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El plan hundió los bonos y las acciones

Fuertes pérdidas en una jornada positiva en el resto del mundo; temen que se dé un golpe de gracia al alicaído mercado local

Martes 21 de octubre de 2008
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LA NACION
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Las acciones y los bonos argentinos volvieron a derrumbarse ayer al cabo de una jornada de negocios que dejó en evidencia que ya no puede culparse de su constante retroceso a la crisis internacional.

La nueva y fuerte desvalorización promedió 7% entre las acciones locales (según el índice Merval Argentina) y llegó al 12% entre los bonos (fue lo que perdió el Discount en pesos).

Y se precipitó una vez que se confirmó que el Gobierno impulsará una reestatización del sistema jubilatorio privado en un intento desesperado por cerrar sus necesidades financieras para los próximos años, ahora que sus planes para recuperar el crédito internacional (pago cash con reservas al Club de París y reapertura del canje para los bonistas) volaron con la tormenta global, aunque está descontado que se lo presentará públicamente como un "salvataje" del régimen previsional.

La caída local se hizo más evidente por la buena jornada que tuvieron el resto de las plazas, ahora que el descenso de las tasas interbancarias internacionales alimenta la esperanza de que los mercados crediticios estén normalizándose. Y dejó a la vista que la medida se considera un golpe de gracia para el alicaído y subdesarrollado mercado local de capitales.

Incluso la Bolsa porteña había abierto sus operaciones de ayer en alza (llegó a avanzar casi 1,5%), gracias a las perspectivas favorables que se le abrían por la recuperación que los precios del petróleo y la soja ya mostraban en el mercado internacional.

Sin embargo, cuando el rumor de la estatización jubilatoria tomó cuerpo (y se confirmó que el Estado buscaría absorber los $ 97.000 millones en manos de los fondos privados de pensiones), los índices locales pasaron a moverse decididamente a contramano del mundo. Y, como se ha hecho común en lo que va del año, cada vez que se diferenciaron fue para peor...

"Una estatización de las jubilaciones genera todo tipo de dudas y pone de manifiesto las necesidades extremas de financiamiento que tiene el Gobierno para el año próximo", explicó Jorge Alberti, analista del portal especializado ElAccionista.com.

El impacto de la noticia toma en cuenta el protagonismo que las administradoras de fondos de pensiones y jubilaciones (AFJP) tienen en el mercado local. Aunque sólo haya sido por las obligaciones regulatorias que les impusieron, la realidad marca que son las inversoras más constantes y estables de la plaza local. De allí que su posible desaparición sea un golpe de gracia para un mercado de bonos y acciones que ya aparece muy limitado e ilíquido.

De allí que el proyecto generara una ola de ventas de títulos públicos y acciones que dejó casi todos los papeles con nuevos e inéditos mínimos, más a tono con una próxima crisis que con una economía que crecerá por quinto año consecutivo.

Así, en una jornada en la que la Bolsa de Brasil recuperó 8,3%; las europeas, entre 1,12% (Francfort) y 5,41% (Londres), y Wall Street ganó 4,6%, la plaza accionaria porteña cayó 3,29% (según el Merval, que aminoró sus pérdidas por la revalorización de los papeles petroleros) o 7,16% promedio, si su desempeño se mide por el más criollo índice Merval Argentina que precisamente recibe su nombre por excluir de su conformación los papeles cuya casa matriz se ubica en el exterior.

Los bancos fueron los grandes afectados: la acción del Grupo Financiero Galicia se desplomó 15%; la del Banco Macro, 14,4%; la del Banco Patagonia, 10%, y la del Banco Francés, cuyo dueño es accionista además de la AFJP Consolidar, se hundió 9,8 por ciento.

Entre los bonos, el Discount en pesos (el más negociado a nivel local) cayó entre 9,85 y 12,23%, según se considere su precio en la Bolsa porteña o el Mercado Abierto Electrónico (MAE), la plaza por la que operan los bancos. El resto de los títulos cerró con pérdidas del 2 al 8 por ciento.

En estas condiciones, aunque el propósito del Gobierno sería erradicar el fantasma de un nuevo default, todos los indicadores de riesgo financiero alcanzaron máximos. Cerró a 1385 la tasa de riesgo país (como en la antesala de la crisis de 2001) y se elevó a 2900 puntos el costo del seguro contra otra eventual cesación de pagos de la Argentina.

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