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Lecciones de un maestro

Creador de clásicos de la pantalla grande como Terciopelo azul y El camino de los sueños, David Lynch es un cineasta personal y singularísimo. Por eso, cuando el propio director se decide a revelar los secretos escondidos en su filmografía, esas palabras abren las puertas de una clase magistral para amantes del séptimo arte

Sábado 30 de agosto de 2008
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Fragmento de Atrapa el pez dorado, libro que Random House Mondadori distribuirá en noviembre en la Argentina

Por David Lynch

Las ideas son como peces.

David Lynch
David Lynch.

Si quieres pescar pececitos, puedes permanecer en aguas poco profundas. Pero si quieres pescar un gran pez dorado, tienes que adentrarte en aguas más profundas.

En las profundidades, los peces son más poderosos y puros. Son enormes y abstractos. Y muy bellos.

Yo busco un tipo particular de pez importante para mí, uno que pueda traducirse al cine. Pero allá abajo nadan toda clase de peces. Hay peces para los negocios, peces para el deporte. Hay peces para todo.

Todo, cualquier cosa, surge del nivel más profundo. La física moderna denomina a ese nivel campo unificado. Cuanto más se expande la conciencia, más se profundiza hacia dicha fuente y mayor es el pez que puede pescarse.

Los treinta y tres años que llevo practicando la meditación trascendental han sido clave para mi trabajo en el cine y la pintura y en todos los aspectos de la vida. Han sido un modo de zambullirme más a fondo en busca del gran pez.

El sofocante traje de goma de payaso

Sería más fácil enrollar el cielo entero como una pequeña tela que obtener la felicidad verdadera sin conocer el Yo.

Upanishads

Cuando empecé a meditar estaba lleno de preocupaciones y miedos. Me sentía deprimido y enfadado.

A menudo descargaba esa rabia en mi primera esposa. Después de un par de semanas de meditación, mi mujer me preguntó qué pasaba. Me quedé un momento en silencio. Pero al final le pregunté a qué se refería. Y me dijo: "¿Dónde ha ido a parar la rabia?". Y yo ni siquiera me había dado cuenta de que había desaparecido.

Llamo a esa depresión y rabia el Sofocante Traje de Goma de Payaso de la Negatividad. Es sofocante y la goma apesta. Pero en cuanto has empezado a meditar y bucear, el traje de payaso comienza a desintegrarse. Al final te das cuenta de lo pútrido que era el olor cuando empieza a desvanecerse. Luego, al disolverse, te sientes libre.

La depresión, la rabia y la pena resultan bellas dentro de una historia, pero para el cineasta o el artista son veneno. Son como unas tenazas de la creatividad. Y si te aferran, apenas puedes levantarte de la cama, y mucho menos experimentar el fluir de la creatividad y las ideas. Para crear hay que tener claridad. Tienes que ser capaz de atrapar ideas.

El ritmo de la vida

Hace cincuenta años la gente decía que todo iba cada vez más rápido. Hace veinte años seguían diciendo que todo iba cada vez más rápido. Siempre lo parece. Y ahora todavía más. Es una locura. Cuando ves mucha televisión y lees muchas revistas, tienes la impresión de que el mundo entero pasa de largo por tu lado.

Cuando estaba rodando Cabeza borradora ( Eraserhead ), película que tardé cinco años en acabar, pensaba que estaba muerto. Pensaba que el mundo habría cambiado radicalmente antes de que yo terminara. Me decía: "Aquí estoy yo, encerrado con esta cosa. No puedo terminarla. El mundo está dejándome atrás". Había dejado de escuchar música y, de todos modos, nunca veía la televisión. No quería que me contaran lo que estaba pasando porque al escucharlo me sentía morir.

Hubo un momento en que llegué a plantearme fabricar una figura pequeña, de unos veinte centímetros de alto, del personaje de Henry y construir un decorado de cartón y limitarme a terminar la película en stop-motion. No se me ocurría otro modo de hacerla y no tenía dinero.

