Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Olleros cambia la cara y preserva su historia

Se reemplazarán las veredas, los cestos y se mantendrá el adoquinado; cautela vecinal

Sábado 17 de enero de 2009
SEGUIR
LA NACION
0

El gobierno porteño comenzó a trabajar en las obras de revalorización del bulevar Olleros, entre Luis María Campos y la Avenida Del Libertador, que demandarán una inversión de unos 3.500.000 pesos y que estarán concluidas en mayo próximo, según se informó oficialmente.

La remodelación es seguida de cerca por los vecinos del lugar, que mayoritariamente rechazaron la remoción del adoquinado, como estaba previsto en el proyecto original (algo similar ocurrió con la proyectada remodelación de parte de San Telmo). El gobierno se comprometió a preservarlo y las negociaciones se destrabaron.

Las obras se extenderán por las tres cuadras del bulevar y consistirán en el reemplazo de las veredas: habrá baldosas grises y, en las esquinas, rampas de hormigón y cemento peinado.

En el bulevar se cambiarán los bancos, los cestos y los bolardos [postes destinados a impedir el estacionamiento]. Se reacondicionarán las farolas y los canteros.

"Se respetará la estructura y los materiales existentes en el lugar. La intención es dar valor a un lugar tradicional de la ciudad. Se mantendrá el adoquinado y los árboles no se tocarán. Se estima que las obras quedarían concluidas a mediados de mayo", dijo a LA NACION Lucas Salese, director general de Obras de Arquitectura de la ciudad.

También se pintarán nuevas sendas peatonales y no se modificarán los niveles de las calles y las veredas, como pasa en otras áreas de la ciudad en las que se unifican los niveles.

Proyecto original

En un principio, el gobierno preveía pavimentar las tres cuadras y reparar las veredas pero, como se dijo, la oposición vecinal hizo virar el sentido del proyecto original.

Santiago Pusso, coordinador de la asociación vecinal Basta de Demoler, había expresado: "El adoquín forma parte del paisaje urbano, además de las ventajas técnicas que ofrece. Hay lugares, como en las avenidas, que puede resultar conveniente la pavimentación, pero en las calles de tránsito lento no se justifica. Un cambio no haría más que alentar la intensidad del tránsito".

De hecho, hoy por Olleros, entre Luis María Campos y Arce, ya resulta dificultoso el tránsito hacia Cabildo, los días hábiles, por la creciente cantidad de automovilistas que usan esa vía.

En julio pasado, el Ministerio de Desarrollo Urbano porteño comunicó que, tras un acuerdo entre vecinos y profesionales, se decidió mantener el adoquinado, aunque será reemplazado por otro en mejores condiciones.

"El objetivo es preservar la identidad de esa parte de la ciudad. Se mejorará el entorno respetando las mismas condiciones", dijo a LA NACION el ministro de Desarrollo Urbano porteño, Daniel Chain. Los vecinos confían, pero vigilan cada paso de la obra

"Hay que ver qué sucede con estas reformas. Puede que salga bien como que no. Si cumplen con lo que dicen, los vecinos estaremos satisfechos", opinó Roberto Gómez, encargado de un edificio situado sobre Olleros.

Las obras fueron adjudicadas mediante licitación pública a la empresa Altote SA.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas