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Uno de los creadores de la empresa de desarrollo y mantenimiento de software dijo que en esta industria "el talento argentino es un plus"

La compañía se fundó hace cinco años, ya exporta a 40 países y tiene una facturación de 40 millones de dólares

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LA NACION
Domingo 28 de septiembre de 2008
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Cuatro empleados juegan un encarnizado partido de ping-pong, otro está sentado en un gran sillón dispuesto a mirar un partido de fútbol en un televisor gigante y otros dos están enfrascados en una partida virtual en una PlayStation. Mientras tanto, desde el mismo centro se exporta desarrollo y servicios de mantenimiento de software al mundo.

Esta combinación de diversión y trabajo, rodeada de un ambiente amigable en el que predomina el color verde manzana, es posible en Globant, una empresa fundada hace cinco años en un bar del microcentro porteño por cuatro amigos que invirtieron 5000 dólares y hoy facturan 40 millones de dólares anuales por desarrollar y exportar productos de software a 40 países.

Guibert Eglebienne, CTO de la compañía y uno de los socios fundadores, junto con Martín Migoya, Martín Umaran y Néstor Nocetti, comentó a LA NACION que la Argentina tiene potencial para ser líder en esta industria, que el secreto del éxito de su firma está en haber apuntado a los mercados correctos, ser rápidos en responder a sus clientes y en la proactividad propia de los argentinos. "Nuestra idea fue crear una gran multinacional de origen argentino", dice Eglebienne. Y agrega: "El plus que tiene nuestro país es el talento de su gente".

En Globant, la diversión no está separada del trabajo
En Globant, la diversión no está separada del trabajo. Foto: Eduardo Rivero

Google, Coca Cola, GAP, EMC, AOL, Dell, Sky, Sun Microsystems, Travelocity, Renault, Lastminute.com son algunos de los clientes que requieren los servicios de esta compañía, que tiene sedes en Buenos Aires, La Plata, Tandil, Santiago de Chile, Ciudad de México, Boston, Dallas, Palo Alto, Phoenix y Londres.

-¿Cómo surgió la idea de crear una empresa que exportara estos servicios?

-Hace cinco años, vimos que el mundo cambiaba su forma de ofrecer tecnología y que cada vez más los países del tercer mundo iban a poder desarrollar tecnología de punta. Irlanda, Israel y la India habían captado esta oportunidad, pero vimos que en América latina no había un claro líder y pensamos que nosotros podíamos ocupar esa posición. Creamos una compañía de provisión de servicios globales y apuntamos a vender afuera, en los Estados Unidos y en el Reino Unido.

-¿Eso significó una gran ventaja?

-Sí, porque nos forzó a ser competitivos, a mejorar todo lo que hacíamos. Parece difícil alcanzar esos mercados, pero una vez que uno lo intenta, logra trabajar con empresas que son rápidas en su toma de decisiones y que, si uno hace bien las cosas, lo compensan recomendándolo a otros clientes y eso ha sido una de las principales causas de nuestro éxito.

-¿Cuál fue su principal estrategia?

-Escuchar al cliente y armar una cultura basada en la constante superación, en el aprendizaje rápido, es decir que no tardamos en detectar los errores que cometemos, y, por último, una cuestión que es algo muy pasional y que es nuestro deseo de poner a la Argentina en el mapa de la industria tecnológica, como marca en los mercados más demandantes y exigentes.

-¿Alguna otra característica que los hace diferentes al resto?

-Apuntamos al mercado correcto, lo que nos obligó a ser ultracompetitivos [no tanto en precio, sino en calidad], creamos una cultura única de una compañía donde a la gente le gustara trabajar, donde pudiera desarrollarse y estar expuestos a muchos proyectos, que es lo que te da en definitiva la riqueza. Yo creo que la gran ventaja es el capital humano y las oportunidades que logramos de nuestros clientes.

-¿Cómo lograron los primeros contratos partiendo desde tan abajo?

-Lo único que teníamos eran nuestros contactos, con los que armamos una red. Tuvimos la primera oportunidad con un cliente en Inglaterra, luego sus gerentes se fueron a otras compañías y a cada lugar donde iban nos recomendaban. Es un boca a boca. Un día nos sentamos con un cliente que nos dijo que nos iba a presentar a otro, que resultó ser Coca Cola.

-¿Cuáles de los servicios que ustedes ofrecen funcionan mejor?

-Dentro de lo que hacemos, logramos liderazgo en varias áreas, como redes sociales, videojuegos, media y video, viajes, que son segmentos en los que trabajamos muchísimo, muy dinámicos, en los que nuestros clientes valoran mucho trabajar con una compañía basada en un ADN argentino. El talento de su gente es un plus para la Argentina.

-¿Por qué fueron los primeros?

-Nos basamos en un modelo que ya existía, que es el de las compañías que brindan servicios, pero somos de una segunda generación, más modernos, muy ágiles, con ciertas ventajas respecto del lugar desde el que proveemos, trabajamos con buenas tecnologías e innovamos continuamente. Nuestro principal diferencial fue plantear una empresa con el modelo de una compañía grande que sobreviva a sus propios fundadores, en el que el objetivo es valorizar sus acciones y no tanto pagar las cuentas a fin de mes.

-¿Cuál es su principal objetivo?

-Nuestro objetivo es crear una gran multinacional de origen argentino en el área de tecnología, pero que sea un líder latinoamericano. Para nosotros esto implica seguir creciendo. Este año vamos a facturar 40 millones de dólares, el año que viene duplicaremos esa suma y en dos o tres años, si los mercados están bien, pensamos cotizar en el Nasdaq.

-¿Qué necesitan para llegar a eso?

-Crecer no sólo de manera orgánica, que es lo que hemos hecho hasta ahora mediante la selección de talentos y la suma de gente a la compañía, sino que queremos crecer a través de adquisiciones. Por eso comenzamos nuestra estrategia de adquisiciones: este año ya hicimos la primera, al comprar la compañía de software Accendra. Por ahora, acá, pero también queremos comprar otras compañías en los Estados Unidos y en Europa.

-¿La gran crisis global los afecta?

-Ahora tenemos una demanda muy importante. Hay ciertas compañías que en este tipo de momentos pueden demorar sus decisiones, pero a la larga estas crisis no hacen más que favorecer el hecho de querer ir a lugares donde hay mayor disponibilidad de talentos y a un costo más atractivo.

-¿Hacia dónde va este negocio?

-Lo que vemos es que lo que primero se desarrolla en un proceso de off shoring es la manufactura. Es decir que, en principio, las grandes empresas llevaron sus fábricas a otros países con condiciones más favorables, eso lo vimos hace dos décadas con las zapatillas, luego lo vimos con la electrónica, ahora todas las empresas líderes en esta tecnología migran hacia el diseño de estos productos. Bueno, ahí está el futuro de Globant, estar siempre a la vanguardia de la innovación.

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