Entonces, una noche, mi hermano pequeño y mi padre se sentaron conmigo en una especie de salón a oscuras. Mi hermano es muy responsable, como mi padre. Tuvieron una charla conmigo. Casi me rompen el corazón porque me dijeron que debía buscar trabajo y olvidarme de Cabeza borradora . Tenía una hija pequeña y debía ser responsable y conseguir un trabajo.

Bueno, conseguí un trabajo: repartía el Wall Street Journal por cincuenta dólares a la semana. Iba ahorrando lo necesario para rodar escenas hasta que con el tiempo logré terminar mi proyecto. Y empecé a meditar. Jack Nance, el actor que interpretó a Henry, me esperó durante tres años, conservando su idea de Henry, manteniéndolo vivo. Hay una escena en la que el personaje de Jack está detrás de una puerta, pues bien, tardamos más de año y medio en rodar el momento en que la cruza y aparece del otro lado. Yo mismo me preguntaba cómo podía pasar algo así. Cómo pudo mantenerse la coherencia durante tanto tiempo. Pero Jack esperó y mantuvo el personaje.

Hay una expresión que dice: "Fíjate en la rosquilla, no en el agujero". Fíjate en la rosquilla y haz tu trabajo, es lo único que puedes controlar. No puedes controlar nada de lo que pasa fuera de ti. Pero puedes entrar en ti y hacerlo lo mejor que sepas.

El mundo no va a dejarte atrás. Nada garantiza que meditar y repartir el Wall Street Journal vayan a granjearte el éxito. Pero con concentración y meditación, aunque los acontecimientos de la vida externa sean los mismos, el modo en que pasas por ellos cambia y mejora muchísimo.

Música

Un día tenía puesta la radio mientras trabajaba en El hombre elefante y escuché el Adagio para cuerdas de Samuel Barber. Me enamoré de la pieza para la última escena de la película. Le pedí a Jonathan Sanger, el productor, que la consiguiera. Y me vino con nueve grabaciones distintas. Las escuché todas y le dije que aquello no era lo que había escuchado por la radio. Las nueve estaban mal. De modo que compró otras distintas. Al final escuché la versión de André Previn y dije: "Es ésa". Estaba compuesta por las mismas notas que las otras, claro, pero Previn la hacía diferente.

La música tiene que casar con la imagen y realzarla. No puedes limitarte a poner algo y esperar que funcione, ni siquiera aunque se trate de una de tus canciones favoritas de siempre. Esa pieza musical puede no tener nada que ver con la escena. Cuando casa, lo notas. El conjunto da un salto, pasa eso de que "el resultado es mayor que la suma de las partes".

La luz en una película

A menudo, en una escena, la habitación y la luz juntas significan un estado de ánimo. Por tanto, incluso aunque la habitación no sea perfecta, puedes trabajar la iluminación hasta que transmita la sensación correcta para que refleje el mismo estado de ánimo que la idea original.

La luz puede cambiarlo todo en una película, incluso un personaje.

Adoro ver salir a gente de la oscuridad.

El título

Un día todavía al principio del proceso, hablando con Laura Dern, me enteré de que su actual marido, Ben Harper, es de Inland Empire, en Los Ángeles. Estábamos charlando y Laura lo mencionó de casualidad. No sé cuándo surgió, pero se lo dije: "...se es el título de la película". Por entonces yo todavía no sabía nada sobre la película. Pero quería titularla Inland Empire.

Mis padres tienen una cabaña de madera en Montana. Y un día mi hermano, limpiando la cabaña, encontró un álbum de recortes detrás de un armario. Me lo mandó, porque era mi álbum de cuando tenía cinco años, de cuando vivíamos en Spokane, Washington. Abrí el álbum de recortes y la primera fotografía era una vista aérea de Spokane. Y debajo podía leerse: "Inland Empire". De modo que deduje que iba por el buen camino.

Calidad DV

Actualmente utilizo una cámara de video digital Sony PD-150, que es de menor calidad que la HD o alta definición. Y me encanta esta menor calidad. Adoro las cámaras pequeñas.

Su calidad me recuerda las películas de los años 30. Por entonces, la emulsión no era demasiado buena y por tanto la pantalla contenía menos información. El resultado de la Sony PD es un poco igual, para nada similar a la alta definición. Y a veces, en un fotograma, si quedan ciertas dudas acerca de lo que estás viendo o algún rincón oscuro, anima a soñar. Si todo el fotograma es de una claridad cristalina, hay lo que ves y nada más.

