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"La mayoría de los músicos es idiota"

Gene Simmons, el líder de Kiss, habla en forma exclusiva del nuevo CD y del debut en el cine del grupo

Domingo 11 de octubre de 1998

LOS ANGELES (Especial para La Nación ).- Gene Simmons tiene la voz profunda y pausada como pocos. Una voz que desentona con sus botas de serpiente plateada, su pechera escarlata y su maquillaje kabuki blanqui-negro que supo hacer de Kiss un verdadero icono cultural de la década del setenta.

Este hombre, enfundado en su vampiresco traje de murciélago, es el artífice del regreso de este grupo. Como si hubiera apretado la tecla de "rebobinado" y vuelto la historia hasta llegar a 1978.

Después de veinte años, la primera formación de la banda ha regresado a la ruta con un nuevo álbum, "Psycho Circus", creado por los cuatro miembros originales, aquellos mismos Gene, Paul, Ace y Peter que alguna vez, en Nueva York, empezaron el sueño del grupo de rock´n roll.

Simmons: "Me molesta que la imagen del rock´n roll esté acompañada de oscuridad, alcohol y drogas"
Simmons: "Me molesta que la imagen del rock´n roll esté acompañada de oscuridad, alcohol y drogas". Foto: Archivo / Kaminetzky

Con tacones de plata y labios pintados de negro, el circo psicótico descorre el telón.

"La historia de Kiss es la historia de una familia -dice Gene Simmons a La Nación , pocos días después de la aparición en la bateas de "Psycho Circus"-. Siempre lo fuimos y siempre nos sentimos así, excepto porque en los años setenta, poco tiempo despúes de comenzar, estábamos rodeados de cosas demasiado estúpidas: alcohol, drogasÉ Cuando eso sucede, en cualquier relación humana, sea un matrimonio, una familia, una banda de rock«n roll o lo que sea, se quiebra todo. Si alguien no lleva una vida saludable, empieza a quebrar los límites, a perder la noción de lo que está bien y lo que está mal, puede enojarse con vos, pelearte día y noche, robarte y hasta matarte. Deja de ser quien era para convertirse en tu enemigo. Por eso nos separamos los cuatro miembros originales de la banda."

-Paul (Stanley) y vos, siempre fueron los continuadores de la leyenda, los que siguieron dándole vida al grupo...

-Sí, en esa época, Ace y Peter estaban muy rodeados de drogas y de alcohol, entonces Paul y yo pensamos que lo mejor era huir de eso. Jamás estuvimos de acuerdo con la idea de que para ser una banda de música teníamos que drogarnos. Kiss tiene el sentimiento que reina en los Juegos Olímpicos, tenemos amor, orgullo y respeto por los fans y por nosotros, eso siempre estuvo claro, y las drogas te sacan ese respeto. Somos como un equipo de fútbol en el mundial, estoy seguro de que la gente en la Argentina va a entender esa idea. Si el equipo es fantástico, pero hay uno, aunque sólo sea uno, que consume drogas, ése es el que le va a costar la medalla al resto; nunca van a poder ganar un partido.

-Pero, finalmente, acá están de vuelta, jugando otros 90 minutos...

-¡Claro! En realidad todo empezó otra vez cuando, un tiempo atrás, fuimos convocados por la MTV para hacer un show unplugged. La idea nos fascinó, y terminamos tocando juntos, sintiendo que el espíritu era el mismo y que las cosas eran muy diferentes: estábamos felices, saludables, sin ninguna sustancia estúpida que nos pusiera límites, porque fundamentalmente Kiss es así, no tiene límites. Así que comenzamos a pensar "Hummm, tal vez deberíamos volver a juntarnosÉ", y así fue porque ese espíritu de familia que siempre estuvo entre nosotros sigue y siguió estando durante todos estos años; somos muy compañeros.

-El tema de las drogas, si bien no es una constante, dejó a muchos músicos a mitad de camino. Kiss parece ser una excepción, tal vez junto con Aerosmith, que también resurgió después de una época de adicciones fuertes...

