Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Una alianza improbable selló el histórico "no"

Miércoles 01 de octubre de 2008
0

WASHINGTON.- Los mercados, finalmente, no pudieron ganar la batalla contra el enojo de los votantes, el partidismo y la política en un año electoral.

La derrota en la Cámara de Representantes del extraordinario paquete de rescate financiero de 700.000 millones de dólares representó una perfecta colisión de las fuerzas de la política moderna: una veloz campaña por Internet, políticos vulnerables, un presidente debilitado e impopular y una agitada campaña presidencial Todo, en contra de los así llamados "Amos del Universo".

Las encuestas revelaban una amplia oposición pública al plan -la mayor intervención federal en los mercados financieros desde la Gran Depresión de la década de 1930-, y muchos republicanos consideraron que una inyección de esa enorme suma de dinero de los contribuyentes era una intrusión innecesaria en el libre mercado. De los 19 representantes cuyos cargos corrían mayor peligro, 13 votaron en contra.

"Este es uno de esos casos en los que nadie realmente quería hacerlo", dijo el presidente del bloque republicano Roy Blunt, de Missouri, quien desempeñó un papel protagónico en las negociaciones finales.

Esa rugiente confluencia en contra del paquete sólo podía superarse con una firme disciplina partidaria y la autoridad presidencial. Pero la escasa influencia política del presidente George W. Bush y el hecho de que los legisladores se vieran obligados a condicionar la supervivencia de sus carreras políticas al voto conspiraron contra el éxito de la propuesta.

Más allá del Congreso se acumuló una enardecida presión en contra de la ley, difundida por medio de campañas en Internet. El Club del Crecimiento, un grupo conservador orientado hacia el libre mercado, advirtió a los legisladores que cada voto a favor de la legislación significaría una negativa a los legisladores que buscaran el apoyo de este grupo. El Club del Crecimiento despierta la aprensión de muchos republicanos, porque ha ofrecido apoyo a candidatos que compiten con los líderes del partido en las elecciones primarias.

El veterano activista conservador Richard Viguerie advirtió que los legisladores que votaran en favor del paquete de rescate quedarían marcados para la derrota. "Tanto los republicanos como los demócratas que respalden esta monstruosidad deberán enfrentar la ira de los votantes por ponerse del lado de los rapaces políticos y burócratas y de sus codiciosos amigos que nos metieron en este lío", dijo.

En el Congreso, el rechazo vino de una improbable coalición de conservadores y liberales. Todas estas fuerzas actuaron en contra de poderosos intereses especiales. La Cámara de Comercio de Estados Unidos, un grupo variado de organizaciones de presión de la industria, que desde la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios hasta la Asociación Hotelera de Estados Unidos, presionaron al Congreso para que respaldara la ley, señalando claramente que ellos también tomarían en cuenta ese voto en las próximas elecciones.

El voto representó también un extraordinario rechazo a Bush, que se extendió al secretario del Tesoro, Henry Paulson, y al director de la Reserva Federal, Ben Bernanke.

"A pesar de varios días de negociaciones, sigue siendo la misma ley de rescate, escrita por un tipo de Wall Street, con una solución para Wall Street de un problema creado por Wall Street", dijo el representante Mike Rogers, un republicano de Michigan.

El voto tampoco hizo nada por John McCain ni por su rival demócrata, Barack Obama. Ambos entraron en la lucha legislativa la semana pasada y se jactaron de ejercer el liderazgo en las negociaciones. Pero no sólo la mayoría de los colegas republicanos de McCain votaron en contra de la ley, sino que también lo hicieron los legisladores de Arizona, mientras que Obama fue incapaz de influir sobre muchos de sus correligionarios de la Cámara de Representantes, incluyendo a la mayoría del Comité Negro del Congreso.

Traducción: Mirta Rosenberg

Por Jim Kunhenn De la agencia AP

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas