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Poner el cuerpo para contar buenas historias

Carlo Argento, entre Kafka y Carne de Crítica

Domingo 21 de junio de 2009
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"Estoy siempre acomodando las fichas del tablero porque el teatro no es rutinario, todos los días cambia el ritmo", dice Carlo Argento, este actor de ojos brillantes y gestos infinitos que actúa, dirige, estudia y prepara nuevos proyectos.

Podría resultar agotador si no fuera porque lo mueve y sostiene una gran pasión por contar historias. En la actualidad, protagoniza La metamorfosis: el cambio final , los sábados, a las 20.30, en el Borges. Además, dirige Subió la carne , los viernes y sábados, a las 23.30, en La Comedia -una creación colectiva del grupo Carne de Crítica, que él integra junto a Claudio Pazos y Francisco Pesqueira desde hace siete años-.

Argento nació un 13 de diciembre en Sarandí, Avellaneda, hace 42 años y recuerda que su interés por el arte comenzó a los seis años. "Mi viejo me preguntó qué instrumento quería tocar: pedí un piano y él me regaló una guitarra -ríe-. Ahora lo entiendo. No era tan fácil comprar un piano".

Es el protagonista del unipersonal La metamorfosis: el cambio final, y director de Subió la carne, varieté de su grupo Carne de Crítica
Es el protagonista del unipersonal La metamorfosis: el cambio final, y director de Subió la carne, varieté de su grupo Carne de Crítica.

Su necesidad de expresarse era tan evidente que comenzó a ir a clases de gimnasia artística y más adelante se recibió de profesor de educación física, disciplinas que aportaron un plus a su crecimiento sobre el escenario. "Aunque hice la secundaria en un industrial y por un tiempo se cortó la veta artística, en el último año agarré el diario, empecé a buscar y encontré un espacio para estudiar actuación en la calle Corrientes", dice Argento. Y recuerda entre risas que en el colegio no confesó nunca que había descubierto su gran pasión. "En un industrial de varones, imaginate...era como fuerte", ironiza.

En la actualidad disfruta de que sus ex compañeros acudan a ver sus obras y reconozcan su trabajo. "Al entorno siempre cuesta decirle que vas en serio", confiesa el actor. "A veces el hecho de ensayar no les parece un trabajo aunque sean muchas las horas que uno le dedica a esto", comenta con seriedad.

Los inicios

El primer contacto con el público lo tuvo a los 19 años y desde entonces nunca abandonó esa sensación de plenitud que lo invadió en aquel momento.

Llegaron así tres años de estudio de la mano de Rubens Correa. La fiesta del hierro , de Roberto Arlt, fue su primer trabajo profesional y significó un gran orgullo que el mismo Correa lo convocara. "Que me llame mi profesor fue una gran emoción porque era mi maestro", rememora.

Más tarde, el maestro lo invitó a integrar el elenco de Los siete locos, en el Cervantes, que significó para Argento "entrar por fin por la puerta grande".

Además, destaca su participación por esos años en Marat-Sade, donde fue dirigido por Rubén Pires, con quien también trabajó en Los indios estaban cabreros. "Tengo los mejores recuerdos de esas experiencias", asevera el actor.

Tal vez el proyecto íntimo y personal más ambicioso sea el de sostener y potenciar el trabajo de su grupo Carne de Crítica. "Siempre pensamos en que si no nos llaman, igual hacemos lo nuestro -afirma-. Con Claudio y Francisco llevamos cinco espectáculos, cada vez con mejores resultados, más público y mejores críticas".

Su forma de mirar el mundo sobre la base sólida del humor dispara, fundamentalmente, sobre las instituciones. "El nuestro no es un humor común ni liviano sino crítico -detalla-. Nos metemos con temas profundos como los vínculos, la homofobia, la discriminación... lo hacemos seriamente pero con humor, que es nuestra forma de abordarlos".

El actor y director, que nunca se detiene, sigue estudiando -hace un curso de puesta en escena con Rubén Szuchmacher- y asumiendo propuestas. Por estos días comenzó los ensayos para Azares del Quijote y Gardel, con dirección de Silvia Vladimivsky, que protagonizará junto a Iván Espeche, en el Cervantes. Todo con la misma energía y adicción a la profesión.

Paula Gingins

Perfil

Como actor y/o bailarín. La metamorfosis: el cambio final; El nombre, otros tangos II; Los sueños de Shakespeare; Bodas de sangre; Van Gogh; La Duarte; Emma Zunz; Kolbe; La metamorfosis; Los indios estaban cabreros; Once corazones; Marat-Sade; Los siete locos.

Como director. Subió la carne; Lo frío y lo caliente; Correte que chorrea; Aguachenta; Dignos de lástima; Carne de crítica.

En televisión. Aquí no hay quien viva; Amor mío; PH; Chiquititas; Milady; Cebollitas; Aroma de violetas; Instantáneas.

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