Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

Los sorteos de Susana Giménez

Ganó un millón y medio de dólares en TV y pide más plata

Información general

La Nación investigó la extraña historia de Julio Gigena, que obtuvo el mayor premio de la historia de los programas de concursos en la Argentina

No es mucho lo que se sabe acerca de Julio Jorge Gigena, el máximo ganador en la historia de los sorteos por televisión.

Se sabe que el programa "Susana Giménez" lo presentó como el ganador de un premio de un millón y medio de pesos en el sorteo "Su llamada" que organizó la empresa Hard Communication, hoy bajo investigación por la posible comisión de los delitos de evasión calificada y estafa en contra de un hogar de niños, tal como dio cuenta La Nación en su edición de ayer.

Antes de ganar el sorteo, Gigena, de 35 años, vivía con su madre y su hermano Adrián en una casa de una zona humilde de Pergamino, más precisamente la unidad Nº 11 del barrio San José, frente a una calle de tierra que todavía no tiene nombre.

Después se mudó a la casa de su amigo Carlos Pujol, en la villa San José, de la misma ciudad bonaerense. Pujol y Gigena no tenían trabajo. Un día partieron a probar suerte a la ciudad de Córdoba. Según cuentan algunos vecinos, los dueños de una sencilla vivienda en la calle J. M. Fierro 3752, en el barrio Los Granados de esa ciudad, les permitieron ocuparla.

"Pese a su condición de desempleado crónico, Gigena se hizo instalar una línea de teléfono prácticamente con el único propósito de llamar al programa de Susana Giménez", contó una vecina.

En septiembre del año último la situación de Gigena en Córdoba era por demás precaria. Una vecina dijo que lo vio desmayarse de hambre en la calle. Otra vecina, María Elena, contó que lo ayudaba con unos pesos cada vez que podía.

Mientras tanto, en los estudios del programa "Susana Giménez" se acumulaba un premio único, ya que en septiembre y agosto habían quedado vacantes los premios de 500.000 pesos, engordando el pozo en juego.

En el acta notarial del escribano Jorge N. Ledesma, encargado de controlar el sorteo, se da fe de que el 31 de octubre de 1997, un "Susano" extrajo de la urna un cupón con el número 051-662353. Susana Giménez lo discó y del otro lado de la línea apareció la voz de Jorge.

La diva le pidió a Jorge que elija un número del teléfono gigante y Jorge eligió el siete. Al darse vuelta el siete apareció la cara de Susana Giménez, correspondiente al premio mayor. El escribano constató que Jorge había llamado el 23 de septiembre, a las 23.47.

Tres días más tarde Gigena y Pujol se presentaron en el programa para reclamar su premio. El evento pasó inadvertido en los medios de comunicación. La Nación intentó obtener una cinta de ese programa la semana última, pero Telefé contestó que no tenían copias.

Un trébol de cuatro hojas

Sin embargo, un breve artículo en la sección locales del diario La Opinión, de Pergamino, dio cuenta de la charla entre la diva y los agraciados ganadores, que serían dos porque Gigena acordó compartirlo con Pujol: "Los dos comentaron que tenían sus respectivas familias en Pergamino y que tenían pensado regresar a esta ciudad, dado que las cosas no les iban muy bien en Córdoba, ejemplificando uno de ellos que al momento de efectuar la llamada sólo tenía dos pesos en el bolsillo".

"Asimismo, remarcó que esa mañana, la del viernes, habían encontrado un trébol de cuatro hojas, por lo que aseguraron que este hecho les había otorgado la suerte necesaria para lograr el premio."

El 9 de febrero, ante el escribano Ledesma, Gigena y el directivo de Hard Communication, Federico Quirno, se sentaron a pactar la entrega del premio.

Si bien las bases del sorteo establecían que el ganador debía presentar tres boletas de teléfono a su nombre, Gigena presentó una sola.

La acompañó con "la constancia de Telecom del alta de dicha línea telefónica producida el 17 de septiembre de 1997, por lo que es la única boleta que puede presentar al día de la fecha", dio fe el escribano de Hard Communication.

Hard se comprometió a pagarle el premio en tres cuotas en abril, mayo y junio del corriente año. Al declarar su domicilio, Gigena optó por el de su madre, en Pergamino, que está en plena obra para agregar una pieza a la estructura principal.

Hacia allí partió La Nación . Este periodista fue atendido por Adrián, quien dijo ser hermano del ganador. "No tenemos nada que ver con Jorge, está en Córdoba desde hace unos seis años y no tiene contacto ni conmigo ni con mi madre," explicó el hermano con impaciencia.

