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"Hay piedras que obstruyen el diálogo de católicos y judíos"

Poco antes del viaje del Papa a Israel, el rabino jefe de Roma critica la beatificación de Pío XII

Miércoles 06 de mayo de 2009
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Elisabetta Piqué Corresponsal en Italia

ROMA.- Riccardo Di Segni, rabino jefe de Roma, cree que el proceso de beatificación de Pío XII, un papa que, a su juicio, se ha comportado de modo "éticamente incorrecto", es "una piedra que obstruye el diálogo" entre judíos y católicos.

Poco antes del primer viaje de Benedicto XVI a Tierra Santa (desde pasado mañana hasta el 15 de este mes), Di Segni recibió a LA NACION en su despacho de la sinagoga de Roma. Director desde 1999 del Colegio Rabínico Italiano, autor de varios libros y licenciado en medicina, opina que Eugenio Pacelli (1939-1958), un papa que la Iglesia Católica quiere elevar al honor de los altares, "se mostró indiferente ante la Shoah[el Holocausto]".

"Pensando sólo en términos romanos, una cosa que los judíos no somos capaces de comprender, por utilizar una palabra educada, es por qué motivo el tren que partió de Roma a los campos de concentración nazi no fue detenido. Hubiera bastado una llamada telefónica del Vaticano para lograrlo", dice Di Segni. Aludió así al célebre episodio de la deportación de 1022 judíos romanos del gueto -entre los cuales había unos 200 chicos-, ocurrida el 16 de octubre de 1943, cuando él, que es clase 1949, todavía no había nacido.

Di Segni atacó la semana última muy duramente a Benedicto XVI por haber apoyado la conferencia Durban II de las Naciones Unidas contra el racismo: "Es la enésima iniciativa incauta del Pontífice, que se suma a la lista de precedentes resbalones en las relaciones con el judaísmo", indicó, en declaraciones a un medio italiano.

Durante la entrevista con LA NACION, sin embargo, el rabino jefe de Roma se muestra algo más diplomático. Intenta, incluso, relativizar tanto el escándalo por Richard Williamson, el obispo británico lefebvrista, negador del Holocausto, a quien el Papa le levantó la excomunión, como la rehabilitación de la misa en latín, que contiene una oración del Viernes Santo en la que se llama a la conversión de los judíos. "Estos dos incidentes son un efecto colateral del intento del Papa de reconciliarse con los lefebvristas, que son el verdadero problema. La Fraternidad San Pío X es una organización que, ideológicamente, ha rechazado todas las posiciones aperturistas derivadas del Concilio Vaticano II, incluida la nueva relación con los judíos. Así que reconciliarse con este grupo sin condiciones podría significar poner en tela de juicio el Concilio y todas las aperturas que derivan de él. Es esto lo que le criticamos al Papa, no el caso Williamson. Williamson ha sido sólo el aspecto mediático. Hemos pedido una aclaración al Papa, y el Papa nos la ha dado, asegurando muy claramente que no se dan pasos atrás respecto del Concilio Vaticano II. Pero ha habido un lapso absolutamente equívoco. El propio Papa reconoce que, en el terreno decisional y mediático, la Iglesia se ha comportado de manera torpe", dice.

-Otro problema es la beatificación de Pío XII, que la mayoría de los judíos rechaza por considerar que no hizo lo suficiente para salvar a los judíos del Holocausto. ¿Usted qué piensa?

-La beatificación de Pío XII, que, por cierto, algunos judíos "pacellianos" también apoyan, es una cuestión que a la mayoría de la opinión pública hebrea no le gusta y que se alza como una piedra que obstruye el diálogo. Porque si nos ponemos a discutir del pasado, no se resuelven los problemas del presente ni del futuro. El problema de Pío XII nace de la lógica católica que vuelve intolerable pensar que un papa haya podido comportarse de un modo éticamente incorrecto y que se haya mostrado indiferente ante la Shoah. El que sea intolerable para el mundo católico pensar que eso haya podido ocurrir empuja a muchos a tratar de rehabilitar la figura de Pío XII. Nuestra percepción es radicalmente diferente.

-Por lo que dice, intuyo que usted no es "pacelliano"...

-No, absolutamente no.

-¿Algunos de sus familiares vivieron en Roma en esos años horribles?

-Mis padres, mi hermano, mi hermana... Toda mi familia vivía en Roma, y logramos escapar en septiembre de 1943. Si nos hubiéramos quedado en Roma, habríamos sido capturados y enviados a Alemania. Hubiera bastado un telefonazo del Vaticano para lograrlo.

-¿Qué espera del viaje del Papa a Israel?

-El viaje a Israel es importante por muchos motivos. Para empezar, supone sumergirse en una realidad compleja, y eso es algo que este papa hace de manera respetuosa, a diferencia del primer papa que fue allí...

-¿Se refiere a Pablo VI?

-Sí, Pablo VI viajó a Israel con ánimo hostil. Evitó relacionarse con los representantes del Estado de Israel. Muy distinto fue Juan Pablo II, que hizo grandes gestos de reconciliación. Ahora es importante que Benedicto XVI le tome el pulso a una situación que siempre está al borde de empeorar aún más. Es importante que el Papa comprenda la amenaza que para Israel representa Irán, una amenaza que no es ninguna broma porque significa una Shoah nuclear.

El personaje

RICCARDO DI SEGNI Rabino jefe de Roma

Edad: 59 años.

Familia: es casado, tiene tres hijos y primos hermanos en Buenos Aires.

Profesor: desde 1974, enseña en el Colegio Rabínico Italiano.

Hombre de prensa: integra el comité de redacción de varias revistas culturales. Es autor de una guía de las reglas alimentarias en el hebraísmo.

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