-El problema es que la mayoría de los músicos es idiota. Cuando son pobres y desconocidos, hacen cualquier cosa para ser famosos y ricos, para ser estrellas de rock. Y una vez que llegan ahí, caen en el vacío de las drogas y, pasado un tiempo, terminan otra vez siendo nadie. No puedo entender demasiado esa estupidezÉYo quiero saborear la comida, quiero hacer el amor con una mujer, quiero oler los perfumes que me rodean, tocar las superficies y reconocerlasÉ Creo que lo que más amo son las mujeres, me encantan. Pero si estoy con una y me doy cuenta de que usa drogas, aunque sea algo insignificante, está terminado, chau, bye-bye, no quiero saber más nada con ella. Y eso es porque yo tengo un concepto muy alto de lo que es la vida, de estar vivo. Por eso me molesta que a veces la imagen de lo que es el rock´n roll esté acompañada de oscuridad, de alcohol, drogas. Los músicos que hacen eso no merecen estar donde están, tan arriba; no merecen ser populares. Y lo que es aún más triste de todo eso es que ya no quedan muchos grandes; no hay más The Who, no hay más Beatles, no hay más Jimi Hendrix, no hay más Led Zeppelin, no hay más ElvisÉ De las bandas grandes de los años setenta sólo quedamos los Stones y Kiss.

-¿Cómo podrías definir este nuevo álbum?

-Creo que "Psycho Circus" capta plenamente el espíritu de otro disco que hicimos hace muchos años, "Destroyer". Por supuesto que no en el nivel de las letras, porque ya no queremos hacer una canción como "Detroit Rock City", pero este disco respeta ese espíritu. Es música honesta para gente honesta. Cuando llegó el momento de empezar a grabarlo, pensamos en qué ocurriría si este disco, una vez editado, no tuviera la repercusión que nosotros esperábamos. Y la única respuesta posible fue: "Bueno, ojalá así sea, pero si no, igual está bien para nosotros", porque presentamos a nuestros fans lo mejor que podemos darles: música.

El merchandising de Kiss

Que "Psycho Circus" es algo más que un CD está totalmente claro. Es la vuelta a una estética, es un concepto entero, es la ansiedad de la presentación de un nuevo show y es, a la vez, una marea de merchandising que llamó la atención de la prensa y generó más de un comentario áspero acerca del regreso.

Conjuntamente con la aparición de "Psycho Circus", la banda lanzó una nueva línea de muñecos, una serie de cómics, una tarjeta de crédito, una página en Internet a la que se puede suscribir por 20 dólares, una película, una línea al estilo 0-600, dos videos y un auto, el "Kissmobile", un convertible deportivo valuado en 75.000 dólares y que, además de lucir al mejor estilo de la banda, cuenta con algunos detalles que lo hacen el auto oficial del grupo:una consola de 12 canales, 275 vatios de potencia amplificadora, micrófono inalámbrico, un compartimiento para bajo y dos para guitarra.

-Tal vez una de las cosas más comentadas de este regreso de Kiss es la enorme cantidad de merchandising que lanzaron para esta gira.

-Sí, probablemente. Pero no es una cuestión de dinero, porque obviamente estamos llenos de dinero, sino que se trata de hacer más. Cada día nuevo de mi vida quiero más. Ahora, ¿necesito el dinero? No, la idea es que éste es mi trabajo, debo estar en un escenario y debo montar un espectáculo de mí mismo. Por eso el auto, por eso el video 3D, por eso la película, por eso todo. Siempre damos más, y de eso es de lo que se trata Kiss. Hace mucho tiempo, había una famosísima golosina americana que se llamaba Jack in the Box ( algo así como nuestros chocolatines Jack), que se caracterizaba porque, precisamente, además de la golosina en sí, cuando lo abrías te encontrabas siempre con alguna sorpresa. Bueno, así somos nosotros también.

-¿Cómo surgió la idea de la película?

-Es la historia de cuatro adolescentes que hacen cualquier cosa por ver a su banda de rock, que obviamente es Kiss. Yo creo que habrá miles de chicos que van a identificarse con esta película, y adultos que van a volver a su época de adolescentes y recordarán lo que hicieron por ver a su grupo de música favorito.

El film se llamará "Detroit Rock City", y es una comedia dirigida por Adam Rifkin, que escribió "Un ratoncito duro de cazar" y "Small Soldiers" (pequeños guerreros) .

"Me estoy ocupando de la producción de la película" -dice, como si fuera un chico hablando de su última aventura-. Es un proyecto excitante, porque es nuestro debut cinematográfico." Pero, realmente, no hay nada que Kiss no pueda hacer.

Así, rotundo, termina. El tema elegido para la difusión de este disco comienza con la frase: "Hola, aquí estoy, aquí estamos, bienvenidos al show". Y no se trata de un cumplido, sino del mejor anuncio del regreso.

Valeria Agis

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