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Los sonidos del silencio

Gestos, miradas y posturas forman parte de la comunicación no verbal, el canal privilegiado para manifestar lo que se piensa, pero no se dice

Domingo 04 de enero de 2009
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Un gesto vale más que mil palabras y no siempre se dice lo que se piensa. Dos afirmaciones que conducen a un tema: la comunicación no verbal. Desde los gestos, la vestimenta, las posturas hasta la dicción de la voz y las miradas forman parte del lenguaje del cuerpo, disciplina que es monitoreada de cerca por antropólogos, y a la que universidades y empresas comienzan a prestar mucha atención.

"La comunicación no verbal es el canal privilegiado de expresión de lo que se piensa y no se dice. El cuerpo nunca cesa de hablar. Incluso, cuando dormimos los movimientos del cuerpo y las expresiones faciales manifiestan las emociones propias del sueño", explica Sergio Rulicki, antropólogo y autor del libro Comunicación no verbal , junto a Martín Cherny.

"Toda comunicación que está mediatizada por el cuerpo humano es no verbal y tiene que ver con las emociones. Incluso la voz (el tono, la velocidad y las pausas) tiene un aspecto paralingüístico ", agrega Rulicki, docente de la Universidad Austral.

Foto: Archivo

Con la opinión anterior coincide José María Rodríguez Saráchaga, docente del Centro de Graduados de la Universidad del CEMA y presidente de Oratoria Consulting.

"La comunicación no verbal es tan importante, o a veces más, que la palabra misma. Los gestos, las posturas, las miradas y las actitudes que hacemos cuando nos comunicamos emiten un mensaje que nuestros interlocutores decodifican en forma inmediata, a veces consciente y generalmente en forma inconsciente, a través del denominado sexto sentido ", asegura.

¿Qué rol juega el lenguaje corporal? Quienes se han dedicado a estudiar el tema sostienen que es más de lo que se piensa. El antropólogo Albert Mehrabian analizó cuál es el impacto de un mensaje: el verbal, 7% (sólo palabras); vocal, 38% (tono de la voz, matices y otros sonidos), y no verbal, en un 55 por ciento.

Por otra parte, otro teórico, Ray Birdwhistell, descubrió que el componente verbal de una conversación cara a cara es inferior al 35% y que más del 65% de la comunicación es de tipo no verbal.

La entrevista laboral es uno de los momentos más estudiados y donde los especialistas ponen la lupa. "Hay varios factores que deben tenerse en cuenta. La vestimenta, los gestos, los ademanes y mohínes que usemos transmiten un mensaje que dice a nuestro interlocutor quiénes somos, de dónde venimos y qué puede esperar de nosotros", opina Saráchaga.

"En esos momentos debemos vender una imagen producida de nosotros mismos. Lo que nunca tenemos que intentar es pretender ser aquello que no somos, no sólo por cuestiones éticas, sino por algo simple y sencillo... se nota. El selector recibe cientos de postulantes, miles en estos momentos, para un mismo puesto, de los cuales seguramente habrá un lote de veinte o treinta que tendrán habilidades y pretensiones salariales similares. Pero cuando tiene que hacer la selección final, es la forma de acercarse del postulante lo que termina por inclinar la balanza", agrega.

Rulicki se refiere al tiempo de espera, que en promedio ronda los 20 minutos. "Es parte del ritual. Cómo uno aguarda durante esos minutos es fundamental. Es muy importante estar ocupado. Podemos llevar un libro; es decir, es fundamental que te vean ocupado. También se puede hacer anotaciones. Otro aspecto destacable es cómo nos sentamos, debemos guardar una posición de atención. De esta manera vamos a llegar mucho mejor a la entrevista", opina.

Un arte

Los especialistas consultados coinciden en que la interpretación del lenguaje surge de la sumatoria de indicios.

"El análisis de una conversación depende ciento por ciento del contexto. La comunicación no verbal, si bien se basa en estudios científicos, como toda interpretación y ciencia hermenéutica, es un arte. Es decir, que la intuición juega un papel fundamental", opina Rulicki.

Décadas de estudios sobre la materia permitieron evaluar y generalizar el significado de determinadas posturas. A continuación, algunos consejos para tener en cuenta:

En una charla, conviene alternar la mirada; se pueden realizar algunas en forma general y mirar a los ojos cuando uno contesta. "Pero tampoco todo el tiempo y sin exagerar la fuerza en la mirada porque puede resultar intimidatoria y hasta malinterpretada", ejemplifica Rulicki.

