del atractivo del equipo, que cuenta con un navegador Web sofisticado. Está basado en Webkit, el mismo núcleo que usa el navegador Safari , y muestra las páginas casi como se verían en una computadora convencional. Decimos casi porque no soporta Flash ni Java, con lo que algunos sitios no se verán correctamente.

El iPhone cuenta con un cliente para ver videos de YouTube, siempre y cuando estén codificados con el formato H.264. Google está recodificando todos sus videos a este estándar desde mediados de 2007, por lo que no debería haber inconvenientes.

Ambas herramientas aprovechan la pantalla de 3,5" del equipo, con una resolución de 480 x 320 pixeles, y la posibilidad de hacer multitoque sobre el display con los dedos.

No es el primer móvil con pantalla táctil, pero sí ha sido capaz de revitalizar un segmento del mercado que estaba algo olvidado. Tanto, que un estudio de la consultora IMS Research indica que en 2007 se vendieron 30 millones de móviles con pantallas sensibles al tacto, y que en 2012 serán 230 millones, contando los equipos de Apple, los de compañías que ya tienen productos de este tipo, como Palm, HP, HTC o Sony Ericsson, y los de nuevos jugadores en el área, como RIM, Nokia o los fabricantes que aprovechen a Android, el sistema operativo móvil de código abierto propulsado por Google.

La ausencia de un teclado físico es uno de los rasgos más distintivos del iPhone, que toma parte de la estética del Mac OS X para su interfaz, ideada desde su comienzo para ser usada con los dedos. Aunque es sencillo de usar, y tiene algunos chiches, como la rotación automática de la pantalla si se cambia la orientación del móvil, o la posibilidad de pellizcar la pantalla para hacer zoom sobre una página Web o una foto, no es para cualquiera. Que el iPhone sea todo pantalla obliga a usar un teclado virtual, que para algunos puede ser incómodo.

Tiene 8 o 16 GB internos para almacenar audio y video. Para usarlo como disco externo se necesita un software aparte. Incluye una cámara de 2 megapixeles, aunque no es posible registrar video. Agrega un GPS interno, capaz de mostrar la ubicación del móvil en un plano provisto por Google Maps. No permite cargar el mapa offline, como lo hacen otros móviles, por lo que será necesario descargar el contenido de la Red. También cuenta con una antena Bluetooth para conectarse con un manos libres inalámbrico, pero no permite intercambiar datos con otros equipos, para sincronizar sus contenidos, ni ser usado como módem 3G; al menos, no con aplicaciones oficiales.

El centro de gestión del iPhone es la aplicación iTunes , que permite cargar música, videos y programas descargados del App Store, la tienda de aplicaciones de terceros para el móvil, la única forma oficial de sumar herramientas. Hay aplicaciones que no están en esta tienda, y sólo puede instalarse desbloqueando el equipo, algo que obviamente no está aprobado por su fabricante. La tienda oficial ya funciona para nuestro país, pero requiere una tarjeta de crédito internacional (más información, ver La Mac, en la página 8). La venta de música en línea no está habilitada. Tampoco es posible agregar aplicaciones Java para móviles. Con iTunes se actualiza el sistema operativo. La última versión es la 2.0.2, que apunta a corregir la pobre recepción sobre redes 3G que experimentan muchos usuarios en el mundo, atribuida al chip Infineon que incluye el móvil; no todos vieron una mejoría con esta actualización.

Movistar lo vende hoy en sus centros de atención porteños, con un plan en el que el móvil tiene un precio de entre $ 1600 y 1800 (el de 8 GB) y de entre $ 2000 y 2300 (el de 16 GB), según se contrate un plan de 18 o 12 meses, con pago mensual de $ 145: incluye 100 minutos, 100 SMS y navegación ilimitada (a partir de los 9 GB de transferencia se reduce el ancho de banda). Otro plan, de $ 230 mensuales, incluye 450 minutos, 200 SMS y navegación ilimitada. El precio del móvil oscila entre $ 1000 y 1600 (8 GB) y entre $ 1500 y 2000 (16 GB), según los meses contratados.

Al cierre de esta edición, Claro no había definido sus tarifas. (Actualización: Aquí , los precios oficiales de Claro)

Los lectores encontrarán información actualizada en www.lanacion.com.ar/tecnologia . Hasta aquí, las voces oficiales detrás del lanzamiento. Pero quienes han hecho del iPhone la estrella del momento son sus usuarios. Te invitamos, por eso, a dejarnos tus comentarios en lanacion.com.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas