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Cuando Facebook reúne a ex alumnos

Ni el celular ni el boca a boca consiguen lo que Internet; historias de quienes se ven después de años

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LA NACION
Lunes 27 de octubre de 2008
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Cada vez son más los que se suman a esta tendencia: buscar a sus compañeros de colegio a quienes no han visto en años a través de Internet y propiciar un encuentro ?virtual? que, indefectiblemente, se convierte en reencuentro real en algún bar de Buenos Aires. Las redes sociales como Facebook y MySpace, tendidas a través de la red de redes, han hecho posible lo que hasta hace sólo un año parecía imposible: reunir a personas que no se han visto en años y no tienen rastros unas de otras. Eso le sucedió al grupo de egresados del Nacional N° 19 de Villa Devoto, promoción 1982, que hace unos meses se volvió a juntar.

?El año pasado cumplimos 25 años de egresados; quisimos organizar una reunión, pero pudimos contactar sólo a unos pocos. Pero este año una compañera armó un blog y, en cuestión de meses, 21 de los 32 compañeros que éramos comenzamos a reunirnos una vez por mes. Tengo compañeras que viven en España con las que volví a tomar contacto, es increíble?, cuenta a LA NACION Sandra, que es psicóloga y tiene 42 años.

"Estás igual..."

El reencuentro de egresados del Instituto Evangélico Americano (IEA) convocó a más de 40 ex compañeros que no se habían visto desde 1995
El reencuentro de egresados del Instituto Evangélico Americano (IEA) convocó a más de 40 ex compañeros que no se habían visto desde 1995. Foto: Rodrigo Néspolo

Cualquiera que recorra los bares porteños las noches de semana se encontrará con grupos tumultuosos de personas que reciben a cada uno que llega a los gritos, a los abrazos y a la voz de ?¡qué cambiado que estás!?, o bien con un ?¡estás igual!?.

La mayoría de los que pasaron por la experiencia aseguran que el reencuentro es el fin de un proceso de búsqueda que dura un mes y medio. Después vienen el reencuentro cara a cara y el intercambio diario de mails y mensajes en las páginas personales de los usuarios de las redes sociales. Esto puede demandar varias horas diarias y sumir a la persona en una nostalgia adolescente que la hará vivir por unas semanas en una especie de túnel del tiempo.

?Es increíble. Uno ve fotos de cuando era chico, en Bariloche, en cumpleaños, en excursiones, fotos que nunca habías visto y ni siquiera sabías que te las habían tomado. Pero están allí, algún amigo tuyo las guardó y las subió a Internet?, cuenta Sandra.

Los reencuentros de compañeros de colegio son mucho más factibles ahora que antes gracias a ciertos requisitos que imponen las redes sociales de Internet, como Facebook. Por ejemplo, exigen que quien se registre como usuario utilice su nombre real. No se admiten apodos. Se explica que ésa es la única manera de garantizar que quienes buscan a una persona la encuentren: por su nombre y apellido. Otra herramienta de gran utilidad que establecieron estas páginas es que ofrecen la posibilidad de buscar a otros a través del nombre del colegio en el que estudiaron.

Fue así cómo Soledad Uzal, que tiene 33 años, se reencontró con sus compañeras de andanzas del colegio Jesús María de San Telmo, del que egresó en 1992. ?Me registré en Facebook porque mi hermana insistió. Entonces descubrí esta herramienta de los colegios y empecé a buscar. Así, descubrí que mi amiga de la infancia y compañera de banco de toda la vida, con quien no me había visto más, vive a unas cuadras de mi casa, a pesar de que me mudé de San Telmo a Palermo. Pero en tantos años jamás nos vimos en la calle?, cuenta Soledad, que hoy es licenciada en recursos humanos, tiene un hijo y espera el segundo.

Las chicas del Jesús María se reencontraron en Down Town Matías de Belgrano hace un mes. ?Es increíble, entrás como en el túnel del tiempo. Es así... Te empezás a acordar de miles de cosas que tenías olvidadas?, cuenta María Freire.

Bruno Nesci pasó la barrera de los 30, y junto con Valeria Píccolo fueron los principales organizadores de una fiesta que convocó a más de 40 personas con el slogan ?Egresados del Instituto Evangélico Americano (IEA). Primaria 1990 - secundaria 1995?. La cita fue en Zidane, un bar de Villa del Parque que permanece abierto hasta pasada la medianoche y suele convocar a grupos de ex alumnos de la zona.

Una de las primeras en llegar fue Ana Lorena Gómez Ríos, que es analista en sistemas y a quien todos sus compañeros siguen llamando ?Teté?, como en la primaria. ?¡Cómo vas a subir esa foto mía!?, protestaba una de sus ex compañeras. Mientras tanto, otra directamente se presentaba con nombre y apellido a los compañeros que no lograba reconocer. El clima era distendido, jocoso y, por supuesto, no faltaron los flashes. Todos concurrieron con sus cámaras de fotos para inmortalizar el encuentro y, claro, subir las imágenes a Internet al día siguiente.

Carolina Coto recuerda, muerta de risa, los cumpleaños en la casa de Leandro Busconi, en los que todo el grado bailaba dentro de una pileta vacía. Algún otro trae a la memoria aquella vez en que Bruno le cambió el horario a la tarjeta de invitación al cumpleaños de la chica que le gustaba para que llegara una hora antes y estar a solas con ella.

Durante el encuentro, del que participó esta cronista, no faltaron las llamadas telefónicas desde el exterior e incluso los pedidos de perdón por las maldades cometidas en la infancia.

Pasadas las 23, uno de los celulares del grupo sonó; del otro lado, quien hablaba era Romina Hernández, que desde hace 18 años vive en Chile. Es manager regional de cuentas de American Express para América latina. Anuncia que en dos semanas vendría a Buenos Aires para reencontrarse con sus compañeros, que no ha visto en casi más de dos décadas.

El encuentro se produce unas semanas más tarde y las mujeres no paran de hablar, como si nunca hubieran dejado de verse. ?Esto es increíble. Yo empecé a buscarlos desde principios de año. No puedo creer que esté acá sentada con ustedes; todo esto es muy fuerte?, repite Romina.

Efectos no deseados

La mayoría de los consultados coincidió en que volverse a ver resultó una experiencia muy movilizante.

Algunos deslizaron que los contactos virtuales les trajeron conflictos de pareja. ?Es que en estas redes todos pueden ver lo que te comentan tus amigos. Y si en tu infancia o adolescencia no eras precisamente un santo y tu pareja no lo sabía, te aseguro que ahora se acaba de enterar. Tengo unos amigos que discuten todos los días a causa del Facebook?, aseguró una de las ex alumnas del IEA.

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