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Internet es la herramienta que elige el mundo

El sector público aventaja al privado

Miércoles 15 de julio de 2009
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Internet se ha convertido en la gran solución a los engorros burocráticos que genera casi cualquier trámite en todo el mundo. Al menos el papeleo se reduce y los tiempos de espera, también.

Estados Unidos y la mayor parte de los países europeos son los que más han avanzado en este sentido, aunque con matices. Por ejemplo, en España, si bien en líneas generales los trámites se han agilizado, subsiste una gran diferencia entre el sector público -en este caso, el más eficiente- y el privado.

El pasaporte puede obtenerse en una jornada si se trata de una emergencia, y se expide descentralizadamente en gran número de comisarías del país. Ante una pérdida de último momento, hasta se puede tramitar en la Terminal 4 de Barajas y en otros puntos de salida del país, con entrega en el mismo día. El DNI y su versión electrónica, el DNIE, son extendidos en un plazo similar.

Por el contrario, la decisión de un cliente de cambiarse de empresa proveedora de servicios de telefonía fija, celular o Internet puede llegar a dejar al usuario totalmente desconectado durante semanas enteras, a causa de diferencias técnicas entre las compañías prestatarias.

Por último, el pago de los servicios e impuestos en forma personal fue reemplazado, como en el resto de Europa, por el sistema de débito automático, de masiva adhesión.

En Francia el panorama es similar al de España. Los trámites que funcionan casi a la perfección son aquellos que puso en marcha el servicio público: sistema de salud, sistema de reservas y compras de viajes en todo tipo de transporte, pago de facturas por Internet, etc.

El número personal de seguridad social también permite averiguar en un sitio web el monto de la jubilación que se cobrará dentro de 10, 20 o 30 años. A partir de los 50 años, todo trabajador recibe esa proyección en su casa por correo.

La excepción la constituyen los servicios telefónicos de proveedores de Internet y operadores de cable. El reclamo telefónico suele transformarse en un rompecabezas; los telefonistas -desde Marruecos o la India- tienen un discurso formateado. ¿Resultado? El 80% de las veces el cliente se queda sin solución.

En Italia, la burocracia -junto con la mafia- sigue siendo uno de los grandes males. Aunque en ciertos casos es posible bajar de la Web planillas que deben llenarse y presentarse para determinados trámites, como obtener un permiso para estacionar, en la mayoría de los casos hay que acudir en persona, con el documento de identidad y el código fiscal personal y sus respectivas fotocopias.

Para dar una idea de la complejidad implícita en el sistema, para acceder a los servicios online hace poco inaugurados por la comuna de Roma el mero trámite de registrarse como usuario tarda 15 días.

En Estados Unidos casi todo debe hacerse por Internet. Es más: en algunas ocasiones, el usuario desea hablar con alguien personalmente o por teléfono. Por ejemplo, al tramitar un seguro médico, si a la pregunta "¿Ha estado enfermo en los últimos cinco años?" uno pone que sí -porque es lo más probable- el "sistema" ya lo mira mal y no permite aclaraciones del tipo "aquello fue una gripecita de tres días en cama", que un médico escucharía sin siquiera levantar los ojos del escritorio.

En Chile, conseguir un pasaporte, por ejemplo, tiene un costo de 80 dólares y tarda, como máximo, seis días hábiles. Otros documentos de relevancia, como certificados de nacimiento, matrimonio o antecedentes, pueden conseguirse e imprimirse en forma instantánea en un portal gubernamental. Las multas de tránsito pueden ser consultadas y pagadas por Internet, con tarjeta de crédito o de débito. Y el trámite de cambio de una administradora de fondos de pensión a otra se realiza en la página web de la AFP, con una contraseña.

Informe de nuestros corresponsales y colaboradores en el exterior.

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