Bullicio en la gran familia Ruggirello
lanacion.com fue en busca de historias de vida que en esta Navidad reflejaran esperanza; el caso de tres hermanitos que consiguieron una familia
Gustavo Ruggirello y Virginia Minervini cuentan que desde siempre quisieron conformar una gran familia. A los cuatro años de casados, sin posibilidades de quedar embarazados, emprendieron la difícil búsqueda de adoptar un niño. "Nos aclararon que el trámite demoraba 7 años", cuenta Gustavo a lanacion.com.
Un tanto desalentados por los tiempos de la Justicia empezaron a golpear puertas alternativas. Se anotaron en la mayoría de las provincias, visitaron hogares de niños, llenaron mil solicitudes, tantas que ya ni saben…anduvieron mucho.
Mientras pasaban los meses ellos más se convencían de que estaban dispuestos a formar una familia y que no necesariamente esperaban un bebe para empezar. Así fue como decidieron cortar camino: por una nota publicada en LA NACION se contactaron con el equipo de adopción Reanudar, de la Fundación Campos del psicoanálisis; en unas semanas desde un hogar del Programa de Amas Externas, de Berazategui, los invitaron a conocer a tres hermanitos que esperaban una familia adoptiva: Fabrizio, de dos años, Tatiana de cuatro y Jorgelina, de cinco.
"Aunque la casa es grande –la ampliaron por la llegada de los niños y aún están en obra- y hay muchos espacios, no quedan lugares ordenados", dice Virginia y muestra el desparramo de lápices en la cocina.
Cuando los vieron no tuvieron dudas: serían la familia que esos niños necesitaban. Tal como preveía el programa, seis meses estuvieron visitándose –una vez en el hogar, otras veces en la casa de Gustavo y Virginia. Cumplidos los plazos legales, los pequeñitos se mudaron y llegaron para inundar de bullicio, juguetes y papeles de colores la casa, hasta entonces, impecable.

Los cinco se ubican en torno al árbol de Navidad de un metro y medio que armaron entre todos el Día de la Virgen, ese feriado en que todos los pisos quedaron alfombrados de luces, guirnaldas, adornos navideños.
Cuando recuerda el momento a Virginia se le llenan los ojos de lágrimas. "Fue una emoción muy grande", dice. "Los niños no sabían lo que era escribirle la carta a Papá Noel". A esta Navidad planean pasarla en familia. Fabricio, Tatiana y Jorgelina estarán rodeados de una decena de primos y tendrán su primera Nochebuena. .
