Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Entre bailes, curanderas, recién nacidos y dandis

El dengue y sus significados históricos

Domingo 19 de abril de 2009
SEGUIR
LA NACION
0

En los últimos meses, la palabra dengue se ha instalado en la opinión pública. El dengue sobrevuela el país con las alas del mosquito Aedes aegipty y, si no se lo ve, se lo escucha.

Como ocurre cuando se repite una palabra una y otra vez, el sinsentido le gana a su significado. Así, el dengue transformado en un significante vacío toma múltiples formas: la de un mosquito, cuando en realidad ése es tan sólo su transporte; o la de un cacharro con agua estancada en un barrio precario, cuando el pequeño virus no sabe de clases y le da lo mismo hospedarse allí que en una exclusiva piscina de Puerto Madero.

A la deformación le sigue el miedo que todo sinsentido inspira. Hace casi dos siglos se ignoraba que un microorganismo podía instalarse en las personas por la picadura de un mosquito. Sólo se conocía el terror a la enfermedad "rompe huesos". Entonces, el dengue tenía otros significados, pero todos ellos se relacionan con alguno de los síntomas de la enfermedad.

Para entender el viaje etimológico del dengue, hay que seguir su ruta geográfica. Esta enfermedad se registra en la zona etíope de Africa, de donde es originario el Aedes .

De allí es la palabra "dengue", que en el idioma kimbundu se pronuncia ndengue y significa niño pequeño o crío, y, en kikongo, recién nacido.

Gracias al afán cosmopolita del hombre el dengue fue del continente negro a Europa en tiempos de las colonias y cerca de 1800 llegó a América en los barcos de esclavos.

El primer registro castellano de la palabra "dengue" aparece en la primera edición del Diccionario de la Real Academia Española, de 1780. Dengue era un comportamiento propio de la mujer: "Melindre mugeril, que consiste en afectar damerías, delicadezas, males y, a veces, disgusto". Ya en 1914, se le llamaba "melindre" a una "enfermedad febril y contagiosa".

Melindre perdura hoy en Portugal como "dengo". En Brasil se le dice "meu dengue" a los niños. En México "tenguedengue" significa remildo. En Andalucía "estar en tenguerengue" es "estar a punto de caer".

* * *

Algunos autores derivan la voz dengue de la palabra dandy , ya que los ingleses, en el siglo XVII, llamaban a esa enfermedad dandy fever porque quienes la padecían se contoneaban como esos personajes.

En Cuba el vocablo "dengué" es una bebida que ofrecen las curanderas en el culto al sol y está elaborada a base de maíz, azúcar y miel de abejas.

En los 60, el cubano Dámaso Pérez Prado, padre del mambo, creó un ritmo llamado "El dengue" que se bailaba como temblequeando.

Hoy, más allá de las etimologías, se sabe que el dengue no diferencia entre mujeres o dandis. Compromete de manera más grave a ancianos y "meu dengues". Se instala en aguas estancadas, dedicadas o no a deidades. Y si bien está en boca de todos, nadie quiere bailar a su compás.

Según los epidemiólogos, la clave para que el dengue no sobrevuele más el país es no seguirle el ritmo, sino superarlo y cargarlo del sentido que realmente tiene.

De aquí y de allá

Niño pequeño significa la palabra dengue en Africa. De allí es originario el Aedes aegypti, vector de la enfermedad, al igual que la voz dengue. En el idioma kimbundu se pronuncia "ndengue" y significa crío. En Brasil "meu dengue" se le dice a un niño pequeño.

Dandy en Gran Bretaña. Los ingleses comenzaron a llamar dandy fever a esta enfermedad en el siglo XVII, por la forma especial de andar o contornearse que adoptan quienes la padecen.

Melindre en el Diccionario de la Real Academia Española, de 1732. Allí, el dengue era definido como "Melindre mugeril". En México tenguedengue significa remildo.

Una bebida y un ritmo en Cuba . Dengue es, en la isla, una bebida que se toma en un ritual al sol. Como ritmo, es un compás que se baila temblando.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas