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Alanis Morissette, en la era de la madurez

A mediados de los 90 el mundo se rindió ante sus canciones confesionales y explosivas. A los 34 años, la cantante canadiense, ganadora de cuatro premios Grammy, viene a Buenos Aires a presentar su último disco, escrito con rabia, dolor y entereza, durante una traumática separación

Domingo 25 de enero de 2009

"Estas canciones sirvieron como válvula de escape y son una marca de este enorme período de crecimiento."

Las canciones a las que hace referencia Alanis Morissette son las de su reciente disco, Flavors of Entaglement , cuya gira sudamericana de presentación la traerá al Luna Park el próximo 12 de febrero. El lapso de madurez al que alude tiene que ver con los 13 años que han pasado desde que su disco debut para un sello grande, Jagged Little Pill , la colmó de premios e hizo que el mundo entero cantara canciones como You Oughta Know, Hand in My Pocket, All I Really Want, You Learn y Ironic .

Apenas 21 años tenía y hacía sólo uno que había dejado su Canadá natal para buscar en Los Angeles el éxito que dos discos independientes editados allí no habían conseguido, al no trascender las fronteras. Pero bastó que se juntara con el músico y productor Glen Ballard para crear esas canciones inolvidables que le valieron cuatro premios Grammy (mejor álbum y mejor canción), con 30 millones de discos vendidos en todo el mundo. Morissette reunió en sus canciones el magnetismo pop heredado de Madonna, pero con el compromiso lírico confesional de Tori Amos.

La canadiense, a los 34 años, puede jactarse de mantener fieles a los fans de sus inicios
La canadiense, a los 34 años, puede jactarse de mantener fieles a los fans de sus inicios. Foto: Archivo

Aunque en los sucesivos álbumes nunca pudo repetir ese nivel de éxito, sus trabajos posteriores fueron bien recibidos. Siempre con la marca registrada de su manera autobiográfica y tan personal de escribir canciones. El disco Supposed Former Infatuation Junkie , de 1998, marcó un récord de ventas de primera semana para una artista femenina. las canciones para ese disco, el siguiente al del gran despegue, fueron escritas luego de un viaje de búsqueda espiritual a la India al que recurrió en medio de profundos conflictos emocionales (de hecho, sentía que no volvería a grabar disco alguno).

Nacida en Ottawa, ya de pequeña Alanis se mostró interesada en la música y en la exposición. A la par de sus estudios de piano, formó parte del elenco de You Can´t Do That On Television , un popular programa de TV para chicos. Fue bulímica a los 16 años por culpa del ejecutivo de un sello que le dijo que estaba gorda para ser cantante. Hija de un padre franco-canadiense (Alan) y de una madre húngara (Georgia), la canción que abre su último disco es una síntesis de su biografía: Citizen of the Planet . Para este trabajo, Alanis buscó como socio musical al británico Guy Sigsworth, un productor de música electrónica que también trabajó con Björk. Lo escribió mientras se deshacía la relación con su novio de siempre, el actor canadiense Ryan Reynolds (la canción Straitjacket es una furibunda descripición de la ruptura), por lo que en la lírica conviven el dolor, la bronca y hasta un halo de esperanza.

La chica que en los 90 adolescentes de todo el mundo oían cantar ¿Piensas en mí cuando hacés el amor con ella? hoy, a los treinta y pico, atraviesa su etapa de madurez. Y, aunque no ha perdido la estridencia pop, mantiene principios inalterables que la convierten en una artista sensible y alejada del living la vida loca de muchas estrellas.

revista@lanacion.com.ar

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