Es conveniente no cruzar los brazos, ya que genera una barrera entre los interlocutores.

El tema de los lugares también es importante. "Si tenemos una entrevista y nos dejan esperando solos en un salón evitar siempre sentarse en las cabeceras, ya que ese lugar está reservado para los directivos. Si hay varios sitios, buscaremos estar a la derecha o a la izquierda de la cabecera, y evitaremos dar la espalda a la puerta de entrada al recinto", explica el antropólogo.

"Debemos practicar mucho para que los gestos que realizamos vayan destacando nuestras expresiones. Para empezar, es conveniente sacarse las muletillas gestuales, por ejemplo, refregarse las manos; se interpreta como desentenderse de lo dicho; tampoco aplaudir, porque es una falta de respeto al auditorio", asegura Saráchaga.

Para practicar, el espejo es el mejor aliado. "Ejercitemos frente al espejo aquello que queramos decir y prestemos atención a cómo se mueve nuestro cuerpo. De a poco corrijamos cada detalle. Para esto hay una sola receta: practicar, practicar y practicar", agrega Saráchaga.

El lenguaje gestual debe coincidir con el mensaje verbal que se intenta transmitir. "Evitar actitudes que generen desconfianza o distancia con nuestro anfitrión, como taparse la boca al hablar, o mirar el reloj", ejemplifica.

Mover rítmicamente el pie o tamborilear son signos de impaciencia. Otros: si una persona se toca mucho la cara, se rasca la nariz, eleva una ceja con el dedo, se rasca el cuello, por ejemplo. Además, si se arregla y toca la vestimenta eso también es una señal de extremado nerviosismo.

Cuando se intenta explicar algo es importante que las palmas queden abiertas hacia la otra persona. "Es un gesto básico que nosotros hacemos espontáneamente cuando tenemos la intención de comunicarnos con el otro", concluye Rulicki.

Area académica

Lo cierto es que universidades, e incluso empresas, se preocupan por entender lo que dice el cuerpo. "Las compañías se interesan por este tipo de comunicación, ya que buscan la congruencia en la comunicación, entre lo que se piensa, siente y dice, y cómo se expresa", opina Martín Sandoval, director de Ms Coach Sandoval.

"El avance de los medios de comunicación, los cursos de oratoria y la difusión de estos temas por Internet hacen que nuestros interlocutores estén más al tanto de estos temas y sepan decodificar el lenguaje corporal. Los libros sobre la temática forman parte de la bibliografía obligatoria de carreras como Recursos Humanos, Comunicación Social y Relaciones Públicas", sostiene Saráchaga.

Según precisa el especialista, la comunicación no verbal puede ser el mejor aliado o el peor enemigo.

"Lo importante es tomar conciencia del tema y después tratar de mejorar. Es común que quienes asisten a cursos de oratoria tengan problemas con el manejo de las manos. Pero va mucho más allá de eso. La forma en que miramos a nuestros interlocutores, la manera en que nos paramos, son todos indicadores que pueden hacer fracasar una presentación, una reunión de trabajo o una entrevista laboral", agrega.

"Los programas de oratoria fueron diseñados para mejorar las habilidades de estudiantes, profesores y maestros de todos los niveles de la enseñanza; políticos y profesionales, o empresarios de todas las áreas, en especial ejecutivos de ventas, marketing y relaciones públicas. Es decir, todas aquellas personas que habitualmente necesitan realizar presentaciones orales", añade Saráchaga.

Rulicki explica que la capacitación en comunicación no verbal es una industria en Estados Unidos. Un poco menos, pero también importante, en Europa. "El comportamiento en la cultura anglosajona y norteamericana es racional; es decir, debo comportarme de la manera más apropiada y más conveniente . En cambio, el ideal de justificación del comportamiento de la sociedad latina es la emocionalidad: me expresé así porque lo sentí, y con eso estoy justificado", precisa Rulicki.

En seguridad

Según explica Rulicki, en EE.UU. la capacitación no verbal es una de las herramientas más utilizadas para control de aeropuertos y de fuerzas de seguridad.

¿Qué entrenan? Lo principal es la expresión facial de las emociones básicas, porque éstas son universales y significan lo mismo en todas las culturas. "Se entrena la capacidad de percibir microgestos. De esta manera, puedo descubrir si la expresión facial de un rostro de una persona es verídica o es una máscara", concluye.

Sofía Corral

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