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Buscan cambios en la política contra la piratería

En Estados Unidos las ventas de CD cayeron un 20 por ciento; piensan otra manera de combatir la bajada ilegal de música en formato digital

Domingo 04 de enero de 2009
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LA NACION
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A pesar de que se toman medidas para sostener el mercado discográfico, todavía no hay ideas claras y acciones comunes para luchar contra la piratería: discos grabados por particulares y bajada de música a través de Internet de manera ilegal. Por un lado, las discográficas de distintos países no se ponen de acuerdo en cuanto a la lucha contra la piratería. Un ejemplo: poco antes de terminar el año, la cámara que agrupa a las compañía norteamericanas anunció que no pensaba continuar persiguiendo a los que descargan música de manera ilegal. Comunicó, además, que deberían ser las empresas que brindan conexión a Internet las encargadas de denunciar estas actividades ilegales. Por otro lado, tampoco es fácil luchar contra la actual recesión económica de la que la industria musical estadounidense no quedó exenta.

Según un informe producido al cierre de 2008 por The Nielsen Co., las ventas de CD, en 2008, cayeron un 20 por ciento respecto del año anterior. Y a pesar de que la venta digital aumentó un 32 por ciento, esto no alcanzó para que la facturación total fuera mayor (ni siquiera igual) a la de 2007.

Las ventas totales de álbumes, incluidos soporte físico y digital, "cayeron a 428,4 millones de unidades, una baja del 8,5 por ciento con respecto a las 500,5 millones vendidas en 2007", según indica el informe. Además, la caída en la venta fue más o menos pareja. Según el estudio, la música clásica cayó un 2 por ciento; la country, un 24, y la latina, un 21,1.

De la venta digital surge otra preocupación. Porque si bien éste fue el rubro de los aumentos -las ventas de canciones por iTunes Music Store de Apple y otros sitios de Internet crecieron un 27 por ciento- esto preocupa a las casas discográficas porque la tendencia a comprar canciones y no álbumes completos parece no tener retorno.

"La venta total de unidades es positiva, pero el modelo se basa en la venta de álbumes, que sigue cayendo´´, explicó un especialista de la revista Billboard. "El consumo de música nunca ha avanzado tanto, pero se trata de transformarlo en ganancias.´´

¿Cómo? Esa sigue siendo la pregunta. Algunos ya parecen haber bajado los brazos porque según informó la RIAA (Recording Industry Association of America) el último mes, la industria del disco norteamericana renunciaría a combatir de manera directa la piratería.

Mientras que Capif (cámara que reúne a los sellos discográficos de la Argentina), consultada por LA NACION, informaba que no tenía una opinión formada todavía sobre ese tipo de decisiones, en los Estados Unidos la RIAA anunciaba el cambio de política frente a la piratería. En los hechos, renunciaría a perseguir judicialmente a los que descargan música de manera ilegal -llevaron a tribunales a unas 35.000 personas desde 2003-. Además, intentaría que fueran los proveedores de acceso a Internet quienes se ocupen del tema.

En realidad, además de lo difícil que fue hasta ahora la vía judicial, también se les presentaron otros obstáculos a las compañías, ya que muchas veces se perseguía a personas que intercambian música a través de redes P2P, sin fines de lucro.

La nueva ofensiva tiene más que ver con la advertencia y pretende que sean los proveedores de acceso a Internet los que informen a sus clientes sobre la ilegalidad de algunas acciones que se pueden hacer mediante la Web. Recién cuando estas acciones se produzcan de manera reiterada, el proveedor podría cortar el servicio al usuario.

Por supuesto que no faltaron las voces a favor y en contra en torno a esto. En la Fundación Electronic Frontier (EFF, por sus siglas en inglés), que se ocupa de los derechos del internauta, ven con buenos ojos que las compañías discográficas desistan con su campaña judicial en contra de quienes comparten archivos de música. Sin embargo, toman con preocupación el hecho de que las sanciones corran por cuenta de las empresas proveedoras de acceso a la Red.

Este es un tema importante referido a las libertades civiles", explicó una de las representantes de la EFF. "Cuando se corta el acceso a Internet, se corta a una persona la posibilidad total de comunicarse."

Un poco exagerada ¿no?, pero no por eso hay que desestimar el asunto. Mientras que la federación de compañías discográficas en los Estados Unidos conversa con los proveedores de Internet esta posibilidad, el debate siempre es bienvenido.

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