Por desgracia, la alta definición posee esa claridad cristalina. Una vez vi un fragmento de película en la pantalla de mi sala de montaje rodado en alta definición; algo de ciencia ficción. Y al fondo se distinguían los tornillos hundidos en la madera cuando supuestamente se trataba de una consola metálica. La alta definición va a complicar mucho más construir decorados.

El futuro del cine

El modo en que vemos las películas está cambiando. Los iPod con video y los videos on-line lo están cambiando todo. La gente va a ver las películas en pantallitas minúsculas en lugar de en una gran pantalla. La buena noticia es que al menos dispondrán de auriculares. Creo que el sonido cobrará todavía más importancia. Pero, por otro lado, se puede conectar el iPod a otro aparato y proyectar la imagen en una pantalla grande en casa, con subwoofers, un buen sistema de altavoces y la tranquilidad del hogar para sumergirse en ese otro mundo.

La cuestión es que, cuando se abre el telón y se apagan las luces, tenemos que ser capaces de entrar en ese mundo. Y en muchos sentidos, se está volviendo muy difícil conseguirlo. La gente habla mucho en el cine. Y la imagen es pequeña y de mala calidad. ¿Cómo vas a experimentar otro mundo?

Creo que será un camino plagado de dificultades. Pero existe la posibilidad de disponer de películas muy limpias -sin arañazos, suciedad ni marcas de agua, sin rotos- y una imagen que puede controlarse de infinitas maneras. Si cuidas cómo muestras una película, puede resultar una bella experiencia que te abre las puertas de otro mundo. Todavía estamos buscando fórmulas para conseguirlo. Pero el digital ya está aquí; el iPod con video ha llegado; basta con ser realistas y dejarse llevar.

Consejo

La Verdad conserva la fragante Tierra y moja el agua de vida.

La Verdad hace arder el fuego y moverse el aire, hace brillar el sol y crecer la vida.

Detrás de todo se esconde una verdad oculta. Encuéntrala y vencerás.

Ramayana

Sé fiel a ti mismo. Que resuene tu voz, no permitas que nadie la manipule. Nunca rechaces una buena idea, pero nunca admitas una mala. Y medita. Es muy importante experimentar ese Yo, esa conciencia pura. A mí me ha ayudado, de verdad. Creo que ayudaría a cualquier cineasta. Así que empieza a sumergirte, a estimular esa conciencia dichosa. Crece en felicidad e intuición. Experimenta la alegría de hacer. Y de este modo pacífico brillarás. Tus amigos se sentirán muy felices contigo, felicísimos. Todo el mundo deseará sentarse cerca de ti. ¡Y la gente te dará dinero!

Insiste

Es un negocio peliagudo. Quieres hacer arte, pero tienes que vivir. De modo que necesitas un trabajo y en consecuencia a veces estás demasiado cansado para dedicarte al arte.

Pero si amas lo que haces, vas a seguir insistiendo de todos modos. Yo he tenido mucha suerte. A lo largo del camino vamos encontrándonos con personas que nos ayudan. En mi vida ha habido muchísimas personas que me han ayudado a dar el paso siguiente. Y es una ayuda que recibes porque has hecho algo, por tanto, tienes que continuar en ello.

Así que muchas de las cosas que me han pasado son resultado de la buena suerte. Pero yo diría: intenta encontrar un trabajo que te deje algo de tiempo; duerme suficiente y come poco; y trabaja todo lo que puedas. Se disfruta mucho haciendo lo que a uno le gusta. Quizás así se te abran puertas y encuentres un modo de dedicarte a lo que quieres. Confío en que así sea.


adn*LYNCH Director de cine, su película más reciente es Imperio. En su obra se combina la relectura del surrealismo con una estética inquietante y perturbadora
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adn*JUÁREZ Nacido en 1971 en Tucumán, es profesor y licenciado en Artes Plásticas. En la década del 90 formó con Rodolfo Bulacio, hoy fallecido, la célebre pareja de performers Flora y Fauna. Integra el grupo ((atm))
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