Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

La digitalización hace crecer a la Feria del Libro en Francfort

Más de la mitad de los visitantes visitó la exposición para conocer las últimas tendencias de la industria; este año se registró un 5,6% más de visitantes

Lunes 20 de octubre de 2008 • 08:08
0

FRANCFORT.- "¡Es un gusto volver a verlo!" Es la frase que los expositores, agentes literarios, editores y libreros que llegan a la Feria de Francfort adoran pronunciar, porque eso significa ser habitués y da confianza.

Es el salvoconducto que un 5,6% de visitantes, que debutó este año en la impactante vidriera editorial, traerá el año próximo. Ese porcentaje enriqueció las estadísticas de 2008. Como todo final de fiesta, este fin de semana la Feria hirvió de público –la Buchmesse tiene dos días exclusivos para los negocios editoriales- que volvió a su casa con libros de regalo, distribuidos por los expositores desde el sábado.

Un promedio de 186.000 visitantes, de los casi 300.000 que llegaron este año, lo hicieron para obtener información sobre las últimas tendencias en la industria del libro y de los medios.

El director de la muestra, Jüergen Boos, lo dijo claramente: "La digitalización lanzó a la gente este año a Francfort. Una de las razones principales de este crecimiento es que los editores necesitan una orientación prudente sobre los nuevos modelos y nichos de negocios que la digitalización trae consigo".

Encontrar un socio mueve al 61,1% de los visitantes especializados que durante estos días fatigó los extensos pabellones. Entrar, por caso, a la gigantesca sala donde los agentes literarios compran y venden derechos de autor, es una experiencia excitante. En millares de escritorios, abastecidos con canastas de frutas frescas y dulces, unos y otros juegan -a suerte y verdad- el futuro de libros y autores. Este año hubo un 8,2% más de agentes que en 2007.

A contramarcha de la crisis financiera mundial, Francfort se convirtió en una burbuja "optimista, vivificante y llena de energía", según Boos. Y hasta hubo más expositores y visitantes de Estados Unidos y el Reino Unido que el año pasado. Francfort fue capaz de demostrar que, a sus 60 años, ha fortalecido su carácter. Como suele ocurrir.

Otra de las mejores noticias de la 60º edición es que el Instituto Cervantes será, el año próximo, el nuevo socio de la Buchmesse. Este año hubo 400 editoriales en lengua castellana.

Desde que fue invitado de honor en 1991, con el lema: "La hora de España", la lengua de Cervantes y de Borges volverá a tener protagonismo con la Argentina, en 2010.

En todos los stands y corrillos de la Feria de Frankfurt ya empieza a hablarse de la Argentina.

El agente literario argentino, radicado en España, Willie Schavelzon, dijo a La Nación que los editores alemanes comenzaron este año a pedir información sobre escritores argentinos. Alberto Manguel, Marcos Aguinis, Federico Andahazi, Martín Kohan, Pablo de Santis, Elsa Osorio y Juan José Saer están a la cabeza.

"El mundo editorial trabaja con dos años de anticipación. En esta Feria se venden los derechos para facilitar las traducciones. Y entre diciembre de 2009 y marzo de 2010 esas ediciones ya tienen que estar en las librerías", dijo Schavelzon.

La Feria lanzó en esta edición una convocatoria a editores, agentes literarios y hombres de negocios alemanes, con vistas a organizar un viaje a la Argentina durante la Feria del Libro de Buenos Aires, por realizarse entre el 20 de abril y el 10 de mayo de 2009.

En el "mientras tanto", la quinta sede del Cervantes en Alemania, ubicada en esta ciudad, inaugurada por los príncipes de Asturias el 22 de septiembre último, sentó sus reales y comenzó a dictar cursos de español el 13 de octubre. Un día antes de la apertura oficial de la Buchmesse.

Hitos para recordar

Algunos de los momentos más destacados fueron: el discurso crítico de Orhan Pamuk sobre la libertad de expresión en Turquía; el discurso de Paulo Coelho sobre la digitalización editorial, y el premio a Roberto Saviano y Matteo Garrone, autor del libro y director de la película "Gomorra", respectivamente, concedido en el área dedicada al mejor cine, premiado en festivales.

Hubo 2500 actos culturales, de los cuales 400 estuvieron conectados con la digitalización del libro. Un total de 7.373 expositores de 100 países presentaron más de 402.282 novedades y productos editoriales.

El último día de negocios, sorprendió la negativa de Anne Solange, la directora de derechos de autor del prestigioso sello Gallimard, de vender a los editores norteamericanos el último libro del flamante Premio Nobel de Literatura, Jean Marie Le Cleziò. El argumento fue que a los norteamericanos sólo les interesa el último título del Nobel por razones de mercado. Los editores alemanes, en cambio, reimprimieron contrarreloj los cuatro libros de Le Cleziò traducidos al alemán.

Otra revelación fue la novelista china Zhang Jie, quien defendió que el mercado editorial está cambiando en su país y expuso sus ideas sobre la modernización del coloso asiático. China invitó a participar, en 2009 cuando sea invitado de honor, a editores de Hong Kong, Macao, Taiwán y el Tíbet. Con éstos últimos sostiene una tensa disputa política.

Una interesante apuesta desvelada en esta edición La culpa respecto del pasado, el nuevo libro del prestigioso escritor alemán, Berhard Schlink, que reúne ensayos sobre la materia y cuya notoriedad tomó forma, en 1994, con su notable libro El lector.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas