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"La contaminación es un tema que le preocupa mucho a la Iglesia"

Cultura

El obispo de Santa Cruz, Juan Carlos Romanín, expesó su preocuación por la instalación de empresas mineras en la provincia; mañana le llevará sus planteos al gobernador Daniel Peralta

Por   | LA NACION

RIO GALLEGOS.- El obispo de Santa Cruz y Tierra del Fuego Juan Carlos Romanín se ha convertido en un importante referente social después de la profunda crisis política del año pasado. Mañana se reunirá con el gobernador Daniel Peralta y le planteará varios temas preocupantes para la comunidad.

Según pudo saber LA NACION, los planteos ambientales por la instalación de empresas mineras en Santa Cruz, el hacinamiento en las cárceles, la emergencia habitacional y las últimas declaraciones del ministro de Gobierno, Carlos Barreto, serán los temas centrales del encuentro.

En diálogo con LA NACION, Romanín se explayó sobre temas que le preocupan y con información que recaba en las permanentes visitas que realiza a las localidades de las dos provincias. Desde que Peralta asumió el año pasado la gobernación buscó en Romanín un referente permanente de los temas de la provincia, aun cuando él mismo había recibido duras críticas del ex presidente Néstor Kirchner por su permanente protagonismo público.

-¿Qué reflexión le dejó el último foro ambiental en Puerto Deseado en el cual participó?

-En el Foro de los ambientalistas se hizo una reflexión abierta y pública sobre la contaminación ambiental de las minas de oro y plata en la explotación a cielo abierto con cianuro. A mí me llama mucho la atención que las empresas mineras dan sus índices de contaminación de cianuro que son totalmente opuestos a los índices que dan los ambientalistas del mismo lugar. Algo está pasando, es evidente que esta gente, los ambientalistas están muy preocupados y no es exclusivo o propio de nuestra provincia, con los obispos estamos muy preocupados. Recibí en estos días una carta del Obispo de Aysén, (sur de Chile) Luis Infanti Della Mora, que se llama "Danos hoy el agua de cada día", allí hace una denuncia muy fuerte por toda esta contaminación de las aguas que se dan por el emprendimiento de las minas. Todo el tema de la contaminación ambiental es un tema que le preocupa mucho a la Iglesia porque hace a los derechos humanos, el último documento de Aparecida, Brasil, fue fuertísimo sobre el tema del medio ambiente, debemos formar a nuestra gente en estos temas, hacen a nuestra convivencia de todos los días, hacen a una vida digna.

-Usted respaldó recientemente a los sacerdotes cuestionados en Santa Cruz por sus expresiones sobre temas críticos como la contaminación ambiental, o la droga.

-Es evidente que hay veces que hay sacerdotes más vehementes, más fuertes en las afirmaciones, sobre todo por los lugares donde les toca vivir, no son los únicos, hay otros que también lo dicen, lo hacen. La preocupación es de todos, cuando la diócesis se pensó a sí misma y se tiraron las propuestas a futuro, la tercera acción prioritaria fue tener una Iglesia con fuerte compromiso social. Hay una preocupación en la Iglesia por ser una voz distinta, no partidaria, sino una voz que hablen en nombre de todos, y en especial en defensa de los derechos humanos.

-¿Como encontró la situación en las cárceles de Santa Cruz que ha visitado?

-Cuando puedo visitar a las personas privadas de libertad, conocerlos, y entrar en confianza, puedo llegar a ellos y escucharlos. Cada historia es un drama, un dolor y uno trata de darles una mano. Uno quiere que esos lugares sean ámbitos de espera, para otros debería ser un ámbito de recuperación. Entonces debemos ver a la luz de los derechos humanos si es un espacio que viven dignamente. Me encontré con lugares desbordados en numero, sé que la provincia esté trabajando en esto, pero hoy están desbordadas. También falta aumentar el número de los profesionales que acompañen a los presos, en especial en apoyo psicológico y en contención. Ni hablar de la parte judicial, muchos necesitan abogados y acompañamiento legal.

-¿Que otros problemas encontró?

-Los que más vienen a hablar son los que tienen las causas demoradas. Eso lo debe resolver la justicia, pero puedo decir que esa gente tiene el derecho de defenderse. Hay casos que nos preocupan muchísimo. Hay casos como Río Turbio, en los que los padres debieron organizarse para defender lo que le pasaban a sus hijos. Hay casos de maltratos en las cárceles, tanto de la policía como de los mismos internos. Y hay ciertas personas que no pueden estar con todos, sino que son muy violentas y deberían están separadas. Hay climas muy tensos adentro de las cárceles. Un preso me decía yo estoy preso acá adentro y preso de los presos, y vive en un lugar de 2 x 1 y esto ¿a quién toca?, a los derechos humanos. Lo vi en varias cárceles en Santa Cruz.

-El flamante ministro de Gobierno, Carlos Barreto dijo cuando asumió que a las personas que llegan a trabajar a Santa Cruz se les deberá pedir antecedentes para saber "que clase de personas son". ¿Que opina?

-Creo que no fueron nada oportunas sus declaraciones, yo no lo comparto en nada. Tener el prejuicio de pensar que el migrante viene aquí para robar o hacer cosas ilegales ya me parece una barbaridad. Nuestra provincia, nuestro país es un país de inmigrantes. Es un tema que hay que tomarlo con mucha altura, el que viene de otra cultura, de otra región, nos vienen a enriquecer no a robar. Yo como obispo recibo un caudal de gente que viene con hábitos religiosos distintos y no por eso los voy a marginar. Hay que sumarlos porque nos estamos enriqueciendo. Si se mira a los migrantes con ese prejuicio se puede caer en problemas muy graves, como es el abuso laboral, el trabajo en la prostitución y el tráfico de órganos que es el problema de la trata de personas. Como el caso que recientemente se supo aquí.

-¿Abordará algún otro tema con el gobernador Peralta en su audiencia de mañana?

-La emergencia habitacional, es un tema muy candente, que tiene que ver con la cantidad de gente que llega a la provincia. Se dan asentamientos ilegales en lugares indignos, como puede ser un basural. Y eso hay que conversarlo entre todos. Como Iglesia estamos haciendo un trabajo en conjunto en estos asentamientos, con la pastoral de la salud, Cáritas hace una primer llegada con alimentos, Migraciones esta ayudando en el tema de la documentación y la Pastoral Social quiere hacer de nexo entre el gobierno municipal y provincial para que se cumpla lo prometido y se de una solución. El problema habitacional no es exclusivo de Río Gallegos, también ocurre en Caleta Olivia y en El Calafate. .

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