Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Fiscales voluntarios, los otros ganadores del acto electoral

Más de 25.000 personas sin filiación partidaria sumaron su aporte para custodiar las urnas

Domingo 05 de julio de 2009
0

Mercedes Manfroni LA NACION

Hace un año y medio, Javier Fraga, un comerciante del partido de Tres de Febrero, entró al cuarto oscuro para votar por quien quería que sucediera a Néstor Kirchner en la presidencia de la Nación. No fue tan fácil. Faltaban boletas del partido opositor que pensaba elegir. "Cuando me quejé el presidente de mesa me dijo que votara a otro", protestó Fraga. Como no había fiscales del partido opositor para reponer las boletas y, tras mucho insistir, a Fraga lo dejaron votar en otro cuarto oscuro.

"Cuando salí de la escuela vi que habían boletas de la oposición desparramadas por toda la calle. Sentí mucha impotencia, nunca me había pasado algo así", dijo Fraga, que hoy tiene 61 años. Aquel día, a las 19, Cristina Kirchner cantaba victoria.

Ese hecho fue determinante para que, en las elecciones del domingo último, Fraga decidiera anotarse como fiscal electoral, por primera vez en su vida. Como él, más de 25.000 argentinos sin filiación partidaria ni militancia política de ningún tipo tomaron la misma decisión. Su objetivo primordial: "Cuidar el voto".

Tres veces más

En las últimas elecciones se triplicó la cantidad de fiscales respecto de los comicios de 2007.

Por ejemplo, el Acuerdo Cívico y Social (ACyS) logró reunir 60.000 fiscales, de los cuales 10.000 fueron voluntarios apartidarios. Unión Pro, en tanto, convocó cerca de 50.000 (15.000 independientes) en la provincia de Buenos Aires y en la Capital.

"A partir de 2001 hubo una fragmentación de los partidos políticos. Al dividirse tanto terminaron con la militancia y, consecuentemente, con los fiscales", dijo Mauricio Bargach, coordinador de la fiscalización del ACyS, al explicar por qué la convocatoria de fiscales fue central en la campaña electoral. "Nosotros supimos interpretar esta cuestión y recurrimos a acuerdos con gente independiente", agregó.

Y funcionó. Como resultado de la publicidad que hicieron los partidos opositores para convocar fiscales y la ayuda prestada por organizaciones no gubernamentales como Argentina Ciudadana, Foro Republicano y Padrinazgo de las Urnas por Un Día, los ciudadanos apartidarios se acercaron a los partidos políticos: no para afiliarse, pero sí para ofrecer su colaboración en el control de los comicios. Según la ley electoral, un ciudadano no puede ser fiscal sin la autorización de un partido político, por eso es fundamental su intermediación.

"Me daba lo mismo ir por un partido o por otro. Lo único que quería era cuidar los votos de todos", confesó Rosario Lascombes, de 25 años, empleada en un consultorio oftalmológico.

A partir de la experiencia del domingo último se convenció de que "si uno no está, pasa cualquier cosa". Para dar un ejemplo contó un episodio del que fue testigo en la escuela de Bella Vista, en la que fue fiscal: "Cuando la presidente de mesa entró al cuarto oscuro las dos fiscales del Frente para la Victoria empezaron a poner boletas de su partido en la urna. Las tuve que frenar" y agregó: "Dos años atrás hubiera creído que ser fiscal era sinónimo de perder un día. Pero fue al revés, me sentí muy útil y aprendí mucho".

La gripe A no logró paralizar a la mayoría de los voluntarios que se habían comprometido para cuidar las urnas. Ni siquiera a María Sara Uranga, embarazada de seis meses. "Llevé barbijo, pero no tenía idea qué era lo que pasaba con la gripe A, porque hasta el lunes no dieron toda la información que había", comentó Uranga, que ahora teme por su salud y la de su bebe.

Familia unida

En muchos casos, el compromiso cívico se vivió en familia. Yarela Guirela, de 30 años, vive en Morón, es secretaria y estudia teatro. Por la radio se enteró de una ONG que capacitaba fiscales. Inmediatamente se contactó con ellos vía Facebook y sumó a la contienda a sus dos hermanas y a su madre, de 50 años. "Nos unió muchísimo la experiencia", confesó Yarela.

Agustín Etchebarne, presidente de Foro Republicano, una asociación civil que capacitó a 1500 fiscales, está convencido de que "dos factores que determinaron la participación de tanta gente fueron el mensaje de confrontación del gobierno y el conflicto con el campo".

Por eso, también desde las entidades rurales se promovió la fiscalización de las elecciones y capacitaron a 900 voluntarios en la Capital y el interior.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas