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De la contemporánea a ícono del nuevo tango

Con Sintonías, participa en el Festival Cambalache

Sábado 13 de diciembre de 2008
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Milena Plebs dice que algunas de las cosas que le pasaron con el tango estaban escritas en su carta astral. De chica estudió clásico, pero no pudo ingresar al Colón; entonces, se perfeccionó en danza contemporánea tres años con Ana María Stekelman y quedó en el elenco del Ballet del San Martín. Admiraba las coreografías de Oscar Araiz y era una habitué del Teatro Colón. En los ochenta, su vida cambió cuando conoció al bailarín Miguel Angel Zotto, que estaba ensayando con Stekelman un espectáculo llamado Jazmines (1984). Para Milena Plebs fue flechazo a primera vista con el tango. Cambió el templo lírico por el circuito semanal de las milongas y las coreografías de Mauricio Wainrot por los ganchos y voleos del célebre milonguero Antonio Todaro.

Con Miguel Angel Zotto bailaron en el renombrado musical Tango argentino (1986) y posteriormente crearon Tango x 2 (estrenada en 1990 en el Teatro del Globo), que los transformó en la pareja ícono de la nueva generación de la danza tango. "Yo no tengo el tango como historia familiar. Es como el destino: tenía que ser así. Lo que me pasó es que me encontré con Zotto, que, de la nueva generación, es el tango personificado. El haber aprendido a su lado me conectó profundamente con la raíz."

-¿Cambió la escena del baile en todo este tiempo?

Con Miguel Angel Zotto formó una pareja que renovó el baile de tango
Con Miguel Angel Zotto formó una pareja que renovó el baile de tango. Foto: Mariana Araujo

-En el 85, íbamos a la milonga con Zotto; era un 95% de gente mayor y el resto eran jóvenes. Todavía había muchos milongueros maravillosos. Después, en los noventa, con Miguel fuimos una gran influencia para que la gente nueva se acercara al tango. A mediados de esa década, empezó toda esta codificación del baile y estamos todavía viviendo esa codificación. Hace poco le escuché decir a Copes que ahora hay muchos ingenieros del tango.

Irónica, la bailarina, docente y coreógrafa, que repondrá su nuevo espectáculo de tango y danza contemporánea Sintonías en el Festival Cambalache, hace un repaso del fenómeno del baile en Buenos Aires. "Después del renacer, a partir del éxito de Tango argentino, empezó la tendencia de analizar los movimientos desde un lugar racional y surgieron las clases de técnicas. Antes eso no existía. Existía la práctica y la tradición oral de un tío, un padre, un amigo, que le pasaba la secuencia de los pasos a los más jóvenes. Ahora se apunta a desmenuzar el movimiento hasta su mínima expresión para encontrar formas nuevas, para que la transmisión y el aprendizaje sea más rápido, pero se corre el riesgo de que se estandarice el baile y se mate la improvisación.

-En el ambiente se comenta que los jóvenes bailan todos igual.

-Quizá sea inevitable, porque en la década del treinta, como la gente que bailaba no tenía técnica, veían que alguien hacía un paso y trataban de copiarlo. En ese intento de copiar el paso, el movimiento se terminaba modificando y cambiaba el estilo. Tampoco trataban de estar todos derechitos en el eje como les enseñamos nosotros, sino que por ahí bailaban encorvados. Uno veía una personalidad en cada pareja. Lo que tenemos que enseñar es que el valor del tango siempre fue diferenciarse del otro, no parecerse al otro.

En su obra Sintonías, la bailarina trabajó con la fusión entre el tango y la contemporánea: el proceso de esa creación quedó registrado en un documental que verá la luz pronto. "Es como armar un rompecabezas. No es lo mismo coreografiar danza moderna, ballet o jazz que tango. Elegí bailarines que tuvieran capacidad de improvisar; trabajé tirando consignas que ellos iban resolviendo. Pero a mí me encanta el baile tradicional. En medio de esta cosa moderna, metí una pareja de milongueros, que se bailan un tanguito improvisado, porque me tira, me gusta.

-¿Qué tiene el baile tradicional?

-Es algo emocional. Vi el otro día a Teté [reconocido milonguero] y por ahí no hace nada de pasos, pero cuando baila, te transmite una emoción enorme en lo que hace, toda la historia de una cultura y una generación.

Consejos para iniciados

Aprendizaje: "Trabajar en el abrazo y la conexión con el otro en el baile".

Milonga: "Aprender a circular sencillamente alrededor de la pista. Es ley: los que bailan menos tienen que ir al medio".

Figuras: "No hay que obsesionarse con los pasos. Tampoco hay que aprender sólo la estructura base [salida] de ocho tiempos que enseñan en todos lados".

Higiene: "Es necesario ir siempre limpitos y perfumados al baile".

Originalidad. "No es necesario que pises sobre todos los compases. Vos podés hacer tu propia interpretación. Te podés quedar parado y que la música siga. Eso es lo maravilloso de esta danza".

Con estilo y elegancia

En el ranking de Milena aparece una lista de directores preferidos para bailar. "Pugliese es lo más. Es muy difícil de bailar pero es el que más me hace volar. También están D’Arienzo, Troilo, Tanturi y D’Agostino. En una noche es divertido pasar por distintos estilos y bailarines". De las nuevas corrientes del baile Milena dice: "Yo quisiera ver más gente que hiciera una salida de tango tradicional, un voleo de tango nuevo y un traspié milonguero". Esta referente de la danza de tango actual presentará Sintonías, mañana a las 22.30, en teatro El Cubo, Zelaya 3053. Entrada: $ 15.

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