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El narcotráfico ya tiene su propia telenovela

Sin tetas no hay paraíso fue un éxito en su país

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LA NACION
Lunes 01 de septiembre de 2008
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Hubo un tiempo en que el producto de exportación más famoso de Colombia era el café. Unos años después, el país de Juan Valdez se transformó en sinónimo de narcotráfico. Más tarde, su producción televisiva, específicamente las telenovelas, logró ablandar algo los estereotipos para mostrar que en Colombia había algo más que narcos y sicarios. Gracias a Café con aroma de mujer y más tarde Yo soy Betty, la fea, la imagen que recibió el mundo de aquel país mejoró considerablemente, por lo menos para los consumidores del género. Claro que todo avance pudo quedar en la nada cuando se estrenó Sin tetas no hay paraíso, la tira que se estrenará esta medianoche por Canal 9.

Basada en la novela del mismo nombre, escrita por Gustavo Bolívar, la ficción pone al mundo del narcotráfico en el centro de la historia. En realidad, sus protagonistas comienzan observando ese mundo desde afuera para terminar implicados en el universo criminal instalado en su pueblo. Catalina (María Adelaida Puerta) es una chica que todavía va al secundario cuando, gracias a una vecina, se da cuenta de que la única manera de salir de la pobreza es relacionarse con los narcotraficantes que las rodean.

Claro que una vez decidida a transformarse en una "prepaga" (modo elegante de decir prostituta), Catalina se encontrará con un gran obstáculo. A los potenciales clientes no les interesa mantener a una chica con poco pecho. Así, las puertas del "paraíso terrenal" sólo se abrirán si antes pasa por el quirófano.

Sólo villanos

Criticada por su retrato de la clase popular del interior de Colombia, esta tira parece no tener héroes, sólo diferentes niveles de villanos. En el grado más alto, se ubican los narcotraficantes, sus ayudantes y los sicarios, que se ocupan de ejecutar sus órdenes, y un poco más abajo en la escala de maldad están las mujeres que trabajan de conseguirles chicas casi adolescentes. En el último escalón, aparecen esas chicas que, con tal de ganar dinero rápido aceptan casi todo, lo mismo que sus familias, que prefieren miran hacia otro lado cuando el uniforme escolar se cambia por reveladores conjuntos con mucho escote. Claro que tratándose de una serie de TV, tiene 23 capítulos, ésta también relata una historia de amor. Aunque algo complicada. Sucede que Catalina tiene un novio al que quiere y que la quiere mucho, pero aun así no puede evitar que se relacione con los traficantes que le cambiarán la vida. Para mal, claro.

A pesar o gracias a la controversia que generó, Sin tetas no hay paraíso se transformó en un éxito inesperado en Colombia. Tanta atención llamó este ciclo que Telecinco, de España, y Telemundo, en los Estados Unidos, hicieron sus propias versiones. Además de la emisión en Canal 9, a partir del 1° de octubre la serie también se verá por Cosmopolitan TV.

Para agendar

Sin tetas no hay paraíso, serie diaria colombiana que se mete en la vida de las jóvenes mujeres que viven de los traficantes.

Canal 9, desde hoy, de lunes a viernes, a la medianoche.

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