Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Ignorancia y felicidad

SEGUIR
LA NACION
Domingo 16 de agosto de 2009
0

LONDRES.- En ciertas librerías de esta ciudad, se acostumbra que los libreros, ávidos y cultísimos lectores, escriban de exquisito puño y letra, en prolijas tarjetas, sus recomendaciones literarias personales. Sin embargo, frente a la novela debut del francés Martin Page, en la tarjeta simplemente decía, en marcador grueso, algo así como: "Ete livro e´ güenísimo!!!". Evidentemente, algún concienzudo librero se había tomado el trabajo no sólo de leer la novela (escrita en 2001, hoy considerada de culto), sino que se dejó afectar por ella. Porque bajo el elocuente título de Cómo me convertí en un estúpido , Page escribió un alegato bastante elocuente sobre la ignorancia como clave para la felicidad. Y fue elogiada por prestigiosos medios como Le Figaro Littéraire y L´Evénement.

La novela trata sobre Antoine, un académico de 25 años, especialista en la traducción de Proust al arameo. Torturado por la profundidad de su intelecto y plagado por su conciencia extrema de las implicaciones morales de cada decisión de la vida cotidiana, Antoine se da cuenta de que sólo le queda una salida: debe liberarse de su inteligencia sea como sea. Está convencido de que la sensibilidad por lo que pasa en el mundo y la cultura necesaria para comprenderlo, convierten a uno en un ser triste, solitario y, encima, pobre. En cambio, analizando a los protagonistas de las noticias, Antoine ve que "al menos encubrir la inteligencia abre la posibilidad de ser inmortalizado en los diarios y así recibir la admiración de todos los que se creen lo que sale escrito".

Lo que sigue, entonces, son las aventuras de Antoine por las calles de París, donde prueba convertirse en alcohólico, patovica, adicto a Mc Donald´s o banquero, para aligerar, con una rara mezcla de nihilismo y optimismo, el peso de su cerebro.

jlibedinsky@lanacion.com.ar

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas