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"Quien nunca tuvo un animal no sabe lo que se pierde"

Para algunos, ofrecen más sostén emocional que los seres humanos

Domingo 23 de noviembre de 2008
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"Conocer su comportamiento, sus conductas innatas y su comunicación no verbal y lenguaje corporal hace que podamos enseñarles muchísimas cosas y compartir con ellos muchas más actividades", comentó Nora Chiesa, coordinadora de cursos de la Escuela de Adiestramiento y docente del Centro de Terapias Asistidas con Animales (TACA), que dependen de la Secretaría de Extensión Universitaria de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Buenos Aires.

Así lo entendieron Alejandra Peñalva y su esposo, Ricardo, con Astor, un labrador de 2 años y medio que recogieron de la calle durante unas vacaciones en la península Valdés. "Era un cachorro de 6 meses, que estaba abandonado y nos seguía por todas partes", recuerda la locutora que todos los días acompaña a Mario Mactas en radio Continental.

A diferencia de Pirucha, una perra de 13 años con diabetes y que hace poco quedó ciega, Astor recibió entrenamiento profesional, come sólo su comida y duerme siempre en su lugar. "Es nuestro hijo -asegura Alejandra- . Con tantas corridas, cansancio y tensiones que nos toca vivir, la felicidad y el bienestar que me producen estos dos animales cuando llego a casa son inmensas? Quien nunca tuvo un animal y no ha recibido tanto amor no sabe lo que se está perdiendo. Son amor e inocencia pura, sin especulación ni reproches."

Astor y Pirucha registran los momentos difíciles de sus dueños. "Cuando me ve llorar, ya sea por un mal momento o porque me emociona una película -comenta Alejandra-, Astor se pone nervioso y se acurruca. Lo mismo pasa si levantamos la voz en casa, aunque estemos jugando."

Esto sucede, según coincidieron Chiesa y el veterinario Ricardo Bruno, porque las mascotas "leen" nuestro lenguaje corporal y gestual.

"Los animales pueden percibir tres minutos antes cuál será nuestra conducta. Y como conocen nuestros gestos resulta mucho más difícil engañarlos", explicó Bruno, especialista en comportamiento animal ( www.conductismoanimal.com.ar ) y responsable del Area de Caninos y Felinos del Centro TACA.

De hecho, la doctora Juliane Kaminski, de la Universidad de Cambridge, explicó en el foro en Hungría cómo pueden interpretar gestos humanos desde los seis meses con un grupo de perros al que les adaptó un test diseñado para bebes de un año. Jószef Topál, de la Academia Húngara de Ciencias, amplió: "Los perros identifican las conductas comunicativas humanas de manera similar a los bebes".

Beneficios

Físicos: los estudios disponibles indican que poseer una mascota tiene efectos positivos sobre la salud de las personas. Por ejemplo, mejoran las destrezas motoras finas y la postura, y también estimulan la realización de actividades físicas.

Psíquicos: en el área cognitiva y emotiva se detectó que aumentan la interacción verbal,mejoran la atención, reducen la ansiedad,disminuyen la sensación de soledad, mejoran la imagen corporal, promueven la participación en actividades recreativas.

Sociales: los dueños de mascotas suelen sentir más disposición a participar en actividades grupales y tienen más inclinación a mantener relaciones interpersonales.

Educativos: las mascotas estimulan en los chicos la adquisición del lenguaje y de nuevo vocabulario, y también estimulan la memoria inmediata y de largo plazo.

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