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Lanzan créditos hipotecarios para atraer a la clase media

Se accede demostrando ganar desde $ 2000 mensuales y comprometiendo hasta 40% del ingreso

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LA NACION
Miércoles 27 de mayo de 2009
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El Gobierno se comprometió a volcar hasta US$ 1600 millones de los aportes previsionales que administra la Anses para regenerar líneas de crédito para la construcción, ampliación, terminación o compra de viviendas nuevas o usadas en condiciones tales que la financiación esta vez quede al alcance de la clase media.

Lo hizo ayer al suscribir con el Banco Hipotecario (con su accionista privado, el grupo IRSA) un acuerdo de asociación por 3 años que, de resultar, permitiría que 40.000 familias accedan a una vivienda o cambien su actual propiedad, según destacaron la presidenta Cristina Kirchner y el presidente de esa entidad, Eduardo Elsztain.

El acuerdo fue anunciado en un acto con aires de campaña, que tuvo desde papelitos y globos celestes y blancos hasta la entrega a la mandataria de una mesa que era utilizada por Eva Perón en la fundación que llevaba su nombre y viajará próximamente a la Casa Rosada. Se omitió decir que también la había usado José López Rega en su polémico paso por Acción Social en los años 70. Pero no dejó de llamar la atención la ausencia de los empresarios que, hasta hace pocas semanas, pugnaban por ocupar los mejores lugares de la platea ante cada anuncio presidencial (ver aparte).

Cristina Kirchner, Sergio Massa, Eduardo Elzstain y Amado Boudou, ayer en el Banco Hipotecario: globos y volantes de la Asociación Bancaria para el anuncio
Cristina Kirchner, Sergio Massa, Eduardo Elzstain y Amado Boudou, ayer en el Banco Hipotecario: globos y volantes de la Asociación Bancaria para el anuncio. Foto: LA NACION / Fabián Marelli

"El crédito para tu casa", según el clip promocional difundido ayer y que armó el publicista oficial Fernando Braga Menéndez, intenta privilegiar la construcción de viviendas para apuntalar a ese golpeado sector de la economía en momentos en que la crisis global y los problemas domésticos paralizaron la obra privada.

Para hacerlo, ofrece a los interesados en ponerse a construir su casa la menor tasa de interés (10% anual fija en pesos), el mayor plazo para el repago (20 años) y la financiación total (100%) de la obra, siempre que aporten un terreno a su nombre.

Por el contrario, quien quiera comprar una vivienda usada deberá pagar por el crédito el costo más alto (19,96% anual), devolverlo en menor plazo (hasta 10 años) y se le financiará sólo hasta el 70%, ya que se trata de una operación que no tiene mayor impacto en la actividad económica, por lo que se busca desalentarla.

Un anuncio en época de elecciones. Foto: LA NACION / Fabián Marelli
Un anuncio en época de elecciones. Foto: LA NACION / Fabián Marelli
Un anuncio en época de elecciones. Foto: LA NACION / Fabián Marelli
Un anuncio en época de elecciones. Foto: LA NACION / Fabián Marelli
Un anuncio en época de elecciones. Foto: LA NACION / Fabián Marelli
Un anuncio en época de elecciones. Foto: LA NACION / Fabián Marelli
Un anuncio en época de elecciones. Foto: LA NACION / Fabián Marelli
Un anuncio en época de elecciones. Foto: LA NACION / Fabián Marelli
Un anuncio en época de elecciones. Foto: LA NACION / Fabián Marelli
Un anuncio en época de elecciones. Foto: LA NACION / Fabián Marelli
Un anuncio en época de elecciones. Foto: LA NACION / Fabián Marelli
Un anuncio en época de elecciones. Foto: LA NACION / Fabián Marelli
Un anuncio en época de elecciones. Foto: LA NACION / Fabián Marelli

"En el caso de la construcción, cuando se aprueba la financiación el tomador del crédito se lleva el 20% del total del préstamo para dar comienzo a la obra. Y a medida que trae las certificaciones de avance, se van liberando tramos del 20% para que continúe. Además, cuenta con un año de gracia para empezar a pagar la cuota, porque es el tiempo que se calcula que tarda la obra en terminarse o estar muy avanzada", explicó Diego Bossio, un economista que trabajó en la concepción del plan y es uno de sus garantes: es director del Hipotecario en representación del Estado, pero en dos meses pasará a ser su vicepresidente 2°.

Los préstamos estarán destinados para vivienda única y de uso permanente y con una superficie cubierta máxima no mayor a 120 metros cuadrados. Es decir, nuevos propietarios u otros que tengan vivienda única y pretendan cambiarla o ampliarla.

Montos máximos

El monto máximo variará según el destino: habrá hasta $ 300.000 para construcción o compra y hasta $ 150.000 para ampliación o terminación de vivienda ya existente.

La flexibilización de las condiciones de otorgamiento (computarán hasta el 40% del ingreso familiar para la cuota) permitirá que precalifiquen las familias que ganen de $ 2000 para arriba al mes. Claro que, en ese caso, el total del crédito a obtener varía de $ 51.500 a $ 68.500 (según se trate de compra de vivienda usada o construcción), montos que no permiten ilusionarse con adquirir o construir nada superior a 40 metros cuadrados y en ubicaciones no muy valoradas, y se devolvería en 240 cuotas fijas de, al menos, $ 845 al mes.

Por eso conviene tener en cuenta los ejemplos de cuota e ingresos mínimos para préstamos de hasta $ 150.000 para proyectar mejor las posibilidades de cada familia interesada.

Los fondos saldrán del reestatizado sistema de jubilaciones y pensiones. El acuerdo suscripto ayer prevé que la Anses comenzará colocando en el Hipotecario un plazo fijo por 300 millones de dólares, que, una vez que el banco monetice (transforme en créditos) recuperará bajo la forma de un título de deuda a 10 años (cédula hipotecaria en dólares) que se ofrecerá al mercado con una tasa fija del 2% anual, pero, muy probablemente, termine integrando en su totalidad el organismo público.

El plan prevé que la Anses aporte el equivalente a otros US$ 650 millones en 2010 y 2011, aunque la moneda en que lo haga podrá ser revisada. "Lo hacemos en dólares para defender los fondos de los jubilados. Que quede bien claro", enfatizó el director general de la Anses, y novel director del Hipotecario, Amado Boudou.

La lógica que usó para justificar la elección de moneda es extraña: parece suscribir la tesis de devaluación progresiva del peso que rige en el mercado. El riesgo de descalce monetario (el banco se fondea en dólares, pero prestará y cobrará en pesos) correrá en principio por parte del Hipotecario. Pero el plan es "transferirlo al Banco Central", reconocieron en la Anses, aunque no había autoridades del ente monetario para certificarlo.

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