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El dolor que encierra un gran misterio

La muerte de 21 caballos del equipo La Lechuza, en el US Open, sacudió al ambiente de este deporte; la mayoría de los animales eran argentinos y se abrió una investigación para determinar la causa de la tragedia; se habrían intoxicado con un complejo vitamínico

Martes 21 de abril de 2009
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WELLINGTON, EE.UU. (Especial).- Nadie recuerda algo semejante. Los que estuvieron en el lugar aún no pueden creer lo que pasó. La escena mezcló dolor con desesperación. Junto a la cancha del International Polo Club, los integrantes de La Lechuza Caracas preparaban a los caballos para el encuentro contra Black Watch, clasificatorio para las semifinales. Por tratarse de un domingo, era el día con mayor asistencia de público en el US Open. Los animales comenzaron a mostrarse mareados y luego se desplomaron uno tras otro, expulsando espuma por las narices. "Caían como piezas de dominó", dijo una persona que presenció el momento trágico.

Llegaron veterinarios que intentaron salvar la vida de los caballos; les aplicaron suero en forma intravenosa e buscaron refrescarlos con ventiladores y agua. Otras personas colgaban lonas azules para evitar que la multitud contemplara la agonía de los caballos. El cuadro dramático se completó con los jugadores, petiseros y algunos espectadores que lloraban desconsolados. Un camión trasladó al resto de los animales rumbo a la Clínica equina de Palm Beach, para intentar un tratamiento más sofisticado, pero todos murieron en el camino. Ningún esfuerzo alcanzó.

Incomprensiblemente, 21 caballos de polo del equipo La Lechuza murieron en menos de dos horas. La mayoría de ellos eran argentinos. Cinco pertenecían a Juan Martín Nero, integrante de Ellerstina, el actual campeón del Abierto de Palermo, que el año pasado logró el ascenso a 10 goles de handicap. LA NACION buscó infructuosamente comunicarse con él.Un par de sus caballos había jugado el Abierto de Palermo y otro, Mini Bank, lo había comprado recientemente por 200.000 dólares. Según allegados al equipo, el valor de los animales muertos ascendería a 1,5 millones de dólares.

La Lechuza Caracas pertenece al multimillonario empresario venezolano Víctor Vargas, pero el equipo lo componen petiseros, veterinarios y tres jugadores argentinos: Nero, Guillermo Caset y Martín Espain.

¿Quién es Vargas? Es el banquero más poderoso de su país, a cargo del Banco Occidental de Descuento y presidente de la Asociación Bancaria de Venezuela. Por su cercanía al presidente Hugo Chávez algunas versiones hablaron de un posible sabotaje.

La noticia conmovió a Wellington, una comunidad acaudalada de la zona central del condado de Palm Beach, donde se encuentra el International Polo Club, un extraordinario complejo, de los mejores del mundo en su tipo. Y sin ser el polo una actividad popular en los Estados Unidos, la repercusión en los principales canales de televisión norteamericanos fue inmediata. Las versiones comenzaron a dispararse. Se habló desde un misterioso virus, en un principio, pero después las opiniones fueron de las más diversas, incluidos los maltratos a los animales y, por supuesto, el doping.

Scott Swerdlin es uno de los miembros de la Clínica equina Palm Beach, un hombre muy vinculado con el polo en los Estados Unidos, y cuando le preguntaron por qué no había controles más severos para proteger a los caballos del posible abuso de drogas, contestó: "No se solicita un control antidoping porque el polo siempre fue un juego de caballeros. Siempre se trató de jugar por la gloria y no por el dinero".

El Departamento de Agricultura del estado de Florida y la Asociación de los Estados Unidos de Polo intervinieron en el caso y se abrió una investigación que es llevada adelante por la autoridad máxima policial del distrito de Wellington, Greg Richter, que, en declaraciones al Palm Beach Post , comentó: "Queremos saber si se trató de una muerte accidental o de un envenenamiento". Los caballos fueron trasladados a un laboratorio agrícola en Florida para que se realizaran las necropsias.

La especialista Teri Jonshon, del laboratorio In Kissimmee, dijo: "Siendo una toxina o un veneno es prematuro determinar si su uso fue deliberado o no".

James Belden, médico de La Lechuza, desestimó la posibilidad del uso indebido de drogas en una entrevista con la NBC: "Pensamos que es una intoxicación de algo que consumieron. Nunca usamos anabólicos ni esteroides porque el equipo, además, compite en Inglaterra, donde estas drogas están prohibidas", comentó el veterinario, que ejerce la profesión desde hace 50 años, pero que no viajó a los Estados Unidos. El veterinario que acompañó al equipo en esta oportunidad es Félix Crespo, de 54 años.

Una de las versiones indica que a los caballos se les suministró un complejo vitamínico para estimular la respiración, al que se le añade selenio, sustancia que se administra en dosis mínimas por su peligrosidad (ver aparte).

Los caballos de la mayoría de los equipos comenzaron a jugar esta temporada, en febrero, y estaban actuando en el tercer certamen de la triple corona norteamericana, que está compuesta por la Whitney Cup, la Gold Cup y el US Open.

El hecho vuelve a poner sobre el tapete un debate que viene despuntando en el ambiente del polo: si debe haber controles antidoping. Se coincide en que son necesarios, pero difíciles de poner en práctica. Algunos, incluso creen que también debería haber control antidoping para los jugadores.

Los torneos en los Estados Unidos son una de las principales fuentes de ingreso para los polistas argentinos, reconocidos como los mejores del planeta. La investigación que está en marcha por la muerte de los caballos amenaza con poner en jaque muchos intereses.

Un torneo en el que las figuras son todas argentinas El US Open es el torneo de polo más importante del mundo fuera de la Argentina. Juegan ocho equipos y 15 de los 32 jugadores que participaban este año son de nuestro país: Gonzalo, Facundo y Nicolás Pieres; Juan Martín Nero, Guillermo Caset y Martín Espain, Ignacio Figueras, Eduardo e Ignacio Novillo Astrada, Francisco Bensadón, Mariano Aguerre, Cristian Laprida (h.), Lucas Criado, Pablo Mac Donough y Matías Magrini.

Preocupación en la Sociedad Protectora de Animales La muerte de los caballos tuvo gran repercusión en los Estados Unidos, y no sólo en los medios. A tal punto que la Sociedad Protectora de Animales de ese país, de gran influencia social y política, transmitió su preocupación por el tema.

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