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Tendrá que renunciar a su gran adicción: el BlackBerry

Su cargo lo obliga a dejar constancia oficial de toda su correspondencia

Lunes 17 de noviembre de 2008
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WASHINGTON.- "Lo siento, señor presidente. Por favor, entregue su BlackBerry." Según sus amigos y asesores, esas son las nueve palabras que el presidente electo Barack Obama teme, pero sabe que escuchará cuando asuma su cargo el 20 de enero.

En los últimos años, al igual que millones de profesionales en todo el mundo, Obama se ha vuelto adicto a su BlackBerry. El aparato, del que rara vez se aparta y que lleva casi siempre en el cinturón, se convirtió en su conexión con el mundo exterior a medida que la burbuja que lo rodeaba durante la campaña se iba cerrando cada vez más.

"¿Qué te parece?", fue la respuesta de Obama a un e-mail de felicitación que le envió un amigo la noche de su victoria.

Obama, durante la campaña
Obama, durante la campaña. Foto: The New York Times

Pero antes de aterrizar en la Casa Blanca quizá se vea obligado a renunciar a él. Además de la inquietud que despierta la seguridad de su correo electrónico, Obama debe atenerse a la ley de archivos presidenciales, que deja constancia de toda su correspondencia en los registros oficiales y la somete al escrutinio público, con la amenaza de una citación judicial. Todavía no se ha decidido si Obama se convertirá en el primer presidente con e-mail, pero sus colaboradores lo creen improbable.

Pese a todos los privilegios y el poder que ostenta como presidente, el CEO de Estados Unidos está en la práctica privado por ley y la cultura de algunas de las herramientas de las que otros gerentes generales dependen para sobrevivir y prosperar.

Obama, sin embargo, parece decidido a hacer que su cargo ingrese en el siglo XXI al menos en ese aspecto, y sus allegados afirman que aspira a ser el primer presidente norteamericano en tener una laptop sobre su escritorio del Salón Oval.

Obama aún no ha enviado ningún e-mail de despedida desde la cuenta que conserva desde hace años, pero sus amigos afirman que la frecuencia de sus intercambios ha disminuido. En los últimos días, sin embargo, se lo ha visto tomando nota de sus ideas sobre la transición y otros temas en su BlackBerry, eludiendo, al menos temporariamente, la burocracia que está empezando a cercarlo.

Hace un año, cuando sus posibilidades de ganarle a Hillary Clinton eran inciertas, muchos patrocinadores demócratas decidieron comunicarse directamente con él. Su dirección de correo electrónico era la manera más segura de ponerse en contacto directo. "Su BlackBerry sonaba todo el tiempo con cada e-mail que llegaba", dice su principal asesor, David Axelrod.

Obama es el segundo presidente que lucha con la realidad de este aislamiento autoimpuesto. Tres días antes de asumir, George W. Bush envió un mensaje a 42 amigos y familiares para explicarles su situación. "Como no quiero que mis conversaciones privadas estén a la vista de quienes sólo buscan incomodar, el único curso de acción sensato es no mantener correspondencia en el ciberespacio", escribió Bush desde su dirección G94B@aol.com.

Pero en los últimos ocho años, el BlackBerry se ha vuelto ubicuo y, con frecuencia, menos intrusivo que un teléfono. Además, el volumen de e-mails se ha multiplicado y la tecnología ha madurado.

Obama usó el e-mail para estar en contacto permanente con sus amigos desde la soledad de la ruta de su campaña, enviando con frecuencia mensajes como "Sox!", cuando los Chicago White Sox ganaban un partido.

Los memorándums e informes dirigidos a Obama rara vez se imprimían para enviarlos a su casa o a su hotel, según dijeron sus asistentes. Simplemente eran enviados al BlackBerry.

Los mensajes que dirige a asesores y amigos, según afirman, son por lo general breves, bien redactados y sin símbolos ni emoticones. Recibía también un listado de noticias periodísticas, ya que sus asesores querían ahorrarle tiempo para que no se pasara el día leyendo blogs y actualizaciones de noticias, pero dicen que parecía enterarse de casi todo en tiempo real.

Una red de amigos, algunos de la universidad, otros de Chicago, prometió mantenerlo informado al instante. Según dicen miembros de su equipo, sin esa red de conexiones es probable que ahora se le haga todo más difícil. "Dada la importancia que reviste para él disponer de información no filtrada y de la mayor cantidad de fuentes, me imagino que echará de menos esa libertad", dijo Linda Douglass, una asesora de su campaña.

En las últimas etapas de la campaña, cuando todo el mundo estaba agotado y el trabajo aumentó, Obama empezó a pasar más tiempo leyendo los mensajes que respondiendo a ellos. Ahora que su equipo se dispone a decidir si puede seguir usando el e-mail, tal vez incluso sólo en modo lectura, varios expertos en comunicación presidencial dijeron que les parecía improbable que pudiera hacerlo.

Diana Owen, de la Universidad de Georgetown, dijo que se aconsejaba a los presidentes no hacer uso del correo electrónico a causa de los riesgos de seguridad. "Podrían idear algún sistema blindado para proteger su e-mail y su correspondencia digital, pero cualquier cosa puede ser "hackeada", dijo Owen, que estudió la manera como los presidentes pueden comunicarse en la era digital. "Por la naturaleza de su cargo, es posible que otros usen el e-mail en su lugar".

Aunque no lleve su BlackBerry, seguramente contará con diversos medios de comunicación diferentes. El sábado, cuando Obama pronunció su discurso semanal por radio, hubo una novedad. Por primera vez, el mensaje fue grabado en video y subido a YouTube.

Traducción de Jaime Arrambide

EE.UU. se retirará de Irak en 2011

BAGDAD (DPA). El gobierno iraquí aceptó ayer el borrador de un pacto de seguridad con Estados Unidos, que retirará sus tropas de combate hacia fines de 2011. Además, se crearán dos comités –uno iraquí y otro norteamericano– para determinar quién juzgará a los soldados estadounidenses que cometan excesos.

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