Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan
Ver página en pdf

El perfil

Diego Bossio, nuevo custodio de la mayor caja del kirchnerismo

Enfoques

Trabajador y ambicioso, incluso en el terreno político, tras la derrota K este economista de 29 años pasó a las ligas mayores al convertirse en director ejecutivo de la Anses, el organismo que el Gobierno transformó en pieza clave de su esquema de decisiones

Por   | LA NACION

Es un técnico que apunta a participar en política y no un político que quiere aprender lo técnico". Según un funcionario del Banco Hipotecario que lo conoció en los últimos meses, esa frase bien podría definir a Diego Bossio, el economista de 29 años que desde enero de este año es director de esa entidad crediticia y, desde el miércoles último, director ejecutivo de la mayor caja pública del país: la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses). Según quienes lo conocen desde hace bastante más que unos meses, la cosa es más simple: Bossio tiene claras aspiraciones políticas y, desde muy joven, su ambición es integrar sus conocimientos al desarrollo de una carrera que lo lleve a puesto de poder.

Su desembarco en el Gobierno nacional, fruto de haberse involucrado fuerte en cada puesto que tuvo y de una historia de oportunas vinculaciones políticas y personales, no representa algo menor en esa búsqueda. El organismo al que llega Bossio se transformó en los últimos meses en un instrumento fundamental de las decisiones políticas del kirchnerismo, aunque también en blanco de las críticas de la oposición, que reclaman una transparencia hasta ahora ausente. La transformación ocurrió por aquella repentina decisión oficial de eliminar a fines de 2008 el sistema jubilatorio de capitalización.

Desde entonces, la Anses gestiona con amplia injerencia de la política, pese a las promesas de autonomía para el organismo, un conjunto de activos por un valor de algo más de 102.000 millones de pesos, heredados en su mayor parte de la estatización de los ahorros de los afiliados al desaparecido sistema.

¿Quién es este economista nacido en Tandil en septiembre de 1979, de quien muchos destacan la inteligencia y la intuición? ¿Cuánto influyó, para que su voz llegara a ser escuchada en Olivos, su matrimonio con Valeria Loira, funcionaria de alto rango en la Sindicatura General de la Nación, Sigen (dato que, por cierto, revela una situación que genera controversia), y de estrecha confianza de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner? ¿Quién es este recién llegado a un cargo nacional, promovido al nuevo puesto cuando, tras la constatación de la pérdida de respaldo popular, el Gobierno pareció cerrarse sobre sí mismo con cambios en el Gabinete que sólo representaron un enroque de piezas en el tablero del poder?

La carrera de Bossio como economista comenzó en la consultora Exante, que dirige Aldo Abram. Pero allí estuvo poco tiempo: dejó su puesto de analista junior para ser jefe de asesores del entonces senador mendocino Celso Jaque, a quien acompañó en la gestión de la gobernación hasta fines de 2008. Trabajó en un despacho pegado al del dirigente cuyano hasta que recibió un llamado de la Presidenta. En Olivos, ella le dijo que lo quería como director del Banco Hipotecario en representación de las acciones del Estado. En la entidad tuvo actividad full time hasta que días atrás se anunció su nuevo destino.

Bossio no abandonará, de todas formas, el Banco Hipotecario, donde cultivó una buena relación con su presidente, Eduardo Elsztain. Aunque con menos dedicación, seguirá como director "ad honorem". Esto, según algunas fuentes, le dejaría abierta la puerta para una eventual carrera en el banco.

Su deseo de actuar en política viene de tan lejos como lo permite su juventud. Hasta Abram, que lo recuerda por su capacidad de aprender rápido las tareas, afirma que en la época en que pasó por Exante -entre 2003 y 2004- se mostraba muy interesado en participar en ese ámbito.

Recibió formación política en la Fundación Contemporánea, una entidad que impulsó a Jaque desde su etapa en el Senado de la Nación y le aportó para la gestión algunos de sus jóvenes. El año pasado, la Fundación -que se define como peronista y seguidora de la doctrina social de la Iglesia- decidió su alejamiento de la gestión del gobernador, en rechazo a su identificación con el kirchnerismo. "Nos abrimos porque las ideas de la gobernación no son las nuestras", explica sin dramatismo pero con firmeza Simón Bestani, presidente honorario de la institución, que se dedica desde 1992 a la formación de líderes políticos en la ciudad y en la provincia de Buenos Aires, y en Mendoza. "El se formó aquí, es un joven muy capaz y tiene buena intuición política y técnica", destaca Bestiani de Bossio.

