
Nuevos cambios en el transito
Críticas por la doble mano en la Av. Santa Fe
Por Angeles Castro | LA NACION
Como parte de su plan integral de reformulación del tránsito, el gobierno porteño comenzará en marzo próximo la resistida demarcación de dos contracarriles en la avenida Santa Fe, que en una primera etapa se extenderán entre Gallo-Austria y Borges (Plaza Italia). Por ellos circularán las líneas de colectivos que hoy lo hacen hacia el norte de la ciudad por las calles Charcas y Güemes. La mayoría de los vecinos, comerciantes, colectiveros y taxistas consultados por La Nacion cuestionan el proyecto. Temen que la zona colapse por el aumento del tráfico de colectivos y el consecuente movimiento de pasajeros en una de las arterias comerciales más importantes de la Capital. De por sí, a ese sector aportan gran circulación peatonal las estaciones Plaza Italia y Scalabrini Ortiz, de la línea D de subtes. Además, la iniciativa del gobierno de Mauricio Macri incluye invertir el sentido de Güemes, hacia el centro, para compensar la menor capacidad de flujo de automóviles que tendrá Santa Fe. De los cinco carriles con que cuenta la avenida en ese tramo, sólo conservará tres hacia la zona céntrica; los dos restantes serán destinados a la mano que va hacia el Norte, que, según fuentes del Ministerio de Desarrollo Urbano porteño, podría ser inaugurada en junio de 2009.
La obra incluye la rotación de semáforos entre el 3000 y el 4000 de la avenida Santa Fe, donde funcionarán los contracarriles en esta primera etapa, y la regulación de los tiempos de los semáforos de la rotonda de plaza Italia, a la que confluirá el tránsito proveniente del centro, junto con el que ya aportan Santa Fe (desde Pacífico), Las Heras y Sarmiento.
Según el plan oficial, los vehículos que viajen por la contravía rodearán por la derecha la plaza semicircular para empalmar con el segmento que ya es de doble mano sobre Santa Fe, a partir de la calle Thames.
Como el tránsito aumentará en esta curva, el reordenamiento planificado también incluye, justamente, la mudanza de las paradas de colectivos hoy instaladas en la acera de la Rural hacia las cuadras de Santa Fe que rodean al Jardín Botánico.
Hasta aquí, lo que será la primera etapa de los contracarriles, que comenzarán a construirse en marzo próximo. La elección de la fecha también despertó quejas, ya que coincide con el término del verano, cuando el tránsito vuelve a su caudal habitual tras la baja de las vacaciones.
Desde el Ministerio de Desarrollo Urbano explicaron que los trabajos están atados a la conclusión de otros contracarriles, en este caso, sobre la avenida Pueyrredón, que será demarcado durante el verano.
Una vez que el gobierno porteño pueda medir los resultados de la instrumentación de la contravía sobre Santa Fe, entre Austria-Gallo y plaza Italia, analizará la conveniencia o inconveniencia de extenderla hasta Cerrito. Al respecto, todavía hay más dudas que certezas sobre algunos problemas técnicos por resolver; por empezar, el ancho de la avenida, que pasando Pueyrredón pierde un carril. En el Ministerio de Desarrollo Urbano analizan si, de las cuatro sendas que hoy existen, pueden lograr cinco.
Objeciones
Lo cierto es que el simple anuncio de convertir en doble mano a Santa Fe, entre Austria-Gallo y Borges, y de desviar hacia ella la decena de líneas de colectivos que recorren Charcas y Güemes a esa altura, ya provocó objeciones de los frentistas. Temen que el movimiento crezca en la zona, donde actualmente, según adujeron, la gran afluencia de vehículos y de gente apenas merma entre la medianoche y las 2 de la madrugada.
"En los años 40, la avenida era de doble mano y tenía un tranvía. Pero esto era un barrio; ahora hay mucha gente -recordó María Elena Román, vecina y comerciante-. Si vuelven a hacerla de doble mano, va a ser un caos: más autos, más gente y más paradas de colectivos." Muchos opinaron de la misma manera.
Otros comerciantes prefieren mantener el statu quo porque tienen las ventas aseguradas. "Va a ser un caos porque va a aumentar la cantidad de autos, taxis y colectivos. No sé si nos va a beneficiar comercialmente porque ahora la gente baja del auto, compra el diario y sigue de largo; de esta manera, para los que estamos de la mano izquierda, se complica", dijo Liliana Benítez, desde el quiosco de diarios que maneja.
Si bien mediante el contracarril el gobierno porteño intenta descomprimir otras arterias cercanas, colectiveros y taxistas consultados por LA NACION se mostraron molestos por la iniciativa.
"Si hacen Santa Fe de doble mano, Charcas y Güemes van a colapsar. Para nosotros, los taxistas, no sirve; es seguir compartiendo carriles con colectivos y no poder doblar a la izquierda en la zona del shopping Alto Palermo, donde baja mucha gente", dijo Gabriel Obredor, taxista.
Esa opinión no difirió mucho de la de los colectiveros. Víctor Hugo Verón, chofer de la línea 29, comentó: "Ahora tenemos espacio para circular, mejor que en los carriles preferenciales de Córdoba. Si vamos a tener que compartir tres carriles hacia el centro con particulares, taxis y más líneas de colectivos, va a ser imposible. ¿A quién se le ocurre?".
El urbanista Carlos Libedinsky cuestionó el proyecto. Consideró que, de concretarse, la medida podría complicar aún más la circulación en la zona cercana al shopping . "El gobierno está efectuando remiendos, que no responden a un plan estructurado para solucionar el caos de tránsito. Es peligroso jugar a la prueba y error".
Cortes de calles por los parquímetros
- En rechazo de la instalación de parquímetros, vecinos autoconvocados de Barrio Norte, Once y San Telmo realizarán hoy, a las 20, un corte en el cruce de avenida Pueyrredón y French. Además, juntaron 4000 firmas para presentar un proyecto de ley que elimine los parquímetros en esas zonas.
Opinan los vecinos
"Puede ser beneficioso para los quioscos que estén de la mano izquierda, pero si me ponen una parada de colectivo en la puerta me perjudican, porque cuando hay mucho tumulto toda la gente prefiere seguir de largo"
GUSTAVO SCHARGORODSKY
Dueño de una óptica
"Con Santa Fe doble mano, Charcas y Güemes van a colapsar. Para los taxistas no sirve, es seguir compartiendo carriles con los colectivos y no poder doblar a la izquierda en la zona del shopping Alto Palermo"
GABRIEL OBREDOR
Taxista
"Si vamos a tener que compartir tres carriles hacia el centro con autos particulares, taxis y más líneas de colectivos va a ser imposible. Esta avenida es angosta, ¿a quién se le ocurre hacerla doble mano?"
VICTOR HUGO VERON
Colectivero
"Va a ser un caos al aumentar la cantidad de autos. No sé si nos va a beneficiar, porque ahora la gente baja del auto, compra y sigue de largo; para los que estamos de la mano izquierda se complica" .