Cuando el cronista quiso dejar una tarjeta, Adrián explotó: "Estás muy equivocado. Rajate de acá porque me estoy poniendo muy loco".

Ese mismo día La Nación averiguó que Gigena y Pujol se habían separado, que ambos vivían en Pergamino y que ninguno llevaba una vida de millonario. Pujol le habría comprado una casita a su madre. Gigena se habría comprado otra para él sobre la calle San Lorenzo, en un barrio de clase media. También le habría regalado una moto usada a su nuevo amigo.

La Nación consiguió el teléfono de Gigena y lo llamó. Gigena contestó furioso. Pidió que dejen a su familia en paz, dijo que estaba harto de la persecución de los periodistas y afirmó su derecho de hacer con su plata lo que él quiere.

Pero después cambió de idea. Súbitamente interesado en mejorar sus ingresos, Gigena contraofertó: "Si no me sacás fotos y no mostrás mi casa, te doy una entrevista por 30.000 pesos". Las negociaciones no llegaron a buen puerto y Gigena debió conformarse con el millón y medio que dice que cobró.

Muchos apostadores, pero pocos afortunados

Cada vez son más los programas de televisión que, con la excusa de regalar, promocionan sorteos mediante alguna línea 0-609.

Si se tiene en cuenta que el costo de la llamada es de tres pesos más IVA, los programas que reciben más comunicaciones son los que ofrecen los premios más abultados.

Así y todo, las ganancias para las empresas telefónicas, para la prestataria del servicio y para el mismo programa siempre son más que interesantes.

Este nuevo sistema de participación telefónica lo ha revolucionado todo. La importancia de los premios que se prometen es tal que lo que antes era un regalo apetecible, ya no lo es.

Actualmente, las cantidades millonarias que se ofrecen provocan descontento en aquel que llama y sólo gana un electrodoméstico, cuando podría haber ganado importantes sumas de dinero, autos, departamentos o viajes.

Lo cierto es que hoy son más los afortunados gracias a la TV. Tal vez por eso y "porque el tiempo es tirano en televisión" en la mayoría de los programas la entrega de gran parte de los premios no se realiza en cámara como solía hacerse en otras épocas no muy lejanas.

Esto genera desconfianza en los televidentes, porque no tienen forma de comprobar que la entrega se haya efectivizado.

El 15 de abril último, Nicolás Repetto organizó un programa especial a beneficio de los inundados . En dicha oportunidad se recaudó un millón de pesos neto para la causa y el secretario de Desarrollo Social, Ramón Ortega, recibió en ese acto un cheque por esa suma.

El conductor se encargó de detallar con claridad cuánto quedaba para las telefónicas, qué cifra para la prestataria y qué suma de dinero para el programa; porque cuando se recauda para algún fin benéfico, muchos critican la falta de explicación acerca de cómo se reparte la recaudación.

Como circulaban rumores de que la entrega de donaciones a los inundados se estaba realizando en forma lenta, no faltó en aquella oportunidad quien dudara acerca del destino de ese dinero que, finalmente, habría llegado a las manos correspondientes, según informaron en la Secretaría de Desarrollo Social.

Tal vez porque las consignas para ganar parecen más simples, o porque el espectador sueña con tener su minuto de gloria en televisión, la cantidad de participantes es impresionante.

Como dato ilustrativo, el programa de Susana Giménez recibe un promedio de 2.300.000 llamadas al mes. El año último, el ciclo recaudó 20 millones de pesos.

Este año, según confió el área comercial de Telefé, todavía no se entregaron premios millonarios en ese programa.

Según estadísticas del canal, la mayor cifra entregada en el juego del "Su llamado" fue de 120.000 pesos y 62 participantes ganaron los premios menores que oscilan entre los 80.000 y los 5000 pesos. Tampoco el concurso de "El juego del millón", que realiza Susana Giménez, hizo millonario a ningún argentino en lo que va del año. El premio mayor que se entregó no superó los 450.000 pesos, informaron en Telefé.

Sin embargo, es tal el número de concursantes que pagó los tres pesos más IVA con la ilusión de ganar, que alguna vez la diva de la TV comentó en su programa que la cantidad era digna del libro Guinness. .

Santiago O`Donnell Lorena Oliva
TEMAS DE HOYConflicto en Medio OrienteLa pelea con los holdoutsEl derribo del avión de Malaysia Airlines