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"El gobierno de Venezuela militarizó a toda la sociedad"

Llamar al presidente "comandante" es una señal del desprecio de lo civil, dice el escritor

Miércoles 12 de agosto de 2009
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Mori Ponsowy Para LA NACION

CARACAS.– "Estos últimos años, por el gobierno de Hugo Chávez, la sociedad venezolana se ha militarizado profundamente y esto se ve en cosas muy diversas, que van desde la presencia de militares en puestos clave de la administración pública hasta el lenguaje oficial, que nombra a Chávez no como presidente, sino como comandante", dice el poeta, narrador y ensayista Alberto Barrera Tyszka.

Sin embargo, rechaza una visión simplificada y también es crítico de la oposición al gobierno chavista: "Es una misma y enorme miseria. Uno de los dramas más importantes que vive Venezuela es una polarización que, de un lado y del otro, reduce la visión del proceso que estamos viviendo. Lo que pasa en Venezuela es mucho más complejo y mucho más confuso de lo que parece", sostiene.

Nacido en Caracas en 1960, Barrera Tyszka ganó en 2006 el prestigioso premio Herralde con su novela La enfermedad . Además de varios poemarios y novelas, también publicó, en colaboración con la periodista Cristina Marcano, la primera biografía documentada sobre el actual presidente de Venezuela: Hugo Chávez sin uniforme. Una historia personal . En octubre saldrá su último libro de cuentos, publicado por Anagrama.

-Usted ha afirmado que, en rigor, no hay una dictadura en Venezuela, pero que cada vez el país está más lejos de cualquier versión de la democracia. ¿Podría explicar esa opinión?

-Creo que en Venezuela se está desarrollando un nuevo modelo de autoritarismo, un modelo de sociedad militar que no puede definirse en los clásicos términos de la dictadura, pero que tampoco calza con lo que hemos entendido hasta ahora como una democracia. Hay libertad de expresión, pero hay una feroz promoción de la autocensura. Con excusas legales, se cierran medios críticos. El gobierno promueve la aprobación de la "ley de delitos mediáticos", con penas de hasta cuatro años de cárcel por cosas tan absurdas como afectar "la salud mental" o tan peligrosas como la omisión de informaciones importantes. Ese es el país que está fundando Chávez: o estás con él o eres sospechoso de traición.

-¿Cómo ha cambiado el papel de las fuerzas armadas desde que Chávez asumió el poder?

-Durante estos diez años la sociedad venezolana se ha militarizado profundamente. Esto va desde la presencia de militares en la administración pública hasta los detalles del lenguaje oficial, que cada vez más nombra a Chávez como "el comandante" y menos como "el presidente". Chávez les ha dado un papel protagónico a las fuerzas armadas. Ahora son un cuerpo al servicio de una causa política particular. Más que el ejército del Estado, es el ejército de la "revolución chavista".

-La gran mayoría de los escritores e intelectuales venezolanos nunca apoyaron a Chávez o, en todo caso, hace tiempo que dejaron de hacerlo. ¿A qué atribuye esto?

-Muchos escritores que venimos de la izquierda y que todavía nos sentimos dentro de ella siempre hemos rechazado la naturaleza militar de Chávez. Chávez valora lo militar, lo promueve, lo ensalza. El paraíso, para él, tiene algo de cuartel, de uniforme. A mi generación le costó mucho descubrir que podíamos estar contra el imperialismo y también contra Fidel...

-A pesar de que usted suele criticar al gobierno de Chávez, ¿cree que ha hecho al menos algo bueno?

-La desigualdad sigue siendo nuestro gran problema. Y a Chávez se le debe haber instalado el tema de la miseria como punto central en la discusión nacional. Ya no puede haber ninguna agenda política que no entienda que el combate contra la pobreza es la prioridad. Como contraparte, se ha eliminado la independencia de las instituciones. Es otro viejo dilema del continente: ¿por qué aspirar a sociedades más justas implica cederle todo el poder a alguien que quiere eternizarse en el gobierno?

-¿Es muy difícil en Venezuela tener una posición no dogmática acerca del chavismo?

-Cada vez es más difícil. Deberíamos advertir la complejidad de este proceso, pero el poder se empeña en simplificarlo de manera aberrante. Durante un buen tiempo, en Venezuela se habló de "los ni-ni" para referirse a un porcentaje amplio de la población que no estaba ni con el gobierno ni con la oposición. Esa franja ha ido mermando, decidiéndose por uno u otra o, simplemente, callándose. Le cuento un ejemplo: hace menos de un mes, Rafael Ramírez, presidente de la estatal petrolera y, a la vez, ministro de Energía y Minas, en una alocución pública, sentenció que todo trabajador que no fuera un trabajador socialista podría ser considerado traidor a la patria. Se trata de un acoso cotidiano, de un ejercicio fatal de reducción de la vida. Me resulta aterrador que los venezolanos terminemos pensando que nacimos únicamente para defender o para atacar a un gobierno. Me parece fatal que la política haya invadido así nuestra existencia, que se haya convertido en nuestra intimidad.

El Personaje

ALBERTO BARRERA TYSKA Ensayista, narrador y poeta

Edad : 49 años

Nació en : Caracas

Estudios : es licenciado en la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela, donde también ejerce como profesor.

Obras : También el corazón es un descuido (novela), Edición de lujo (cuentos), Tal vez el frío (poemas).

Por TV: es también guionista de telenovelas y colabora con diversos diarios y revistas.

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