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Paisajismo

Memorias de Ocampo

Arquitectura

Concluyó la restauración de los espacios exteriores de Villa Ocampo, en San Isidro, que consistió en recrear el ambiente del lugar de sus épocas de esplendor

Villa Ocampo, originalmente, se extendía hasta la costa del río y, en el lado opuesto, hasta la Avenida del Libertador. Era una casa de verano donde los Ocampo pasaban muchos meses, desde que fue construida, a fines del siglo XIX. Más tarde, cuando la casa pasó a manos de Victoria, el sitio se convirtió en lugar de encuentro y reunión del grupo de intelectuales que siempre la rodeó, desde fines de la juventud hasta el día de su muerte.

Mencionar a Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Gabriela Mistral, Albert Camus, Antoine de Saint-Exupéry, José Ortega y Gasset e Indira Gandhi, sólo algunos de quienes pasaron por el sitio o lo habitaron por momentos, se torna solamente una información que no puede ser más que efímera en su significado, porque nunca podría reflejarse a través de un listado de nombres, aunque sean nombres, y quizá sea ésta la razón, profundamente simbólicos, lo que realmente se vivía y acontecía cotidianamente tanto dentro de la casa como en los mágicos jardines que la rodean.

En 1973 Victoria donó su propiedad a la Unesco, al igual que su hermana Angélica, quien poseía parte del lote, completando el espacio que hoy es Monumento Histórico Nacional y está abierto al público.

El Proyecto Ocampo nació en 2003 como una iniciativa de la Unesco para recuperar el espacio original y utilizarlo como foco de actividades culturales, que continuarán de alguna manera el espíritu que siempre había identificado el lugar. Una importante parte de la financiación vino de parte de la Secretaria de Obras Públicas, y hubo además un aporte esencial de la Municipalidad de San Isidro, principalmente en colaboración profesional y de infraestructura.

Junto a los extensos trabajos de investigación, búsqueda y clasificación de archivos históricos, más restauración y renovación de la arquitectura, se efectuaron los de restauración de los jardines.

Convocada por Nicolas Helft, director ejecutivo del Proyecto, la historiadora y especialista en conservación de jardines Sonia Berjman comenzó, junto a la arquitecta Ana María Ricciardi, un proceso que combinó la lectura voraz de decenas de libros y escritos de Victoria Ocampo, análisis de fotografías de amigos y visitantes, así como de sus reseñas, con un trabajo de campo exhaustivo. Este comenzó con la limpieza del sitio, que se encontraba en estado de abandono desde 1992, por lo que altas malezas y volúmenes de tierra cubrían la superficie entera, y después se realizó un relevamiento topoaltimétrico que sirvió de base para identificar ocho áreas diferenciadas o unidades de jardín.

En el trabajo se utilizó también, en sus comienzos, un primer plano de sitio, ejecutado por el estudio Thays en 2000, con el que se habían iniciado las presentaciones a Unesco.

El principal objetivo fue el revivir el espíritu del lugar en sus años de mayor dinamismo y vida cultural. No era posible reflejar cada momento desde 1891, año de la construcción de la casa, por lo que la restauración busca reconstruir el sitio en épocas del protagonismo de Victoria, cuando ya se había subdividido el lote original.

La conservación de los ejemplares plantados originalmente; la reconstrucción de los espacios de sombra; la pelouse de ubicación central y de ciertos conjuntos de arbustos y plantas que Victoria y su familia habían amado, tanto como de los senderos del lugar recorridos por ellos y sus visitas, junto a la restauración de la escultura de Diana, la fuente, el quiosco y el banco grutescos, todo comprados por catálogo por el padre de Victoria y traído desde Europa, son los componentes de este jardín que exhala historia y cultura: la mítica y aun mística Villa Ocampo.

Ficha técnica

Asesoría y lineamientos para restauración: doctora Sonia Berjman, arquitecta María Ricciardi

Dirección de obra y mantenimiento: paisajista Eduardo Ottaviani

Restauración de la fuente: Patricia Riádigos; mirador, arquitecto Francisco Ezcurra

Relevamiento topoaltimétrico: ingeniero agrónomo Fabio Solari y Héctor Rosatto

Provisión y trabajos en rosales: Asociación Argentina de Rosicultura

Asesor de Unesco: arquitecto Rodolfo Gassó

Proyecto de obra: Estudio Báez-Carena-Grementieri

Asesoramiento técnico: arquitectos Juan Pujal, Gervasio Pérez Zurdo, Enrique Lucente y Guillermo Frontera

Asesor general: arquitecto Fabio Grementieri .

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