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El Gobierno y los medios / Inusual agasajo de Cristina Kirchner

La Presidenta dictó su propio curso acelerado de periodismo

Política

Estuvo 15 minutos en la sala de prensa de Gobierno y criticó la cobertura de la prensa

Estas líneas no deberían ser noticia. Lo son sólo porque es la primera vez que un Kirchner se permite pisar la sala de periodistas de la Casa Rosada, separada del despacho presidencial por unos 100 metros.

Fue Cristina la que rompió la suerte de cerrojo hacia a la prensa y se acercó ayer a saludar por el fin de año a los acreditados que cubren la actividad del Gobierno.

Entre beso y beso, chistes, y gestos cálidos, la Presidenta dedicó 10 de los 15 minutos que estuvo con los periodistas para teorizar... sobre el papel del periodismo. No mencionó con nombre a los medios ni cronistas a quienes cuestionaba, en una gran diferencia con su esposo, Néstor Kirchner. Pero se despachó, como en una cátedra, sobre lo que para ella es la misión de la prensa.

"Lo importante siempre es tener más de una opinión. Es importante que si alguien dice tal cosa vayan a consultar a otra persona también. Pero últimamente eso se hace con un determinado enfoque", dijo la Presidenta. En sus cuestionamientos, cargó las culpas en las empresas periodísticas. "Yo sé el rol de todos ustedes, que trabajan en empresas que tienen ciertos intereses."

Siempre cordial, aclaró que no era una crítica. "Lo importante es escuchar todas las voces y que la gente diga si está o no de acuerdo con lo que dice este funcionario. Eso no se ve", sostuvo.

La Presidenta llegó de manera sorpresiva a la sala. Nadie podía creerlo. Hasta los funcionarios de terceras líneas, curiosos, se acercaban a preguntar si era cierto.

Apenas cinco minutos antes de que apareciera ante los medios, algunos voceros comenzaron a llamar a los acreditados para avisarles. Algunos, claro, todavía incrédulos, apenas llegaron a tiempo. Con ella estuvieron como escoltas el jefe de Gabinete, Sergio Massa, -que se ligó un reto presidencial por interrumpirla en plena charla-, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, el secretario general, Oscar Parrilli, y el vocero Miguel Núñez.

"El periodismo nació ligado a lo político. Hoy, lo que se pretende como objetividad -planteó Cristina e hizo el gesto de las comillas con las manos- no lo es. A mí me llama la atención que se hable del periodismo como algo alejado de lo político. Esto ha sido una fantástica estrategia para ocultar los intereses políticos y económicos." Pocas veces dejó ser interrumpida. "Nosotros trabajamos en pos de mantener la mayor objetividad posible", se le aclaró. "Si, pero es como pensar que un trabajador de una fábrica pueda hacer lo que quiere. Primero debe defender su trabajo", contestó.

Entre los reclamos de los cronistas existió, por supuesto, la imposibilidad de tener contacto con la Presidenta. Como argumento, ella dijo que su palabra se escucha a través de sus discursos.

-Pero nos gustaría hacerle preguntas y repreguntas, se le insistió.

-Hagan lo mismo con la oposición. Yo creo que hay un doble estándar. A mí me gustaría no que me traten peor o mejor que la oposición. Quiero un trato igualitario.

Entre bromas, la Presidenta se sorprendió por conocer la sala, y miró hacia arriba. "Podríamos poner el despacho allí [en referencia al entrepiso] así podemos ver?", propuso. ¿Habrá querido decir espiar lo que se escribe? Antes de irse, deseó un buen comienzo de año: "Espero que realicen la tarea de todos los días, informando, aunque a veces no nos gusta, pero bueno". Se fue con su clásico "gracias, gracias, gracias" y sin permitir preguntas sobre las próximas medidas del Gobierno.

Otro reto a un ministro

  • En pleno discurso, la presidenta Cristina Kirchner le llamó la atención ayer al ministro de Seguridad y Justicia, Aníbal Fernández, por haber incumplido los plazos de entrega de motocicletas a la Gendarmería para el control de rutas. "El ministro me había prometido que iban a ser para julio o para agosto, se prolongó un poco más de tiempo: debemos corregir un poco y ver cómo podemos cumplir los plazos en los términos fijados", dijo, con Fernández al lado. La semana que pasó, la Presidenta había lanzado un reto similar a la ministra de la Producción, Debora Giorgi.
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