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América latina, desde la mirada de una joven mochilera

La periodista Aniko Villalba escribió desde varias ciudades, durante más de ocho meses, un blog para lanacion.com; de regreso a la Argentina, relató los momentos más destacados del viaje; mirá las fotos

Domingo 23 de noviembre de 2008 • 09:33
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"Deje afuera su arma", reza un cartel en la puerta de un cíber. Recién llega a Honduras y la sensación de miedo la cautiva por primera vez después de varios meses de pleno goce. Hasta teme caminar por las calles, pero no le queda otra. Se decide y corre dos cuadras para ir a comer unas pizzas.

Entre los países que visitó Aniko Villalba, la joven periodista de 22 años que escribió para lanacion.com el blog Diario de una mochilera, Honduras fue el único en el que sintió miedo. En el resto de los sitios que recorrió, en su viaje de ocho meses por América latina, sólo disfrutó y exploró innumerables experiencias.

"En Honduras existe una campaña muy fuerte para desarmar el país. Una noche teníamos mucho hambre y para ir a comer pizza a dos cuadras del hotel tuvimos que salir corriendo con una amiga hasta llegar al restaurante", cuenta la hija de la pintora Aniko Szabó y agrega que en la capital de ese país, Tegucigalpa, "todo el mundo camina armado por las calles" y que realmente "se siente la inseguridad".

Como mochilera, Aniko Villalba recorrió durante más de ocho meses América latina y escribió sus experiencias en un blog
Como mochilera, Aniko Villalba recorrió durante más de ocho meses América latina y escribió sus experiencias en un blog.

También sufrió su paso por la frontera entre Nicaragua y Honduras. "Estaba totalmente vacío, realmente me asustó", dice en una entrevista con lanacion.com , días después de arribar a la Argentina, aunque aclara que hay pueblos en Honduras como Copán Ruinas, cuyo clima es de total armonía.

Aniko es licenciada en Comunicación Social de la Universidad Austral, trabajó como columnista en un programa de radio y escribió para diferentes publicaciones impresas y digitales. En su último viaje, contó en un blog las experiencias vividas. "Siempre sacaba fotos de cosas que me parecían interesantes, de paisajes y contaba historias de personajes que encontré. Lo iba pensando y desde los cíber enviaba el material", relata la joven que partió desde la Argentina con una amiga y luego decidió lanzarse a la aventura de conocer América latina sola.

"Me pasaba cinco horas en los cíber al principio, pero al final me compré una computadora en Panamá", señala la flamante periodista, que sacó más de 2000 fotos en ocho meses.

Lejos de la sensación tenebrosa que tuvo en Honduras, la joven de 22 años recorrió en los últimos meses decenas de ciudades en las que descubrió paisajes, cultura, comidas, olores. Pero fundamentalmente destaca la calidez de la gente que conoció.

"Me encariñé mucho con la gente local de cada ciudad. Muchas veces dormía en casas de familia, porque me cansaban los hostels", cuenta y confiesa que los primeros días en los que viajó sola "fueron raros", pero subraya que después se sintió muy feliz. "Cuando uno está solo está más dispuesto a conocer gente nueva".

Caza de cangrejos. Los pescados y mariscos fueron las comidas latinoamericanas que más disfrutó. "En la bahía de San Blas (Panamá) pedías lo que querías comer y lo pescaban en el momento", cuenta entusiasmada. Y agrega: "Compraba dos langostinos por un dólar". También se atrevió a los cangrejos, pero en Ecuador.

También destacó la comida peruana, cuyos menúes son variados y económicos. "Me encantó el cebiche, la papa a la huancaína, el lomo salteado y la gran variedad de frutas y verduras".

Dinero. El viaje no resultó del todo costoso. "En Bolivia con US$ 10 diarios vivís bárbaro. Un hostel cuesta entre 2 y 3 dólares; en Ecuador pagás la noche entre 3 y 5 dólares, pero hay países como Colombia y Costa Rica en los que un hostel te cuesta alrededor de unos US$ 10 y también se encarece la comida y el transporte".

Con su mochila al hombro, que terminó repleta de libros, Aniko visitó varias ciudades de Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua y Honduras. "Todas las ciudades tienen algo lindo. Colombia me sorprendió".

Su medio de transporte principal fue el ómnibus. Pero el que más disfrutó –dice- fue el cruce en barco de Cartagena a San Blas.

Este no fue el único viaje que hizo como mochilera. En enero del año último recorrió el norte argentino (Salta y Jujuy) y Bolivia (La Paz, el lago Titicaca, el Salar de Uyuni y Copacabana).

Claramente, para Aniko este fue sólo el comienzo de su sueño de recorrer el mundo. Ya imagina su próximo destino: Asia.

Para ver más fotos ingrese a este link

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