Hacia lo alto del poder

El paso por la Fundación le ofreció a Bossio la cadena de contactos que lo llevaron adonde está hoy. Dirigentes de la Contemporánea le presentaron a Jaque. Y el paso de este político por el Senado le hizo conocer a la mujer de la que se enamoró.

Loira -con quien se casó el año pasado y con quien pronto serán padres- era entonces asesora de Fernández de Kirchner, que ocupaba una banca por la provincia de Santa Cruz. Fue en el Palacio Legislativo donde conoció a la Presidenta.

Con Néstor, aseguran, nunca se sentó a conversar sobre sus ideas.

Hay una anécdota que no los vincula directamente, pero es testimonio de la juventud de Bossio. El hecho ocurrió en mayo de 2003, el día en que Carlos Menem, el candidato que se había ganado el derecho de ir a un ballotage contra Kirchner por la Presidencia, anunciaba su retiro de la competencia. Bossio cursaba su último año en Ciencias Económicas en la Universidad de Buenos Aires y el profesor Aldo Ferrer les comunicó a él y a sus compañeros que tendrían una clase especial... Para sorpresa de todos, entró al aula Roberto Lavagna, entonces ministro de Economía de Eduardo Duhalde.

La buena relación de la primera mandataria con la mujer de Bossio le permitió a Loira ser hoy síndica adjunta de la Sigen. Y esa es la razón de las fuertes críticas que recibió esta semana la designación del nuevo director de la Anses. El de Loira es el segundo cargo en importancia detrás del síndico titular, Carlos Alberto Pacios, en un organismo encargado de controlar a las dependencias del Estado. Entre ellas, lógicamente, la Anses. La diputada de la Coalición Cívica Fernanda Reyes, una de las integrantes de la Comisión Bicameral del Congreso responsable de controlar el uso de los recursos del organismo, calificó esta situación como "éticamente cuestionable". Tras declaraciones de Bossio indicando que "no hay incompatibilidad legal", fuentes de la Anses señalaron al término de la semana que Loira -actualmente de licencia- se excusará de actuar en todo lo que esté vinculado con el organismo de la seguridad social.

El antecedente, con sello ultrakirchnerista, es el caso del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido: su mujer, Alessandra Minnicelli, estuvo en la Sigen cuatro años, mientras su marido estaba al frente de la cartera, encargada de la asignación de millonarios y cuestionados subsidios estatales.

Mientras estuvo en Mendoza, el nuevo jefe de la Anses fue subsecretario de la Gestión Pública, y Jaque le confió el manejo de la relación de la provincia con los organismos de crédito internacional. Algunos proyectos en los que trabajó no se concretaron, como el caso de la compra de acciones de YPF que planificaba hacer un grupo de provincias, o un plan de viviendas destinadas a la clase media que, según el gobierno mendocino, se supendió por la crisis financiera internacional.

Se fue de Mendoza conservando una buena relación con Jaque, de quien cree que quiere transformar la provincia cuyana, donde el kirchnerismo quedó golpeado tras la derrota sufrida a manos de los aliados del vicepresidente de la Nación, Julio Cobos.

Ya de vuelta en Buenos Aires y como director del Banco Hipotecario, decidió tomar ese rol con una presencia de tiempo completo en la entidad. El director que representa las acciones de los trabajadores en el Banco Hipotecario, Edgardo Fornero, destaca su actitud de "chico trabajador".

"Está de 9 de la mañana a 9 de la noche; se sienta a hablar con los funcionarios, se involucra", relata Fornero. "Es de los que están con un lápiz detrás de la oreja", grafica, para insistir en el entusiasmo que pone su ex compañero y agregar que, si bien en el banco ya se había trabajado en una línea de créditos antes de su llegada, Bossio le dio su impronta al diseño del plan que se alimenta de fondos de la Anses y que fue anunciado por la Presidenta.

"Sabe de lo que habla", agrega otro economista que lo conoce y que lo considera una persona de carácter tranquilo y amable. Otra fuente de la entidad destaca su dedicación: apenas llegó, "se puso inmediatamente el traje de funcionario".

Quién es

Nombre y apellido:
Diego Bossio

Edad:
29

De Tandil a la city:
Oriundo de Tandil, realizó sus estudios primarios y secundarios en la ex escuela Normal de esa ciudad. Luego se instaló en la ciudad de Buenos Aires, donde obtuvo su licenciatura de Economía a los 22 años.

Trayectoria profesional:
Comenzó su carrera con Aldo Abram. Al poco tiempo saltó a la función pública como asesor de Celso Jaque en Mendoza. A fines de 2008 fue llamado por la Presidenta, quien lo designó como director del Banco Hipotecario. .

TEMAS DE HOYCristina KirchnerElecciones 2015Elisa CarrióLa muerte de la duquesa de AlbaSuperclásico