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El escenario

Una jugada con un costo alto

Política

Mauricio Macri rompió ayer la inercia política de su gobierno frente al fenomenal negocio del juego en la ciudad de Buenos Aires. Anunció que no impulsará la aprobación legislativa del convenio que el Instituto de Juegos de Apuestas, dependiente de su jefatura, había suscripto con Lotería Nacional.

Por ese acuerdo, el municipio iba a aumentar su participación en lo que el Estado recauda sobre las apuestas, del 24 al 50%. A cambio, convalidaría el decreto por el cual Néstor Kirchner extendió hasta 2032 la concesión de las tragamonedas del Hipódromo de Palermo, que vencía en 2017, y ordenó (sic) que se agregaran 1500 máquinas a las 3000 existentes en esa sala de juegos, tal vez la más rentable del mundo. El beneficiario de esa medida, Cristóbal López, es uno de los empresarios más cercanos al esposo de la Presidenta.

Macri decidió ayer no legitimar ese favor de Kirchner a López, aun cuando esa negativa costara a las arcas de su gobierno alrededor de 100 millones de pesos.

Ayer al mediodía, el jefe de gobierno explicó el sentido de su decisión a dos periodistas de LA NACION. "A mí se me evalúa por las realizaciones concretas. Lo hacen también ustedes cuando dicen: «Muchos anuncios y pocas obras». Para esas realizaciones necesito recursos. Pero en el país hay una demanda ética que debe hacer prevalecer las convicciones sobre las urgencias, aun cuando éstas formen parte de mis responsabilidades. Por eso no nos vamos a plegar a la falta de transparencia con que el gobierno nacional viene manejándose en relación con el juego."

Las relaciones entre el poder y los juegos de azar se están convirtiendo en un eje organizador de la política. La resistencia a la expansión del formidable negocio de las tragamonedas y bingos que alienta el oficialismo está diagramando una nueva transversalidad. La aprobación del convenio suscripto por el Instituto de Juegos iba a dejar a Macri en una inconveniente asociación con Kirchner frente al resto del arco opositor. Quien más ventajas podía sacar de ese riesgo era Elisa Carrió. El martes ella insistió, a partir de testimonios de Luis Juez, en su denuncia contra Kirchner y López por asociación ilícita.

* * *

La inminente convalidación del negocio de López produjo un insostenible malestar interno en el Pro. Macri admitió ayer que el titular de la Legislatura, Diego Santilli, le había adelantado que el convenio firmado por su gobierno no contaría con todos los votos del Pro. Gabriela Michetti habría sido la más vehemente en el rechazo. El poder de veto de la vicejefe es más fuerte cuanto más clara aparece la dependencia del macrismo respecto de su potencial electoral. La Legislatura, además, está hipersensible al escándalo después del caso del doble voto. Sólo falta un alboroto alrededor de la ley de publicidad vial.

La censura de la Iglesia Católica a las opacas relaciones entre juego y poder, sobre todo en la voz del obispo Jorge Casaretto, fue también determinante en la definición de Macri.

El golpe de timón de Macri tendrá efectos en su vínculo con Kirchner. El Frente para la Victoria recrudecerá su oposición legislativa y tal vez el Pro deba reclamar el auxilio de la Coalición Cívica para, por ejemplo, aprobar el presupuesto.

La política sobre casinos y bingos provocó una crisis política también en las relaciones entre Daniel Scioli y la Legislatura bonaerense. Es casi inevitable que el gobernador postergue, tal vez hasta febrero, el tratamiento de la ley de juego que pensaba ver aprobada antes de fin de año. También en el Frente para la Victoria se insinúa cierto estado de rebelión.

Ayer, Macri prometió extender al control del juego su política autonomista en el Congreso Nacional. "Ahora veremos quién es quién en el Parlamento" comentó ante LA NACION. Federico Pinedo será el encargado de reclamar la jurisdicción exclusiva de la ciudad sobre casinos y bingos. ¿Irá más allá el macrismo? ¿Reanudará aquel reclamo ante la Corte del que desistió Aníbal Ibarra cuando pactó con Néstor Kirchner sobre las tragamonedas? ¿Insistirá Macri ante la justicia contencioso- administrativa federal para que la ciudad pueda cobrar ingresos brutos por la recaudación de esas máquinas? Cuando Jorge Telerman intentó cruzar ese Rubicón produjo un cortocircuito feroz con la Casa Rosada.

Alrededor de las tragamonedas de López hay un misterio indescrifrable: muchos expertos afirman que no están conectadas a un sistema de control on line que permita determinar cuánto recauda cada máquina en tiempo real.

José Torello, encargado de la política de Pro sobre juego, asegura que ese dispositivo existe y promete publicar los resultados de una auditoría sobre el rendimiento de cada máquina (los montos que arrojen los registros on line harían innecesaria una auditoría).

Sigue habiendo algunos detalles curiosos: cuando el Ejecutivo, el lunes pasado, envió un informe sobre recaudación a legisladores de la oposición, sólo pudo dar cifras provisionales hasta el 30 de septiembre último. El recuento no menciona el método con el que se levantaron los registros. Sólo se sabe que las tragamonedas de López en Palermo habrían recaudado 14.885 millones de pesos y habrían dado premios por 14.166 millones de pesos. El Estado municipal percibió poco menos que 72 millones de pesos por ese negocio. .

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